Redacción

Por Aranzazú Ayala y Efraín Tzuc para el proyecto “A dónde van los desaparecidos”

Morelos.- El domingo 10 de octubre dio inicio la VI Brigada Nacional de Búsqueda en Morelos, donde el reto, además de localizar a familiares desaparecidos, es frenar la violencia y que las nuevas generaciones dejen de normalizarla.

En palabras de Juan Carlos Trujillo, activista michoacano que busca a cuatro de sus hermanos desaparecidos, no sólo es buscar a las personas desaparecidas —porque en su caminar han logrado dar con cinco cuerpos y más de 4 mil 500 restos óseos—, también es saber qué pasa con los hallazgos, una vez que los entregan a las autoridades forenses; pensar cómo detener la violencia y corrupción de las autoridades y reconstruir el tejido social que heredarán las generaciones que nacieron en esta ola de violencia.

“Hoy tenemos más del doble de personas desaparecidas (que hace 15 años), entonces algo estamos haciendo mal, necesitamos pensar y replantear de qué manera vamos a poder organizarnos”, señaló.

Después de cinco brigadas realizadas en Veracruz, Guerrero y Sinaloa, ahora es el turno de Morelos, un estado que vio nacer, en 2012, lo que hasta ahora es la lucha más grande de víctimas de la violencia en México: el Movimiento por la Paz con Justicia y Dignidad (MPJD).

Este 2021 ha sido un año complicado: la brigada tuvo que posponerse algunos meses a causa de la pandemia por la Covid-19. Al final logró realizarse en Morelos donde, desde hace tiempo, las familias de personas desaparecidas solicitaron la intervención de sus compañeros buscadores por la creciente violencia y la crisis forense que se tiene en la entidad, provocada por la negligencia de las autoridades.

En Morelos los colectivos de búsqueda saben bien de esto: en 2016 y en 2017, la Fiscalía ya no pudo ocultar  las fosas que cavó de manera irregular en los municipios de Jojutla y Tetelcingo, para dar salida a los cuerpos que saturaban sus morgues. Al menos 32 de los casi 200 cuerpos encontrados en estas fosas fueron enterrados con tal descuido que los datos que permitirían asociarlos a sus expedientes se perdieron o borraron con el tiempo.

Crédito Efraín Tzuc.

Recuperar la humanidad

Si bien las brigadas iniciaron pensando en la búsqueda de cuerpos en fosas y terrenos, así como en el cabildeo con autoridades municipales y estatales, año con año han ido ampliando sus ejes de trabajo que responden a las necesidades que se van encontrando.

Desde la quinta brigada, realizada en febrero de 2020 en Papantla, Veracruz, se implementó el eje de intervención, sensibilización y humanización a instituciones y cuerpos policiacos. Esto para que los policías municipales, que en muchos casos son los primeros en responder ante una desaparición, se sensibilicen y entiendan la gravedad de la desaparición de una persona.

“Son una parte súper importante para nosotros porque han sido de las instituciones más vulnerables, más atrapadas por el hoy crimen organizado, el exnarcotráfico”, dice Juan Carlos Trujillo.

Además de tratar de intervenir directamente con las autoridades locales, otra parte fundamental es lo que llaman “recuperar al ser humano perdido entre la violencia”, es decir, romper la normalización que se ha instalado en la sociedad, a partir de la llamada guerra contra el narcotráfico declarada por el expresidente Felipe Calderón al final del 2006.

Morelos acumula poco más de mil personas desaparecidas y, al menos 391 personas fallecidas no identificadas.

El saldo de esta estrategia de seguridad militarizada preocupa a la Brigada Nacional, no sólo porque detonó un incremento exponencial en los homicidios, los hallazgos de fosas clandestinas —que hoy suman más de 4 mil 800— y las desapariciones que casi alcanzan la cifra de 100 mil, también porque es esta violencia el único contexto que conocen cientos de miles de niños y jóvenes.

“Hay niños que tenían cinco años cuando esto inició, hoy tienen 20, y están normalizando la violencia, y creo que ese problema nos va a afectar el día de mañana, en un futuro de manera muy directa”, explica el activista.

Por eso, esa es la principal apuesta de la brigada: ya no sólo buscar cuerpos, sino hacer algo para que las nuevas generaciones detengan esta crisis.

Lee el reportaje completo aquí: Romper la normalización de la violencia, un nuevo objetivo de la Brigada Nacional de Búsqueda de Personas

Con información de: https://adondevanlosdesaparecidos.org/

MD