Algo muy raro está pasando en torno a la relación entre Kansas City Southern (KCS) y el gobierno del estado de Guanajuato, pues el propio secretario de Desarrollo Económico Sustentable, Mauricio Usabiaga Díaz Barriga, celayense por cierto, dio a conocer que era toda una sorpresa que se estuviera construyendo un Centro de Distribución de Vehículos por parte de KCS en alianza con TransDevelopment México, SA de CV y Suministros Industriales Potosinos, SA de CV en el municipio de Comonfort, un proyecto gigantesco que concentrará automóviles de varias armadoras para trasladarlos por ferrocarril a los Estados Unidos y Canadá.

Apenas hace dos semanas, Usabiaga y su equipo de trabajo se habían reunido con directivos de KCS, fusionada hace unas semanas con el gigante Canadian Pacific Railway, en una operación por 27 mil 200 millones de dólares y que creará un ferrocarril directo entre las tres naciones asociadas en el T-MEC, creándose una que abarca 32 mil kilómetros, con negocios calculados en ingresos por 8 mil 700 millones anuales, para revisar avances de un Puerto Intermodal que tiene planeado en Celaya y el Libramiento Ferroviario de Celaya (el famoso ferroférico), donde la empresa -ahora canadiense- no ha cumplido sus compromisos. Los directivos de la ferroviaria no comentaron nada del tema Comonfort, por lo que hasta que Correo dio a conocer el proyecto, el asunto fue conocido en Guanajuato, de acuerdo con la versión oficial.

Hay que ir por partes, para entender la molestia en las autoridades guanajuatenses, expresadas al recordarse que KCS no ha cumplido con su parte en lo que corresponde al ferroférico de Celaya, donde hasta ahora han sido promesas de inversión que nomás no cuajan.

Hace años se trazó por parte de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT), junto con las autoridades locales, un plan para sacar las vías férreas de la mancha urbana de Celaya, dado el gran tráfico que generan y los riesgos para sus habitantes. Así, se estableció que el Libramiento Ferroviario de Celaya contemplaría la construcción de 46 km de vía férrea, 25 km para la línea “AM”, que será concesionada al Ferrocarril Mexicano S.A de C.V (FERROMEX), y 21 km para la línea “NBA”, que será concesionada a Kansas City Southern de México, S.A. de C.V. (KCSM).

No solo eso, se construiría un patio ferroviario de operaciones, que sustituirá al patio que operaba Ferromex. También incluiría la construcción de 19.4 km de vías de Intercambio, la construcción de 5 laderos y tres entronques carreteros además de la construcción de un canal Hidráulico. Toda la inversión sería por 6 mil 302.8 millones de pesos, de acuerdo con lo planteado al inicio del gobierno de Enrique Peña Nieto. Durante estos años, tanto gobierno federal, estatal, municipio y Ferromex han cumplido, si no es que todo, con lo planeado, quedando sin concluir la parte de KSC, conocida también como KSCM.

La no conclusión de las obras ha impedido que se libere el tráfico en Celaya. Es así, que casi 10 años después y a una semana apenas de haber tomado la presidencia municipal de la ciudad, el alcalde Javier Mendoza Márquez, se reunió, acompañado del secretario Mauricio Usabiaga, en la Ciudad de México, con el responsable de Kansas City Southern de México (KCSM), Óscar del Cueto Cuevas. Le recordaron los compromisos pactados y no cumplidos de la ferroviaria, así como hacerle notar la importancia del ferroférico para la urbe y sobre todo, cómo es que a partir del plan del gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo de construir un nuevo Puerto Interior, esta vez en Celaya, las obras férreas resultaban esenciales para potenciar el desarrollo industrial de la región.

En ese momento, el enviado del gobierno del estado y el alcalde celayense, no tenían información del juego de KCS. El Centro de Distribución de Vehículos de la ferrocarrilera era un secreto bien guardado, pues ya tenía tiempo avanzando, al grado de que se anuncia en Estados Unidos que podría comenzar operaciones en el primer trimestre de 2022. No había dinero para cumplir con los acuerdos de Celaya, no había obras, pero sí para el nuevo negocio de KSC a unos kilómetros.

El asunto no es cosa menor, porque se le ha fallado a las autoridades guanajuatenses, que han metido dinero estatal y municipal en el libramiento ferroviario de Celaya, por parte de KSC. También se le ha fallado a la Federación, aunque… un proyecto como el de Comonfort necesita ser avalado por la SCT, ya que no debe olvidarse el interés por los trenes en la 4T.

Si el titular de la SCT, Jorge Arganis Díaz, no ha presionado en el ferroférico de Celaya y ha dado luz verde a lo de Comonfort, a goce de Kansas City Southern, sin informarse al gobierno de Guanajuato, es que hay un juego de intereses donde se desplaza a la administración de Diego Sinhue Rodríguez. No hay que olvidar que el trienio anterior, en Comonfort, curiosamente Morena gobernaba y ahí se han desarrollado proyectos de la 4T, como la Universidad Benito Juárez -aunque no se haya construido del todo-, así que permisos municipales pudieron caminar sin necesidad de notificación al estado.

Se está forjando un polo de desarrollo por parte de KSC, olvidándose los compromisos adquiridos en Celaya y sin importar la planeación central para la región, con aval federal. Eso explica el malestar que ha dejado ver Mauricio Usabiaga.