Aquí para los amigos, mi dosis de dióxido de cloro” (risas), dice la secretaria de Educación, Yoloxóchitl Bustamante. “Yo también lo estoy tomando”, dice alguien más. “Yo sí”, repone la secretaria. “¿Y te ha caído bien?” (le preguntan a la secretaria) “Sí, muy bien”, responde ella. “Yo voy saliendo del covid, ¿tú crees?”, le dice su interlocutora. “Muy bien, ya estamos en vivo”, repone el moderador.

La confesión de la secretaria de Educación de Guanajuato previo a una videoconferencia. La escuchaban varios funcionarios en el evento virtual de presentación de la Biblioteca Digital, entre ellos Alfredo Ling Altamirano. Mientras el secretario de Salud del estado, Daniel Díaz y los expertos tratan de desalentar su uso en la pandemia, la funcionaria del gabinete de Diego Sinhue, la promueve. ¿Qué sigue?

Fue esta una semana peculiar para el gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo. Especialmente dolorosa por el asesinato del diputado Antonio Acosta Cano quien iba a ser el candidato a la alcaldía de Juventino Rosas.

Las implicaciones que el hecho tiene, más allá de la tragedia que representa para su familia y sus amigos por ser un representante popular emanado del PAN, son diversas.

Hay que esperar a ver qué dicen las investigaciones de la Fiscalía del Estado, pero el hecho de que este tipo de violencia alcance a los miembros destacados o conocidos del partido gobernante, representa un escalón más arriba para la violencia que se asienta en el estado.

Y eso, independientemente de que el asesinato se pueda acreditar a alguna banda del crimen o que el móvil haya sido otro. Ese fue el hecho mediáticamente más impactante pero hubo algunos otros que dejan clara la nueva dinámica de los grupos criminales en la entidad.

Hechos, incluso, que hablan bien de la reacción de la autoridad como el haber abatido a un presunto líder de plaza de un cartel del vecino estado y la muerte de ocho miembros de esa misma organización criminal en la zona de Santa Rosa de Lima.

Urgido de señales positivas, el gobernador Diego Sinhue presume una disminución de homicidios en noviembre y diciembre de 2020 con respecto a 2019 y destaca que en lo que va de enero hay menos homicidios que la quincena primera de 2020.

Demasiado pronto para echar las campanas a volar, porque todo parece indicar que Guanajuato vive un reacomodo en la incursión de grupos delictivos con una organización del vecino estado jalisciense más poderosa que la de Santa Rosa de Lima porque tiene alcance nacional.

Todo parece indicar que viene una ofensiva para ganar espacios y eso desde luego que puede impactar negativamente en las cifras. Es una noticia alentadora que hay respuesta del gobierno con detenciones y presuntos maleantes abatidos.

Eso está muy lejos de traducirse en paz para la entidad. Tendremos que esperar varios meses para que, primero, conozcamos el saldo que nos va dejando esta nueva fase de la batalla y segundo, saber si los efectos abonan al discurso ultra optimista del gobernador Rodríguez Vallejo que en ningún momento ha modificado su postura de mantener el mismo binomio para atender la inseguridad.

Aunque frente a un hecho sangriento de gran impacto surjan las voces que por enésima ocasión exigen relevos, el gobernador ni se inmuta y sigue de frente, aunque desde Palacio Nacional sigan lloviendo misiles mañaneros.

El gobierno estatal aclaró que los tres mil 329 casos positivos reportados por covid-19 ayer no corresponden a las últimas 24 horas sino al rezago en el reporte de casos de ¡tres semanas!, lo cual es una barbaridad.

Pero así se las gastan nuestras instituciones de salud. En ese tenor, solo hay que dividir esos dos mil 500 casos en 21 días y concluir que los 119 casos en promedio solo elevan la cifra promedio diaria a poco más de 600.

Con o sin retraso en el reporte de casos diarios, la pandemia sigue acelerando en Guanajuato y pone a prueba a nuestras autoridades. Como nunca antes, el sistema de salud del estado está contra las cuerdas.

PEPE ABUGABER Y EL ‘NO’ DE LOS EMPRESARIOS AL PODER: A OCHO AÑOS DEL RECHAZO AL PRI

Han sido varios los presidentes de organismos empresariales que son objeto del deseo de varios partidos políticos para convertirlos en sus candidatos. Hay algunos que sucumben al encanto que genera el poder político. Otros, logran mantenerse a flote y resisten el canto de las sirenas.

Entre los primeros, hoy podemos ver a José Arturo Sánchez Castellanos, que ya fue regidor del PRI y que en 2021 podría ser síndico por el PAN o Aurelio Martínez que, tras ser presidente de Coparmex, también fue regidor del PRI y ahora puede ser candidato de Redes Sociales Progresistas a alcalde de León.

También Ysmael López, quien fue presidente de CICEG, aceptó ser candidato y luego alcalde de San Francisco del Rincón.

Y entre los segundos, sin lugar a dudas, el zapatero leonés José Antonio Abugaber, expresidente de la Cámara de Calzado y actual vicepresidente de Concamin.

Hace exactamente ocho años, rechazaba por enésima ocasión la invitación que le formulaba el entonces candidato a la gubernatura por el PRI Juan Ignacio Torres Landa.

Ya en años anteriores había sido tentado por Acción Nacional que a través del mismísimo gobernador Juan Manuel Oliva lo quería como candidato a diputado federal.

Al final, el rechazo a ambas invitaciones dejó a buen resguardo a Abugaber, quien como líder empresarial siempre fue afecto al protagonismo pero al final supo ponerle límites.

Los panistas querían crucificarlo cuando el PRI lo tentó para ser su candidato. De hecho, lo pusieron en la lista negra un ratito cuando se sumó a un grupo  consultivo que formó la campaña de Enrique Peña con empresarios del país.

Rechazó en varias ocasiones la invitación de Juan Ignacio Torres Landa para integrar el famoso 1+3 que incluía su postulación de candidato a la gubernatura con la suma de candidatos a la alcaldía de León, Celaya e Irapuato.

Al final, el haber rechazado la invitación de PRI y PAN le generó una cierta dosis de calidad moral para mantenerse como presidente del Consejo Coordinador Empresarial leonés hasta octubre de 2014 y hoy mantiene abierta la aspiración de ser el dirigente nacional de Concamin.

CUANDO LOS PRIISTAS SE VAN: LAS RAZONES DE VANESSA

Desde el pasado martes que le adelanté que la regidora del PRI, Vanessa Montes de Oca en una reunión con el aspirante a candidato Marcelino Trejo, había sellado su renuncia a la bancada priista en el Ayuntamiento para sumarse a la de Morena.

Ayer lo hizo oficial en una rueda de prensa encabezada por la secretaria general en funciones de presidenta, Alma Alcaraz Hernández, de los dos regidores morenistas en León y del diputado local Raúl Márquez Albo.

A su compañero Alfonso Orozco, regidor del cabildo leonés, le avisó unos minutos antes de subir a su cuenta de Twitter su carta de renuncia. Su salida era un secreto a voces en el PRI y en Morena durante los últimos días.

No es la primera y tampoco será la última, ni en León ni en Guanajuato. Y no hay duda que será el PRI quien -de manera particular- nutra al morenismo en el estado.

La semana anterior fue Janette García, exfuncionaria municipal leonesa y perfilada para una candidatura a diputada. Ahora, es Vanessa Montes de Oca, regidora en funciones que no era militante cuando fue invitada por el candidato a la alcaldía priista en 2018, Clemente Villalpando.

De hecho, apenas hace unos meses, se afilió al PRI con la esperanza de que ello le acercara más a ser tomada en cuenta para la reelección. Cuando Juan Pablo Marún -virtual candidato a la alcaldía- le dijo que no estaba considerada, entonces escuchó a los morenistas que la invitaban.

Desde hace varios meses, Clemente Villalpando (el que la invitó a su planilla) se había acercado a Marcelino Trejo.

Ya luego aplicó la lógica de estos casos: ‘Si no está la candidatura que busco, me voy a otro partido’ y Morena seguirá siendo el destino más atractivo, aunque no habrá el puesto apetecido para todos porque los decepcionados que se refugian en este partido deben entender que llegan a un instituto convulso y fragmentado.

Vanessa Montes de Oca llega por los oficios del exdirigente José Guadalupe Pedroza, que es la sombra de Marcelino Trejo y es quien recluta a los priistas.

Apunte usted que es inminente la llegada de la también exregidora Norma López Zúñiga, quien estaba perfilada para una candidatura a diputada en el PRI en el IV local y al final apareció en su lugar Brenda de la Mora porque ella también se cambia a Morena

Este transfuguismo le genera a Morena, un impacto mediático pero difícilmente más adeptos en las bases. Está por verse si votos. El tricolor, por su parte, confirma su calidad de malquerido y desechable. Ya no es digno ni de ring para pelear las migajas. Parece ir en caída libre sin nadie que lo impida.