La catedrática de la UG y de la ENES de la UNAM lucha contra las secuelas del brutal ataque del que fue víctima. Foto: Archivo

Staff Correo

Guanajuato.- El silencio y la impunidad son los dos rasgos dominantes en la agresión que sufrió la maestra Celeste Nava Jiménez, académica de la Universidad de Guanajuato que hace seis meses fue acuchillada al grado de que estuvo a punto de morir desangrada dentro de su casa, en el fraccionamiento Colonial Guanajuato, en la capital.

Las autoridades municipal y estatal reservaron toda la información relacionada con el atentado durante más de un semestre, para evitar que el caso salga a la luz pública.

El 20 de diciembre, la propia Universidad de Guanajuato difundió un comunicado en el que urgió al pronto esclarecimiento de lo sucedido, mensaje que secundó la Escuela Nacional de Estudios Superiores de la Universidad Nacional Autónoma de México tres días después –la maestra Celeste Nava también allí impartía clases-.

Pese a los llamados de la UG y la UNAM, la Fiscalía General del Estado no se pronunció, ni lo ha hecho hasta hoy.

El 8 de marzo –Día Internacional de la Mujer—, grupos feministas, colectivos y la comunidad estudiantil se sumaron al llamado de dar con el o los autores del ataque. El hermetismo y silencio de la autoridad siguen firmes, y quienes atacaron a la maestra permanecen sin castigo. Sus familiares tampoco desean hablar, pues han priorizado no exponerse y salvaguardar su entorno.

Prevalecen dudas y hermetismo oficial

La maestra Celeste Nava fue atacada dentro de su domicilio la noche del 28 de octubre, en circunstancias aún no esclarecidas.

Habían pasado las 20:00 horas cuando una llamada al 911 avisó que al interior de una casa de la calle Virreinato, se encontraba una mujer en estado inconsciente, con varios golpes en el cuerpo, una herida en el cuello y maniatada, en medio de un charco de sangre.

Al lugar de los hechos arribaron policías preventivos y paramédicos de Protección Civil municipal, quienes corroboraron que una mujer yacía en el piso tirada boca abajo, con las manos amarradas a la espalda, y sobre un charco de sangre.

La víctima fue identificada como Celeste Nava Jiménez, de 39 años, doctora catedrática del Departamento de Gestión y Dirección de Empresas de la División de Ciencias Económico Administrativas de la UG, cuyo cuerpo presentaba varios golpes en la cabeza y distintas partes del cuerpo, así como una herida de cinco centímetros de largo del lado derecho del cuello.

Aún con signos vitales pero inconsciente, la maestra fue llevada de urgencia al Hospital General de la capital, donde los médicos confirmaron que su vida estaba en peligro.

Cristian ‘N’, el vecino que hizo la llamada al 911, dijo desconocer quienes la atacaron y las causas de la agresión; sin embargo, citó que en el transcurso del día observó que en la zona estuvo circulando una persona sospechosa a bordo de un vehículo Versa azul, pero no identificó a nadie.

Fuentes consultadas por Periódico Correo informaron que después de ocurrir la agresión, a la vivienda llegó David Alejandro, el exesposo de Celeste, quien fue a llevar a las hijas de ambos (dos menores de edad), y que explicó a los policías que al ingresar a la casa e intentar prender la luz, se percató que no había energía eléctrica y en ese momento la encontró malherida en el piso.

Dentro del domicilio no había desorden ni indicios de que se haya tratado de un robo; tampoco estaban las chapas forzadas, lo que indicaría que se trató de un ataque directo contra ella.

Su perfil

• Catedrática con amplia trayectoria Docente de la UG desde agosto de 2003 Maestra en Desarrollo Organizacional por la Universidad de Guanajuato (2007 – 2009)

• Doctorado en Estudios Turísticos en la Universidad Autónoma del Estado de México (2013 – 2016)
• Fundadora de REDITUR Red Internacional de Docentes en Turismo

• Coordinadora del Observatorio Turístico del Estado de Guanajuato (OTEG) feb 2019 – ene 2020

• Vicepresidenta Estatal del Colegio Nacional de Turismólogos, Hotelería y Gastronomía en el Estado de Guanajuato

Colectivos alzan la voz

Ni la autoridad municipal ni la Fiscalía General del Estado informaron de la agresión que sufrió la maestra Celeste Nava, y así han permanecido a seis meses del ataque en contra de la catedrática UG. Desde entonces, la docente permanece en coma bajo el cuidado de su familia.

En marzo de este año, en el grupo de Facebook ‘Colectiva Alumnas en Sororidad’ se difundió un mensaje para exigir justicia por lo que calificaron como “un intento de feminicidio”. “Exigimos que las autoridades de Guanajuato #GrandezaDeMéxico cumplan con sus responsabilidades y le brinden la atención pertinente, la atención que cualquier mujer en situación de violencia merece, Celeste no está sola #GuanajuatoFeminicida”.

El 20 de diciembre, la UG emitió un comunicado lamentando los hechos y señaló que estarían al tanto brindando el apoyo institucional en servicios de salud a la maestra. Para amigos y compañeros de Celeste Nava les resultó muy raro que el suceso, que para ellos fue muy cruel en contra de la profesora, no se haya informado en medios de comunicación ni se diera un seguimiento a los avances de las averiguaciones.

“Todo lo que saben son rumores, pero nadie se atreve a preguntar pues aseguran saber que tenía serios problemas con su esposo antes y después del divorcio”, así lo comentó uno de los compañeros de trabajo de la víctima quien también señaló que cuando ocurrió el ataque apenas tenían unos quince días de divorciada.