Karla Silva

Silao.- Jessica, Verónica y el pequeño Diego descansan ya en tierra silaoense; forman parte de las 14 víctimas mortales que dejó la explosión de una pipa de gas LP esta semana en Nayarit.

Tras varios días de realizar trámites ante la Fiscalía de Nayarit, familiares recibieron los cuerpos de las dos hermanas López Prado. Los restos llegaron a su tierra natal esta madrugada y permanecieron en una casa de velación. Al medio día se realizó una misa de cuerpo presente en la Parroquia de El Señor del Perdón.

A las 5:30 de la tarde los ataúdes fueron llevados al panteón Jardines Eternos para sepultarlos. En uno estaba Jessica de 27 años de edad, y en otro, Verónica junto a su hijo, quienes tenían 30 y 5 años, respectivamente.

La tragedia ocurrió el lunes por la mañana en el kilómetro 106 de la autopista Tepic-Guadalajara.

Pipa causó el accidente

Respecto a los avances en la investigación, la Fiscalía General del estado de Nayarit informó a través de un comunicado oficial que reunió indicios y testimonios. Tras analizarlos se determinó que el suceso “fue originado por la falta de precaución para manejar por parte del conductor tractocamión, al no guardar la distancia de seguridad”.

Esto provocó que impactara en la parte trasera al auto Chevrolet Cruze rojo en el que viajaban los silaoenses. La pipa volcó en su costado derecho y se incendió, luego, los dos tanques cargados con combustible estallaron y la onda expansiva alcanzó un auto Kia tipo vagoneta y un Honda Civic. Todos fueron consumidos por las llamas.

La única sobreviviente, Mayra Avilene Elizalde Partida, continúa hospitalizada. Su auto Ford Superduty estaba detenido a un costado de la autopista.

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LC