Conecta con nosotros

Carlos Loret de Mola

Historias de reportero

Peña Nieto insiste en exhibir su impunidad

Periodico Correo

Publicado

En

Peña Nieto insiste en exhibir su impunidad

Enrique Peña Nieto y su novia, tomados de la mano, de espaldas a la cámara que los capta. Ambos de abrigo oscuro.

La foto, acompañada de un mensaje amoroso que le escribe ella, fue divulgada en una historia de la cuenta de Instagram de Tania Ruiz, la pareja del impopular expresidente mexicano. La retomaron las revistas del corazón.

Compartió espacio en medios de comunicación con otra fotografía: la de Emilio Lozoya, director de Pemex en tiempos de Peña Nieto, detenido en España.

Me parece absolutamente lógico que la pareja del exmandatario quiera potenciar su carrera como modelo a través de sus redes sociales. Pero ¿no podrá el expresidente decirle a su novia que no lo exhiba así, con esa impunidad que lastima, particularmente cuando la opinión pública revisa y recuerda los escándalos de corrupción sucedidos en su sexenio? ¿O la cuenta de Instagram de ella es sólo un instrumento para que él mande un mensaje político cuando están tras las rejas Collado, Rosario, Lozoya… y contando?

Enrique Peña Nieto es el máximo responsable de haber dejado a Pemex como la empresa petrolera más endeudada del mundo. Enrique Peña Nieto es el máximo responsable de haber dejado al país como uno de los más corruptos. Enrique Peña Nieto es el responsable de haber dejado una inercia sangrienta que tiene a México en sus niveles históricos de violencia. Enrique Peña Nieto era el jefe de Rosario Robles. Enrique Peña Nieto fue el padrino de Emilio Lozoya. Enrique Peña Nieto es el amigazo y socio de Juan Collado.

Que tenga tantito pudor, tantita vergüenza pública. Es para que viviera una vida discreta, no para que presumiera la impunidad que le ha brindado hasta ahora, a un alto costo político, el presidente López Obrador.

Apenas hace unos días, el mandatario López Obrador volvió a pronunciarse en contra de enjuiciar a los expresidentes, aunque dejó abierta la puerta a que una consulta pública lo obligue a hacer otra cosa. Ese mismo día, el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, declaró en una entrevista que le hice en ‘W Radio’ que la decisión de procesar o no a Peña Nieto no sería de López Obrador ni de una consulta, sino que sería de él y del Ministerio Público con base en los elementos que vayan encontrando.

Pero sin duda, la palabra del presidente pesa. Más la de un presidente tan popular y que le gusta acaparar todo el poder. También pesan sus necesidades políticas. Yo estoy convencido de que si la gestión del presidente AMLO sigue tropezando, va a necesitar echar mano del encarcelamiento de Peña Nieto para recordar a la gente por qué votó por él y tratar de ganar tiempo. Peña Nieto, con tanta exhibición pública, desoyendo los mensajes que le ha mandado López Obrador, se la está poniendo más fácil.

SACIAMORBOS

Hasta ahora, que se sepa, Rosario, Collado y Lozoya no han cantado. No vaya a ser que Peña Nieto se tope con una soprano y dos tenores.

Comentarios

Continuar Leyendo
Publicidad

Carlos Loret de Mola

El rey pequeñito

Periodico Correo

Publicado

En

Por

Edición

El rey pequeñito

Solito, desde su Palacio, con su atril grandote, su mampara grandota, en su patio grandote, habló este domingo el rey pequeñito. Repitió lo mismo que dice en cada informe, en cada mitin, en cada mañanera. Su larga perorata de prejuicios imperturbables, de ideas fijas, de nociones históricas maniqueas, de complejos. Y al final, tres veces el grito de ¡Viva México! al que no responde nadie: esta vez, no tiene ni corte que le aplauda.

No reconozco a Andrés Manuel López Obrador: un hombre forjado en interpretar los sentimientos de la gente, se muestra absolutamente ajeno a él. Sin ninguna empatía hacia una sociedad con miedo a la pandemia, a sus devastadores efectos humanitarios y a los destrozos económicos que ya está dejando. Para él, el “pueblo” es algo abstracto, que no parece estar conformado por personas.

Si alguien buscaba a un estadista, se encontró con un burócrata haciendo numeritos. Si alguien buscaba a Roosevelt se topó con Gutierritos.

Los mismos programas sociales, el mismo tren, la misma refinería, el mismo aeropuerto, pero una nueva cuenta mágica: dos millones de empleos. ¿De dónde? Quién sabe. ¿Cómo? Tampoco. Incapaz de anunciar un plan especial de apoyo directo a la gente que va a sufrir más por el encierro que implica la pandemia hizo un recuento de carreteras, remozamiento de escuelas, créditos de vivienda… un informe de cualquier año de cualquier presidente de cualquier partido.

Mientras todos los países del mundo anuncian miles de millones de dólares para que lleguen a los microempresarios, los de la tiendita, la fondita, este presidente dice que no se vaya él a endeudar, que sería grave para las finanzas del país. Grave para las finanzas del país es que haya millones de despidos, cientos de miles de pequeños negocios cerrados.

Dice que su plan energético, de 300 mil millones. Pero eso es puro deseo. No es dinero del gobierno, es un plan para que la iniciativa privada invierta eso. ¿Y qué creen? La iniciativa privada no le tiene confianza al manejo económico del gobierno.

Y lo de Pemex, no aguanta ni la burla: dice que reducirá la carga fiscal en 65 mil millones para Pemex. ¿A qué equivale? Ni al 20% de las pérdidas que tuvo Pemex el año pasado. Pemex tiene un cáncer y este doctor sigue empeñado en curarlo con aspirinas.

Estados Unidos puso 11% de su PIB en apoyos a sus ciudadanos, el Reino Unido más de 30%. ¿México? 0.7%.

Pero olvídense de lo económico… lo humanitario.

Los especialistas consideran que México va a requerir 40 mil camas de terapia intensiva y el presidente presumió como gran logro que ya tiene 7 mil. Eso equivale a que 4 de cada 5 personas que se pongan graves por coronavirus no van a recibir atención médica.

No hay material médico elemental, brotan protestas de personal de Salud en todo el país porque no tienen equipo ni protocolos, pero él cree que todo está bien porque él ya visitó unos cuantos hospitales.

Al frente del barco hay un señor que no está viendo la tormenta, que no tiene el timón y que se habla a sí mismo. Sálvese quien pueda.

Continuar Leyendo

Carlos Loret de Mola

Esos ricachones empresarios que no merecen ningún apoyo

Periodico Correo

Publicado

En

Por

Edición

Esos ricachones empresarios que no merecen ningún apoyo

En México hay un millón de tienditas de abarrotes, 600 mil fondas y restaurantitos para comer, 200 mil salones de belleza y 300 mil papelerías. Todos son datos oficiales, del Inegi.

Todos conocemos a alguien: yo le compro a doña Wendy, me gusta muchísimo comer en la fonda de Mariana, me cae muy bien Tarci que trabajaba en el salón de Guadalupe y no me queda muy lejos la papelería de Elia.

En México hay 4 y medio millones de empresas que no tienen más de diez empleados. De hecho, el 95% de las empresas del país no tienen más de diez empleados: son microempresas. Y en ellas trabajan 10 millones de mexicanos.

Luego están las pequeñas empresas, que emplean a 4 millones y las medianas que dan trabajo a otros 4 millones. En total, existen en nuestro país casi 5 millones entre micro, pequeñas y medianas empresas que emplean a 18 millones de mexicanos. Y esas empresas tienen dueños.

Ninguno de esos empresarios ha sido acusado de delincuente de cuello blanco en las conferencias mañaneras del presidente López Obrador. No tienen aviones privados, a ninguno lo rescató el Fobaproa, sus movimientos de dinero no ponen en riesgo la cotización peso-dólar, no tienen información privilegiada ni se codean con los poderosos. Ninguno forma parte del grupo de cien empresarios a quienes invitaron a Palacio Nacional a cenar tamales para extorsionarlos con una aportación mínima de 20 millones de pesos para salvar al presidente del lío en el que se metió con la rifa del avión.

Esos 5 millones de empresarios ya están pasando aceite y van a pasar más. Les está pegando ya el efecto económico del coronavirus, y saben que hacia adelante sólo se va a poner peor. Les aseguro que ninguno de ellos quiere despedir a un solo trabajador ni dejar de pagar a un solo proveedor: pero no les va a alcanzar el dinero para seguir gastando como si nada pasara, sin ingresar un solo peso.

Este problema mayúsculo no es exclusivo de México. Lo están enfrentando todos los gobiernos del mundo. La diferencia es que la mayoría de esos gobiernos no tienen como presidente a un hombre que cree que todo empresario es un delincuente impune. En la emergencia, el gobierno mexicano ha prohibido a las empresas despedir gente o rebajar sueldos, so pena de juicios. Preservar el empleo es plausible, la diferencia es que en el resto del mundo han establecido ambiciosos planes de apoyo financiero para impedir que se vayan a la quiebra estas empresas y dejen a sus millones de empleados sin nada: cheques directos a cualquiera que sea despedido, no cobrar impuestos para que las empresas puedan respirar durante la pandemia, exenciones fiscales a los que preserven o aumenten el empleo. En México, nada: la pura amenaza.

Ayer el presidente dijo en su mañanera que los empresarios lo tenían que hacer por su propio bien, porque él publicará una lista negra de los que despidan trabajadores y “van a quedar muy mal, y después de qué les sirve una campaña de publicidad de cientos de miles de millones de pesos, si en una emergencia actuaron de manera egoísta”.

¿Una campaña publicitaria de cientos de miles de millones de pesos? ¿La tiendita de doña Wendy, la fonda de Mariana, el salón de Guadalupe, la papelería de Elia?

Las empresas de México están ahí, a la vista de todos, y no son sólo los consorcios gigantescos: son las historias de esfuerzo emprendedor de millones de mexicanos que, sin recibir en ningún sexenio ningún privilegio, han salido adelante y emplean a millones de personas.

SACIAMORBOS

Habrá recorrido los 2 mil 500 municipios del país, pero parece que no se iba fijando.

Continuar Leyendo

Carlos Loret de Mola

Lista incompleta de a quienes AMLO trata mucho peor que a ‘El Chapo’ y familia

Periodico Correo

Publicado

En

Por

Edición

Lista incompleta de a quienes AMLO trata mucho peor que a ‘El Chapo’ y familia

Mujeres de todas las edades y condiciones socioeconómicas, organizaciones feministas, papás de niños con cáncer a quienes les recortaron las quimioterapias por austeridad, pacientes con VIH a quienes les recortaron los antivirales por austeridad, directivos de hospitales que denunciaron el desabasto de medicamentos, médicos y enfermeras que se quejan de no tener tapabocas ni guantes para enfrentar el coronavirus, científicos a quienes les recortó el presupuesto, madres que dejaban a sus hijos en guarderías y estancias infantiles, trabajadoras de estas estancias, usuarios de comedores comunitarios que se quedaron sin alimento, comunidades indígenas que se oponen a un tren que rasurará la selva maya, familiares de víctimas del crimen organizado que le piden una cita y no se las da para no exponer su investidura (después de Badiraguato, el chiste se cuenta solo), ejidatarios que están en contra de que construya una central termoeléctrica porque temen quedarse sin agua, padres de familia que protestan porque no quieren que la CNTE sea la mandona en la educación en México, empresarios de todos tamaños, cualquiera que denuncie a un corrupto dentro de su gobierno o partido, cualquiera que ironice sobre la rifa de avión que no incluye ganar el avión, organizaciones de la sociedad civil que denuncian corrupción, organizaciones de la sociedad civil que exhiben que su estrategia contra el crimen ha generado más muertos, organizaciones de la sociedad civil que evidencian que hoy se hacen más compras sin licitación que antes, alcaldes que le piden cita y a quienes recibe con gases lacrimógenos a las puertas de Palacio Nacional, algunos gobernadores que no quieren que los mangonee, artistas que se quejaron por el recorte al presupuesto cultural, funcionarios públicos de organismos autónomos, funcionarios públicos que se atrevan a hacerle observaciones (ni siquiera críticas), deportistas a quienes recortaron las becas, ricos o cualquiera que tenga dinero, policías federales que protestaron porque no quieren volverse militares, migrantes que desean un futuro mejor en Estados Unidos, periodistas y medios de comunicación críticos tanto nacionales como internacionales, intelectuales que lo cuestionan, encuestadores cuando reflejan que su popularidad va a la baja, ambientalistas que protestan por la construcción de una refinería, agencias calificadoras internacionales que evalúan los tropiezos de su política económica, expresidentes de México, partidos de oposición y sus integrantes, ciudadanos que marchan para protestar por el rumbo de su gobierno, economistas que evidencian que son falsas las cuentas alegres de producción petrolera, trabajador de la salud que le quiere tomar la temperatura o le ofrece gel antibacterial para frotarse las manos, estudiantes que le contestan en un mitin que no han recibido sus becas, personas con discapacidad que le contestan en un mitin que no han recibido los apoyos prometidos.

Esta es una lista incompleta de quienes han sido objeto de calumnias, insultos, injurias, descalificaciones, burlas, por parte del presidente López Obrador, y que seguramente hubieran querido recibir de él un trato equiparable al que brinda a Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán Loera (con quien ha expresado públicamente su empatía al menos en un par de ocasiones), su hijo (a quien ordenó liberar minutos después de su captura), su señora madre (a quien le gestiona con Estados Unidos una visa humanitaria para que pueda ver a su hijo) y sus abogados (a quienes les consigue citas con secretarios de Estado para ver si logran su deseo de traer de regreso a una cárcel mexicana al líder del Cártel de Sinaloa).

Continuar Leyendo

Publicidad

Portada Impresa

Cartón

Publicidad

Publicidad

Marcador

Salud

Ciencia y Tecnología

Extravagario