Las elecciones ganan nuestra atención esta semana. No habrá de otra, pues de cómo se integre la Cámara de Diputados dependerá en mucho de hasta dónde puedan llegar en la segunda mitad del sexenio las erráticas políticas del presidente Andrés Manuel López Obrador en materia económica. Votó más del 50% de los electores, indica el INE en una proyección, una marca en una elección intermedia.

Al momento, podemos considerar que la información nos apunta a la pérdida del partido del presidente y sus satélites de la capacidad de empujar reformas constitucionales desde la Cámara de Diputados, como lo hizo desde 2018, cuando tomó el poder. La alianza opositora del PRI-PAN-PRD tendrá diputados suficientes para frenar reformas estructurales del presidente, que han pretendido desmontar la modernización de México de los últimos 20 años, atendiendo a que su visión es la de retomar el estatismo de la década de los años 70 del siglo pasado.

Sin embargo, de acuerdo a los primeros datos, estamos ante un escenario donde Andrés Manuel López Obrador y sus partidos tendrán el control para sacar adelante el gasto público cada año. Tendrían mayoría absoluta, es decir, más del 50% en la Cámara de Diputados, para sacar adelante cada año, hasta 2024, la Ley de Ingresos y el Presupuesto de Egresos, definiendo en qué y cómo se gasta.

Así que los episodios de la austeridad republicana que ha dejado sin recursos para medicamentos a niños con cáncer, desabasto de medicinas, gasto simbólico en ciencia y tecnología y otras áreas, se sostendrían, a cambio de tener los recursos para los proyectos como el aeropuerto Felipe Ángeles, el Tren Maya o la refinería de Dos Bocas, del interés presidencial.

Falta el conteo total de votos, pero podemos augurar que serán tres años de dureza legislativa, donde se atorarán proyectos y una polarización que puede afectar el ambiente de negocios. Resulta altamente sintomático que sin gran entusiasmo en la oposición hayan anunciado como gran triunfo el quitar la mayoría calificada, la que reforma la Constitución, a Morena, pero… en lo demás estarán limitados o deberán someterse a enormes esfuerzo de negociación para sacar sus proyectos.

Guanajuato otro mundo, pero…

En Guanajuato las dos principales ciudades del estado, León e Irapuato, asumen un cambio histórico, serán gobernadas por mujeres. Ambas, preparadas, son la nueva carta de identidad del PAN para los próximos tres años en el estado y el concierto nacional.

Llegan al poder con triunfos inobjetables. Alejandra Gutiérrez Campos eliminó de tajo a la principal figura de Morena, el exprocurador del Consumidor, Ricardo

Sheffield Padilla, quien además queda eliminado de la lucha por la gubernatura por el partido gobernante en el país para 2024. Los números, casi un 3 a 1, le resultan demoledores para sus ambiciones. Gutiérrez Campos, a cambio del gran triunfo, basado también en mucho en su carisma, tiene la responsabilidad de otorgar condiciones inaplazables para los leoneses, como lo son la seguridad pública, detonar el empleo a partir de la recuperación de las empresas y desterrar esas prácticas de corrupción a las que ha cerrado los ojos el PAN y que siguen acumulándose en un fardo que serán más pesadas en 2024, de mantenerse. Promete una reforma regulatoria que eliminará la pequeña corrupción y tardanza en los trámites, pero será en los grandes negocios donde deberá poner dedo y manotazo, si es que quiere hacer historia de verdad.

Lorena Alfaro, en Irapuato, también deberá caminar en la misma ruta, de los cambios de fondo en la administración municipal que doten de limpieza a la relación entre gobierno y particulares, poniendo fin a esos privilegios que de vez en vez aparecen en temas como obra pública, fraccionamientos o contratos. Qué decir de la seguridad pública y sobre todo la sensibilidad para dialogar con la sociedad y no solo embestir contra ella cuando critica.

En las ciudades patrimonio de la humanidad, donde deberá darse un repunte en la actividad turística para salir del hoyo en cayeron tras la Covid-19 también la elección abre expectativas. En Guanajuato capital el triunfo contundente de Alejandro Navarro Saldaña abre la oportunidad para que finalmente sea construido el nuevo Museo de las Momias. En San Miguel de Allende, los resultados eran hasta anoche cerrados, aunque había confianza en la casa de campaña de Luis Alberto Villarreal en alcanzar la victoria en la madrugada. El resultado también es esencial para definir la ruta que seguirá la urbe, uno de los principales atractivos del estado.

Las elecciones nos muestran algo importante: los ciudadanos tienen el control a la hora de elegir a sus gobernantes en México y eso debe ser valorado. Y no habrá poder político que elimine al INE de un manotazo, como quería el presidente.