Gilberto Navarro

Guanajuato.- La Plaza Chiapas que se planeó para ser un epicentro cultural, recreativo y de prevención, terminó desvalijada, llena de basura y como un refugio de consumo de drogas.

La plaza se construyó en el 2015 con una inversión cercana a los 3 millones de pesos, provenientes del programa federal “México Nos Mueve La Paz”, en la calle Chiapas de la Colonia El Encino, zona elegida por su alto índice de marginación e inseguridad.

Foto: Gilberto Navarro

Y aunque en sus primeros dos años de operación se llevaron a cabo talleres de prevención del delito y actividades culturales y artísticas para mujeres y niños, poco a poco fue quedando en el olvido.

En el 2019, el gobierno de Alejandro Navarro anunció la llegada de un destacamento de la Guardia Nacional, el cual usaría la Plaza Chiapas como base de operaciones, e incluso se hicieron adecuaciones para ampliar las entradas para los vehículos militares, pero la corporación federal desdeñó las instalaciones.

Ante esto, se decidió usar la plaza para los consultorios psicológicos del DIF Municipal, pero ese servicio solo duró unos cuantos meses, ya que se presentaron asaltos al personal, por lo que la paramunicipal decidió retirar ese servicio.

Desde entonces y debido a la pandemia, la plaza quedó en el más completo abandono, sin vigilancia ni mantenimiento, así lo pudo constatar Correo en una visita al lugar, en la que se observaron las pésimas condiciones en las que se encuentran.

La primera de las aulas se encuentra llena de basura, las instalaciones sanitarias, hidráulicas y eléctricas fueron saqueadas al igual que los muros de tablaroca.

Aun sin las tazas, el espacio de los baños está lleno de desechos humanos. Las paredes rayadas dan cuenta de que los vándalos de la zona se adueñaron del lugar.

En la segunda aula, la situación no es diferente, los cristales de las puertas están rotos, los estantes donde debería de haber libros, yacen en el suelo junto con el material didáctico que no fue robado.

Latas de aluminio y focos son prueba de que el lugar es usado para consumir cocaína en piedra y cristal de metanfetamina, esto, luego de que se dañó el alumbrado público y no se ha reparado, por lo que al caer la noche la plaza queda en penumbras.

La falta de mantenimiento en la zona de juegos infantiles provocó que estos se vieran afectados por la intemperie. Los aparatos lucen rotos y despintados, al piso de caucho le faltan varias piezas y las que hay están llenas de hongos y moho.

Una vecina, que quiso mantenerse en el anonimato, señaló que, aunque el espacio si es usado por las familias, son superados por los malandros que lo usan de guarida.

“Si vienen los niños a jugar un rato en la tarde, pero ya nada más se hace noche, llegan los que vienen a drogarse y se tienen que ir”.

Esto, a pesar de que a menos de 100 metros hay un oficial de policía en la estancia infantil operada por el DIF municipal y que recién en este ciclo escolar se cedió a la Secretaría de Educación de Guanajuato para convertirse en un Jardín de Niños.

Dijo que la petición de los vecinos es que se rescate nuevamente este espacio y se le dé un uso que beneficie a la sociedad.

MD