Los museos del estado de Guanajuato dan un golpe sobre la mesa en cuanto a inclusión y ayuda a sectores de la sociedad que la necesitan para vivir en las mismas condiciones que el resto. Los recintos de la región son lugares de encuentro para muchos mexicanos, no solo de carácter local, sino también nacional e internacional. De hecho, las salas se sitúan en cuarto lugar en el ranking de museos con más visitas de México, según las estadísticas mostradas el pasado año por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Solo Ciudad de México, Nuevo León y Puebla superan a Guanajuato según este informe, pero aun así las instituciones siguen incidiendo en la falta de museos.

Y eso que el desinterés de la población perjudica mucho a que pueda aumentar el número de visitantes cada año. De hecho, dentro de las opiniones que dieron los encuestados del INEGI sobre las razones por las que no se visitan los museos están la falta de interés, la falta de educación y también la falta de difusión. La entrada a más de la mitad de las exposiciones es gratuita, mientras que de la otra mitad hay algunos que solo son gratis entre semana y otros que cobran por ingreso. En cualquier caso, Guanajuato puede darse por bien servido en este sentido.

Además, los museos del territorio han dado un paso más en su labor porque más gente pueda acceder a ellos, ya que han impulsado vídeos con subtítulos en las que se dan las explicaciones e introducciones pertinentes en lenguaje de señas. Una producción llevada a cabo por la empresa 101 Museos México, con el apoyo de la Secretaría de Cultura y la financiación del Programa de Desarrollo Cultural para Públicos Específicos 2019. La Dirección de Formación e Investigación del Instituto Estatal de Cultura de Guanajuato (IEC) ha liderado el proyecto para que toda su red de museos incluyese esta novedad.

Los museos Palacio de los Poderes y Conde Rul ya cuentan desde el mediados de enero de este 2020 con estas nuevas implementaciones. El museo Olga Costa-Chávez Morado, Casa Diego Rivera y Museo del Pueblo, todos en Guanajuato capital, junto al museo José Chávez Morado, en Silao, y el Hermenegildo Bustos, en Purísima del Rincón, esperan que con el paso del tiempo también en ellos se desarrolle este proyecto. Esta iniciativa va a ayudar mucho y va a suponer matar dos pájaros de un tiro, ya que estos vídeos también han sido traducidos a otros idiomas, concretamente, inglés y japonés.

Con esto, también se espera fomentar el aprendizaje de estos lenguajes entre los visitantes a los museos. De hecho, se han contratado traductores especialistas para que llevaran a cabo las narraciones y que posteriormente pudieran incluir los subtítulos en estas grabaciones. Se han elegido el idioma anglosajón y el asiático, puesto que son los que más se hablan y los que más salidas laborales ofrecen. Todo ello enfocado a una mejoría de aprendizaje en ellos, sobre todo en inglés, que tantos dolores de cabeza está dando a México. Según el último informe EPI elaborado por la plataforma Education First, el país azteca necesita que tanto pequeños como mayores mejoren su dominio de nivel de inglés. Con esta fórmula aprenden vocabulario y fomentan su práctica interactiva.

Los vídeos tienen una duración aproximada de cuatro minutos y se encuentran a la entrada de las salas. Las imágenes que se van a poder ver en ellos ponen en valor el patrimonio artístico de México, con referencias e información sobre las obras de arte de las colecciones de los museos y la historia del propio recinto, alguno de ellos muy rico arquitectónicamente hablando. Por tanto, esto se suma a una gran cantidad de actividades expuestas por los museos en búsqueda de hacer la visita más amena. Nos referimos a presentaciones musicales, conferencias y charlas con expertos, cuentacuentos para los más pequeños y excursiones para las personas de la tercera edad.

Ahora también las personas con incapacidad sonora lo van a tener más sencillo para aprender con sus visitas. En México, esta población asciende a unas 700.000 personas, según los datos del Instituto de Estadística. Uno de los problemas es que hay muy pocos intérpretes en lenguaje de señas en el país y eso perjudica a la educación de este sector poblacional. Con esta medida, Guanajuato da un paso más en la inclusión cultural y cumple así con los objetivos de sus programas enfocados a esta rama.