Foto: Nayeli García

Nayeli García

Irapuato.- “¡Con Dios y con la Trinca!” Luego de casi una década de no coronarse como campeones, el Club Irapuato fue recibido como los grandes: entre una multitud de aficionados que tomaron enserio la ‘excepción’ que hizo el Municipio y se dejaron sentir en la Plaza del Comercio para festejar el paso a la Liga de Expansión del equipo fresero.

Con el helicóptero de Gobierno del estado sobrevolando la ciudad, aficionados en motocicletas y dos grúas que trasladaron a los aficionados, los Hijos de la Mermelada realizaron una marcha de apoyo al equipo fresero para recibir a los jugadores que traían consigo el trofeo del campeonato de la Liga Premier.

Las gargantas fueron insuficientes para corear los cantos de la Trinca Fresera y la Plaza del Comercio se vio chica frente a la multitud de personas que llegaron con los niños en hombros, vestidos de ese ‘azulgrana’ que ahora lo llevarán marcado en su corazón, pues quizá nunca habían vivido una final y, mucho menos, un campeonato.

Las recomendaciones sanitarias salieron sobrando frente a una afición que con cervezas en mano cubrían sus cuerpos con la bandera del Irapuato, para después hondearla en lo más alto y celebrar el triunfo que advierte una racha de victorias para el club deportivo.

Hasta el alcalde

Los jugadores fueron llegando uno a uno al presídium que fue instalado por la Presidencia Municipal para celebrar el triunfo de los jugadores, un campeonato que era el objetivo del municipio, recordó el alcalde Ricardo Ortiz Gutiérrez, quien también olvidó el uso del cubrebocas y decidió quitárselo para levantar el trofeo del campeonato y celebrar con los jugadores, pues, dijo: “desde que se rescató el estadio Sergio León Chávez siempre se quiso tener un equipo campeón y ahora están encaminados para llegar a Primera División”.

Los saltos y bailes de los jugadores no se detenían aun cuando el tapanco amenazaba por desplomarse… y es que la euforia compartida con la afición se desbordaba por cada poro de la piel y en gritos de victoria por un triunfo buscado, trabajado y alcanzado.

ndr