Redacción

Guanajuato.- Desde que inició la administración, 30 empleados de la Dirección de Servicios Públicos han sido despedidos por faltas graves como el robo de combustible de las unidades, además de que se les cobran los daños a las unidades provocados por descuido.

El titular de la dependencia, Marco Antonio Figueroa Sierra, reconoció que cuando tomó las riendas de la dirección, tenían serios problemas con el robo de combustible y los daños a las unidades por mal manejo.

Explicó que han logrado disminuir esta problemática, con medidas de seguridad en los tapones de gasolina de las unidades y con la firma de responsivas de las unidades, con lo que, si alguno de los empleados le causa un daño a un vehículo, tiene que pagarlo de su propio bolsillo.

No obstante, han tenido que despedir a personal que seguía incurriendo en estas faltas.

“Ahorita la gente que tenemos, es un equipo muy depurado, porque las prácticas de robo de combustible, de abandonar su trabajo y de manejo irresponsable se ha eliminado, entre el 2019 al 2020, fueron alrededor de 30 empleados que salieron por diferentes situaciones”.

Sin embargo, la problemática de las unidades, sigue siendo la debilidad de la dependencia, ya que el desgaste y la antigüedad de los vehículos provocan fallas constantes en el parque vehicular.

Señaló que el monto que mensualmente se destina al pago de mantenimiento y reparación de los vehículos, ronda los 2 millones de pesos.

“Todo lo que es servicios municipales, tenemos ochenta unidades y estamos gastando entre 2 millones 300 mil pesos y 2 millones 400 mil pesos, hay meses que fluctúan, el año pasado nos gastamos 8 millones en total, está subiendo porque la misma edad de las unidades hace que las fallas sean más graves”.

Dijo que es prioridad renovar el parque vehicular, ya que es más caro estar reparando los vehículos.

LC