Gilberto Navarro

Guanajuato.- Kaheli, mujer transexual, denunció el despido injustificado de ella y su pareja, tras más de una década de servicio en la dirección de desarrollo urbano y ordenamiento territorial, después de meses de hostigamiento y discriminación a partir de su cambio de identidad sexual.

Hace 13 años, Kaheli, como pidió ser nombrada, para proteger su identidad, la de sus hijos y su esposa, ingresó a trabajar como inspector, aún con una identidad masculina, como ‘Eric’, a la dirección de Desarrollo Urbano Municipal, pero después de más de una década, decidió cambiar su identidad sexual e identificarse como mujer.

La mujer trans, tuvo la cortesía de avisarle a sus jefes en la dependencia municipal, que cambiaría su identidad de género, a lo que aseguró, la apoyaron y respetaron en su decisión.

Pero a los pocos días de este cambio, comenzaron los hostigamientos y discriminación por parte de sus jefes directos, quienes, la relegaron a una oficina aislada y cada semana le cambiaban al inspector que tenía como apoyo, obligándola a capacitar a cada nuevo compañero, e incluso entre otros trabajadores, comenzaron a bromear que “estaba haciendo casting y buscaba una pareja varón”, lo cual consideró ofensivo.

Los hostigamientos continuaron e incluso en el pasado mes de agosto, mientras Kaheli y un grupo de compañeros laborales, se encontraban festejando su cumpleaños, en un restaurante bar, fuera de horario laboral, cuando coincidieron con el director de Director de Imagen Urbana, Luis Eduardo Martínez, quien estaba acompañado del Director General de Medio Ambiente y Ordenamiento Territorial, en determinado momento, se acercó y los invitó a su mesa.

“Se acerca a la mesa donde estábamos nosotros y nos pide que nos vayamos a la mesa donde estaban ellos, así de manera impositiva, una compañera le dijo que no que estábamos a gusto, en ese sentido creo que se molestó y se retiró, pero ya al final del festejo, me envía un mensaje donde me dice que me ofrece disculpas, que me dice que no iba a permitir que se suscitaran esas situaciones por ciertas personas, fue muy incómodo porque estábamos fuera de la oficina y a partir de esa fecha tomó una actitud hostil”.

La pareja de Kaheli, de la cual se reserva su identidad, también trabajaba como auxiliar en la misma dependencia, hasta que fueron notificadas el pasado 7 de septiembre de, que estaban despedidas, por pérdida de confianza, pero sin que se justificara en alguna falta concreta.

“La directora administrativa, me hace extensivo que tenía que presentarme de carácter urgente en recursos humanos, me dijo que me pusiera de acuerdo con mi esposa, para que bajáramos juntas, en ese momento estaba realizando mis actividades y le dije que cuando terminara iba a las oficinas para ir por mis cosas y presentarnos en recursos humanos, nos atiende la directora de relaciones laborales y nos hace extensivo que relativo a la cita, le tocaba darnos malas noticias, que a partir de ese momento estábamos dadas de baja de la dirección”.

La funcionaria de recursos humanos incluso les pidió firmar un documento en el que se establecía que la renuncia era de común acuerdo con un monto menor al que les correspondía por ley, por lo que se negó a firmarlo.

Kaheli señaló que hizo esta situación del conocimiento de Juan Carlos Delgado Zarate, director general de la dependencia, pero este le señaló que era una “decisión tomada”, aunque no precisó por quien.

“Me dijo que él nunca intervino en la decisión, que es una decisión que venía de presidencia municipal. Me comentó que él no tenía queja de nuestro trabajo. Nos dejan en estado de indefensión a toda la familia. Yo lo atribuyo a que es capricho de alguna persona”.

Kaheli, insiste en que su despido fue injustificado y motivado por la discriminación hacia ella como persona trans, por lo que, inició un proceso legal en la junta de Conciliación y Arbitraje para que se le reinstale en su puesto, además paralelamente denunció los hechos ante la contraloría municipal, para que sancioné administrativamente a los responsables del despido injustificado  y la Procuraduría General de los Derechos Humanos, queja que quedó asentada bajo el expediente “Sub “A” 148-20/1651/20”.

“De antemano sabemos perfectamente que esta situación es, a nivel personal, no distinguen las cuestiones laborales, casualmente fuimos las únicas que despidieron, somos familia y soy mujer transgénero, aceptar la oferta que ya hizo la dependencia es no reconocer nuestra capacidad para ocupar el puesto”

Lamentó que, aunque el municipio haya recibido en septiembre de 2019, la certificación de la Norma 025 de Igualdad Laboral y No Discriminación y permitan estas prácticas que “contravienen el discurso de no discriminación”.