Includis busca transformar Celaya en una ciudad incluyente en obra pública

Fotos: Martín Rodríguez

Luz Zárate

Celaya.- De toda la ciudad, el primer cuadro es donde hay algunas rampas por las cuales se trasladan las personas discapacitadas o con movilidad reducida. Sin embargo, no son suficientes.

Las obras de embellecimiento del Centro Histórico no cumplieron al 100% con los criterios de accesibilidad universal, es decir, no se contempló el fácil acceso para quienes se transportan en silla de ruedas, usan muletas o andadera o para las personas que padecen ceguera.

En las esquinas, las banquetas se dejaron a nivel de piso del arroyo vehicular; sin embargo, esa estrategia no garantiza que se les dé prioridad a las personas con discapacidad motriz.

Pero a decir de Eduardo Vargas, director del Includis, hace falta que la accesibilidad exista en toda la ciudad, en sitios públicos y privados como restaurantes, centros comerciales, hoteles, salones, etc.

Y aunque en la administración pasada, los exfuncionarios aseguraron que todas las obras de remodelación cumplieron con la accesibilidad universal, hay personas con movilidad reducida que no comparten la misma opinión, pues al ser un paso para peatón y personas con discapacidad, no se les está dando un lugar especial.

“La banqueta queda a nivel de piso, pero no son rampas para discapacitados, por ahí pasan los peatones y es de resaltar que no todos los peatones respetan a los discapacitados. Hay quienes pueden ver a alguien en silla de ruedas o a un ciego y no lo dejan pasar. Por el contrario, lo avientan por allá”, afirmó Dora Luz Martínez.

El Ayuntamiento aprobó que todas las obras que se realicen en el municipio deben tener criterios de accesibilidad universal, es decir que permitan el acceso a personas tanto con discapacidad como con movilidad reducida -mujeres embarazadas, adultos mayores, personas lesionadas de forma temporal-, pero en la ciudad no existe esta infraestructura.

Eduardo acepta falta de inclusividad

Eduardo Vargas, de 36 años de edad, se transporta en silla de ruedas desde hace 12 años cuando sufrió un terrible accidente que lo dejó parapléjico.

En un principio sufrió depresión y pensó que su vida ya no tenía sentido, pues en ese momento estaba en el mejor período de su carrera, era un artista, cantante y escritor reconocido.

Hoy, es el director del Instituto Municipal de Celaya para la Inclusión y Atención de Personas con Discapacidad (Includis) y su meta para este primer año de gobierno es que el municipio sea totalmente incluyente.

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Hay limitaciones viales

Sin titubeos, Eduardo ahora que es funcionario municipal, acepta que Celaya es una ciudad en la que falta la infraestructura necesaria para las personas que sufren alguna discapacidad o que tienen movilidad reducida, pues él ha vivido en carne propia la falta de rampas, cajones de estacionamiento, la ausencia de empatía de algunas personas y tener que pedir ayuda para bajar de una banqueta o ir por el arroyo vial pues las aceras son reducidas.

“La verdad existe una limitación que no ha llegado a una inclusión real. Yo como persona con discapacidad puedo decirlo, porque ha habido veces que yo quiero moverme, ir a misa, poder ir a la tienda y no existe esa posibilidad, tenemos que ir por debajo de la banqueta prácticamente jugándonos la vida para poder llegar a donde vamos. Sí existe una limitación tremenda que afecta bastante a las personas con discapacidad, justo desde ahí empieza la discriminación”, afirmó Eduardo.

Tienen movilidad reducida 38 mil celayenses

En Celaya hay por lo menos 38 mil personas que tienen movilidad reducida, alguna discapacidad o dependencia de alguien más para trasladarse. “Hicimos un censo que nos arrojó que el 8 % de la población tiene movilidad reducida o discapacidad, estamos hablando aproximadamente de 38 mil personas (…)”, señaló Eduardo Vargas.

El funcionario dijo que en este mes y medio que tiene al frente del Includis se ha reunido con los titulares de diferentes dependencias para hacerles saber la importancia de la inclusión, y un ejemplo de ello, es la participación que ya tiene en las reuniones de la Dirección de Obras Públicas, en las que se están tomando en cuenta que existan los requerimientos necesarios para las personas con movilidad reducida.

Vargas destacó que él es una persona que ha vivido en carne propia los problemas a los que se enfrentan las personas con discapacidad y por ello le interesa que cambie la ciudad y se tenga una verdadera inclusión.

Ve el lado bueno de la vida

Sofía Jaramillo tiene 44 años y nunca ha caminado por la poliomielitis que sufrió de recién nacida y sus piernas quedaron con movilidad reducida, pero eso no le impide tomar su silla de ruedas y hacerla rodar con agilidad y rapidez.

Al lado de su esposo, con quien se traslada ágilmente por toda la ciudad, Sofía cuenta que en la vida hay dos opciones: o frustrarse o encontrar el modo de salir adelante.

Jaramillo señaló que aunque hacen falta rampas para las personas con discapacidad y empatía de la ciudadanía, sí hace falta la infraestructura para personas con movilidad reducida.

A ella y a su esposo no les afecta tanto la falta de rampas debido a que juegan basquetbol y han aprendido a driblar los obstáculos, pero no todas las personas tienen la misma habilidad.

“Nosotros somos muy activos porque jugamos basquetbol sobre silla de ruedas, entonces ya tenemos experiencia, pero sí faltan de repente una que otra rampa o de repente nos obstruyen el paso; sí la libramos, pero eso no quiere decir que todos puedan hacer lo mismo”, afirmó Sofía.

Sonriente y muy contenta se traslada rápidamente por las calles, la silla de su esposo incluso tiene acondicionada una grabadora en la que escuchan música y hace más ameno el viaje, el cual es largo. Contó que desde el centro de la ciudad se trasladan a la comunidad de Estada a bordo de su silla de ruedas.

Crean el ‘Inclufest’ para lograr la inclusión de personas con discapacidad

Saraí Mercedes Granados tiene un hijo de 7 años que sufre epilepsia y retraso en su desarrollo, es la directora de la escuela ‘Gente Especial’ donde se atiende a niños con capacidades diferentes y observa diariamente cómo hace falta inclusión para estos pequeños. 

Saraí, junto con otras decenas de madres de familia, educadoras y niños de diferentes escuelas de educación especial, participaron este sábado en la primera edición del ‘Inclufest’ en el marco de la conmemoración del Día Internacional de las Personas con Discapacidad.

“Nuestro principal reto y obstáculo es que la sociedad ve diferentes a los niños cuando en realidad no lo son, hay personas que no le quieren dar la oportunidad a los niños de incluirlos en las actividades de la vida cotidiana. Como mamás nos cuesta mucho trabajo acceder a las terapias, si la sociedad nos abrimos un poquito le damos la oportunidad a los niños de incluirlos, ellos nos pueden enseñar mucho”, platicó.

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En Celaya hay por lo menos 38 mil personas que tienen movilidad reducida, alguna discapacidad o dependencia de alguien más para subsistir.

 “Hicimos un censo que nos arrojó que el 8% de la población tiene movilidad reducido o discapacidad, estamos hablando aproximadamente de 38 mil personas, que es un número demasiado alto”, señaló Eduardo Ruiz Vargas, director del Instituto Municipal de Celaya para la Inclusión y Atención de Personas con Discapacidad (INCLUDIS).

Este tres de diciembre se conmemora el Día Internacional de personas con Discapacidad, donde se destaca que, en Celaya, el 95 por ciento de las personas con alguna discapacidad la sufrieron por alguna enfermedad crónico degenerativa.

El último censo del Instituto Nacional de Estadística de Geografía e Informática de 2012, en Celaya la principal discapacidad es la motriz derivado de los accidentes vehiculares, luego están las amputaciones por enfermedades crónico degenerativas.

Es por ello que este sábado, niños de distintas escuelas de educación especial realizaron una caminata que comenzó en la Deportiva Miguel Alemán Váldez y continuó por la calle Benito Juárez hasta llegar al Jardín Principal, donde se realizaron varias actividades artístico culturales y se colocaron stands de diferentes escuelas para que los padres de familia que tienen hijos con alguna discapacidad conozcan las instituciones y se den cuenta que sí se puede sacar adelante a sus hijos.

“Muchas veces es por ignorancia, que la gente no sabe que existen estas organizaciones y hay personas que están recluidas en su casa, hay papás que no le dan oportunidad a sus hijos de capacitarse, desarrollarse y luchar por cumplir sus metas”, señaló Juan Carlos Medina, padre de un niño especial.

Marchan por la inclusión

Con una participación de más de 500 personas se llevó a cabo la ‘Caminata por la Inclusión’ con la que el Instituto Municipal de Celaya para la Inclusión y Atención de Personas con Discapacidad (INCLUDIS) celebró el Día Internacional de las Personas con Discapacidad.

El contingente partió de la Segunda Sección del Parque Xochipilli tras el banderazo de salida del presidente municipal, Javier Mendoza Márquez, circularon por avenida Torres Landa hasta la deportiva Miguel Alemán Valdés donde se realizó un acto protocolario y la feria “Sanarte” donde se contó con módulos para las personas con discapacidad.

El director INCLUDIS, Eduardo Ruíz Vargas, resaltó la complejidad que vive cada día una persona con discapacidad al enfrentarse a las diferentes condiciones de cada uno y del entorno en que se desenvuelven, pero que no es imposible salir adelante.