Agencias

Washington.- La vicepresidenta estadounidense Kamala Harris visitará mañana por primera vez la zona fronteriza con México, luego de recibir críticas de los dos partidos por no haber ido a pesar de que encabeza la respuesta del gobierno de Joe Biden a un fuerte incremento en la inmigración.

Harris visitará El Paso acompañada por el secretario de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas.

Durante meses la vicepresidenta ha sido objeto de ataques de los republicanos e incluso de críticas en su Partido Demócrata por no haber visitado la zona.

El presidente Joe Biden le encargó la tarea de enfrentar las raíces profundas de la migración desde Centroamérica a Estados Unidos.

A la fecha se ha concentrado principalmente en conversar con gobernantes locales y activistas para mejorar las condiciones económicas y de vida en la región. Harris ha dicho que su objetivo es ofrecer a los habitantes de Guatemala, El Salvador, Honduras y México esperanza hacia el futuro, para que no se vean obligados a dejar sus países en busca de mejores oportunidades.

Los colaboradores de Harris insisten en que sus gestiones son distintas a los problemas de seguridad que enfrentan las autoridades estadounidenses en su intento por controlar un aumento en los cruces fronterizos. Sin embargo, los republicanos han aprovechado que Harris y Biden no han acudido a la frontera para sostener que el gobierno no se ocupa de la crisis.

Harris visitará la frontera días antes de que lo hagan el expresidente Donald Trump el 30 de junio con un grupo de republicanos de la Cámara de Representantes y el gobernador de Texas, Greg Abbot.

El tema fronterizo ensombreció este mes la primera gira de Harris al exterior, a Guatemala y México, donde se reunió con los presidentes de ambas naciones, así como con funcionarios y activistas locales para examinar posibles soluciones económicas y humanitarias a la emigración desde ambos países.

Un centro de detención en El Paso, en el puesto militar de Fort Bliss, es señalado por activistas al criticar las condiciones inseguras del lugar y denuncias de abusos contra algunos de los miles de niños que se encuentran ahí.

La Oficina de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP) registró en mayo más de 180 mil encuentros en la frontera con México, el número más alto desde marzo de 2000. La cifra se elevó por la prohibición para pedir asilo por la pandemia, lo que alentó intentos para cruzar la frontera porque, en caso de detención, no había consecuencias legales.

EZM