Redacción

España.- Casi un año ha pasado sin conciertos y eventos multitudinarios debido a la pandemia. La industria de la música depende en gran medida de los shows en vivo y festivales, catalogados desde 2020 como una de las actividades de mayor riesgo.

Se ha intentado retomar los conciertos en grandes espacios y con la audiencia dentro de sus vehículos, o en ‘islas’ para pequeños grupos, pero los asiduos a los espectáculos coinciden en que la experiencia no es la misma.

Primavera Sound, fundación que lucha contra el VIH y otras enfermedades infecciosas realizó un estudio llamado Prima-CoV, para realizar eventos sin sana distancia. La clave: implementar medidas cautelares que impidan la propagación del Covid-19.

El pasado 12 de diciembre, en la sala Apolo de Barcelona, se realizó un experimento con dos grupos de menos de 500 personas, distribuidos en dos niveles con capacidad para más de mil asistentes.

Rigurosos protocolos

Un primer grupo de control, de 496 personas, no tuvo acceso al concierto, mientras que el grupo experimental, de 463 individuos, permaneció en la sala donde se llevó a cabo el evento.

Los participantes, de entre 18 y 59 años, firmaron una responsiva para garantizar que no sufrían comorbilidades y no habían sido diagnosticados con el virus en los últimos 14 días. Pero fue necesario practicarles un test de antígenos previo al concierto, que no arrojó ningún positivo. Además de esta medida:

  • A todos se les proporcionó una mascarilla N95 que sólo podían quitarse para beber.
  • El área de bar se delimitó y sólo podían consumir en esa zona restringida.
  • Se optimizó la ventilación y los flujos de aire y se monitoreó la temperatura de ambas salas.
  • Se procuró que no hubiera aglomeraciones en las filas para ingreso y baños.

Alentadores resultados

El tiempo medio que los asistentes permanecieron en la sala fue de 2 horas 40 minutos.

En el análisis final, ninguno de los 463 asistentes del grupo experimental se infectó de Sars-Cov-2, mientras que en la rama de control, hubo dos contagios entre 496 personas. 

Luego de esta dinámica se cree que los conciertos podrán regresar este 2021.

La pregunta es si todas las empresas organizadoras de eventos cuentan con los recursos para practicar pruebas a multitudes, y si tienen la capacidad para una hazaña logística de esta magnitud.