Fotos: Fabricio Atilano Ochoa

Fabricio Atilano Ochoa

Ciudad de México.- Hace dos meses, en la Ciudad de México y durante la marcha de madres de personas desaparecidas, Adriana Martínez Rojas conoció a otras mujeres que también buscan a sus hijos; ellas le contaron de la existencia de Búsqueda Nacional en Vida por Nuestros Desaparecidos, iniciativa que reúne a colectivos de familiares de desaparecidos de más de 20 estados del país. Le dijeron que a principios del mes de julio irían a Jalisco a buscar a su gente.

Adriana decidió unirse a la Segunda Búsqueda Nacional en Vida en Jalisco. Desde el 4 y hasta el 18 de julio del 2021, recorrió hospitales, reclusorios, albergues y morgues de Guadalajara, Ciudad Guzmán, Tequila y Chapala para buscar cualquier pista que ayude a encontrar a su hijo y a otras personas desaparecidas.

Marwan Uriel Andrade Martínez es el hijo de Adriana. El joven de 27 años viajó de la Ciudad de México al municipio de La Barca, Jalisco, para trabajar con sus amigos en un negocio de pizzas. El domingo 7 de febrero de 2021, Marwan se dirigía a entregar comida. Ya no regresó al negocio ni a su casa. Tampoco contestó los mensajes ni las llamadas de Adriana. 

Un día después, Adriana se enteró que su hijo avisó a uno de sus amigos con los que vivía, que había sido detenido por la policía de Sahuayo, municipio de Michoacán localizado en la frontera con Jalisco, pero que volvería para pagar los gastos de la renta.

Adriana fue una de las 50 familias que participaron en esta Segunda Búsqueda Nacional en Vida en Jalisco. En esta iniciativa hay quienes buscan a personas que desaparecieron apenas hace unos meses, pero también están quienes llevan años buscando.

Hace cuatro años, Maribel Salas Salas se unió a un colectivo de Torreón y a las acciones de búsqueda, para tener alguna razón de su hijo Jesús Alan Garrido Salas. A él lo desaparecieron en Reynosa, Tamaulipas. Ya son nueve años de eso. Por miedo, Maribel no se animaba a salir a buscarlo.

Ahora, durante esta Segunda Búsqueda Nacional en Vida realizada en Jalisco, Maribel logró obtener una pista para poder encontrar a su hijo. En el reclusorio femenil de Puente Grande, una mujer se acercó a la foto de Jesús Alan, la miró con detenimiento y, después de pensarlo unos minutos, dijo reconocer ese rostro.

Jesús Alan es una de las 70 personas desaparecidas sobre las que se logró tener un dato, una pista, un detalle que puede abrir un camino para encontrarlo. Además, se localizaron a cinco personas que estaban privadas de su libertad y que su familia no sabía que estaban en una prisión. Con esos datos, las familias seguirán en la búsqueda.

**Con información de: Proyecto www.adondevanlosdesaparecidos.org, sitio de investigación y memoria sobre las dinámicas de la desaparición en México