Grecia, en vilo

Diez millones de griegos con derecho a voto van a las urnas para responder una pregunta. Foto: AFP

El país heleno celebra hoy un referéndum histórico vital para su futuro

AFP

ATENAS, Gre.- Divididos, los griegos observaban ayer una jornada de reflexión, antes del histórico referendo que determinará hoy el destino del país en la zona euro y la suerte del gobierno de izquierda de Alexis Tsipras.

Diez millones de griegos con derecho a voto van a las urnas para responder una pregunta. Foto: AFP
Diez millones de griegos con derecho a voto van a las urnas para responder una pregunta. Foto: AFP

Tras una campaña de apenas una semana, los griegos votan ‘sí’ o ‘no’ a las condiciones planteadas por los acreedores (la UE y el FMI) para cerrar un acuerdo que siga cubriendo las necesidades financieras del país.

Después de cinco años de profunda crisis, la población griega está muy dividida ante la consulta, cuyos primeros resultados se conocerán a las 22:00 horas.

Los partidarios del ‘no’, defendido con ardor por el gobierno para negociar “un mejor acuerdo” con los acreedores, creen que ésta es la vía de salida a una austeridad contraproducente.

Quienes están a favor del ‘sí’ creen que está en juego la permanencia del país en la Eurozona y la UE, y ven el ‘no’ como la vía abierta al “caos”, el “aislamiento” y la vuelta al dracma, la antigua moneda nacional.

El referendo es el primero en el país heleno desde 1974, cuando se votó por abolir la monarquía.

La pregunta de la consulta es larga y técnica: “¿Debe ser aceptado el borrador de acuerdo que presentaron la Comisión Europea, el Banco Central Europeo y el FMI del 25 de junio 2015 y que consta de dos partes, que conforman su propuesta unitaria?”.

Varoufakis denuncia ‘terrorismo’ de acreedores

El ‘Financial Times’ escribió que ante la debilidad de los bancos griegos, los clientes con depósitos de más de 8 mil euros podrían sufrir quitas del 30%. El ministro de Finanzas, Yanis Varoufakis, no tardó en desmentirlo y en tacharlo de “rumor malintencionado”.

En declaraciones al diario español ‘El Mundo’, el ministro acusó a los acreedores (Comisión Europea, Fondo Monetario Internacional y Banco Central Europeo) de “terrorismo” y de querer “humillar a los griegos”.

“¿Por qué nos han forzado a cerrar los bancos? Para infundir miedo en la gente. Y cuando se trata de extender el terror, a ese fenómeno se le llama terrorismo”, declaró.