Staff Correo

Guanajuato.- Los campos de flor de Cempasúchil y Garra de León o flor de terciopelo están listos y lucen radiantes coloridos en tono anaranjado y un rojo intenso que aguardan para formar parte de los tradicionales altares y ofrendas del “Día de Muertos”.

Alfredo Rivera, dedicado desde hace más de 50 años a sembrar flor de temporada en la capital, manifestó que aún restan algunos días para que las flores comiencen a cortarse y en ese tiempo aún florecen mucho más, sobre todo el cempasúchil, que es la flor más solicitada para esta celebración.

Proceso de meses

Rivera contó a correo que el proceso para sembrar y obtener Cempasúchil y Garra de León o flor de terciopelo comienza con casi seis meses de anticipación con la preparación de la tierra para poder sembrar la semilla de estas especies que son las más tradicionales y solicitadas el 1 y 2 de Noviembre.

El agricultor narró que una vez sembradas las semillas de flor se dedican regar las parcelas de permanente con el objetivo de garantizar que el cultivo se logre en óptimas condiciones y que estén listas las flores cuando llegue el momento ideal para cortarlas y venderlas en ramitos de no más de 15 pesos.

“Para que haya la Garra de León son cuatro meses y medio: se prepara la tierra, se siembra y se espera para que salga en cuatro meses (…) el año pasado hubo más, ahora no porque no estamos seguros que se vaya a vender, ya si se pierde no se pierde tanto, le arriesgamos con poquito (…) con eso de la enfermedad (coronavirus) mucha se quedó”, manifestó Alfredo Rivera.

En medio de la explicación del cultivo de flores, don Alfredo hace una pausa, y resalta la importancia que tiene el hecho de que no llueva mucho durante el periodo de cultivo pues asegura que muchas veces el agua de lluvia afecta la flor de Cempasúchil y eso podría “malograr la cosecha” por ello permanecen tan atentos al desarrollo del cultivo de estas flores.

A mediados de octubre la mayoría de las flores ya debieron haber brotado y los botones que restan por abrirse lo estarán haciendo entes de que acabe octubre, logrando así tener todo dispuesto para que comience la venta de flores que serán instaladas en los altares y ofrendas a los fieles difuntos.

Don Alfredo explica que el cultivo de flor es una actividad que se ha heredado de generaciones en su familia y que actualmente él les ha enseñado el oficio a sus hijos y espera que sus nietos también lo continúen haciendo.

Para él, su familia y otros floricultores que conoce, cultivar flores de temporada (Semana Santa y Día de Muertos) es una forma de vida y representa una parte importante de los ingreso que generan a lo largo del año, por lo que si no logran vender su producto tirarán las que sobren y la perdida que representa es muy grande pues señaló que en ese cultivos hay mucho esfuerzo, tiempo y dinero invertido con la esperanza de generar ingresos económicos que les permitan vivir el resto del año

“Eso nos enseñaron, de eso vivimos (…) no sabemos cómo va a estar la venta, aquí (sembradío) vendemos poquita (…) para lleva cantidades grandes se lleva a León”, mencionó don Alfredo y señaló que o tienen certeza de que los vayan a dejar instalar puestos de flores en zonas más céntricas por lo que aún esperan ver como resolverán el tema de la venta.

Busca colocar sus ramos en las florerías

A pesar de la pandemia por el coronavirus Covid-19, Miguel Muñoz García, se animó a sembrar cuatro hectáreas de flor de Cempasúchil, Nube y Mano de León, las cuales acaba de cosechar a principios de esta semana y está luchando por ‘colocar’ previo a las festividades del Día de Muertos.

Miguel tiene sus parcelas en Tenango el Nuevo, en Apaseo el Grande, lleva 35 años como productor de flores y este 2020 ha sido el peor en ventas. Platicó que sembró Nube para ofrecer el ‘Día de las Madres’ pero no se le vendió nada y su inversión se perdió y en estas próximas fiestas vislumbra que tampoco tendrá éxito.

Ahora con el Día de Muertos espera que se le venda un poco más debido a que la flor también se usa para la elaboración de altares, pues ya es un hecho que los panteones estarán cerrados.

“De cempasúchil ando sembrando como una hectárea y media, nube siembro una, de manita de león siembro hectárea y media, aviento 200 charolas de mano de semilla. Empecé a sembrar el 10 de junio, este año se sembró menos viendo como están las cosas, cosechamos apenas ayer (martes) pero me está yendo mal, estoy viendo a mis clientes y ahí traemos en la camioneta el viaje porque no jala, no están comprando”, platicó Miguel.

Aunque ya se esperaba que hubiera mala venta, se animó a cosechar porque es de lo que vive y lo que sabe y le gusta hacer. Por lo pronto está visitando las florerías, los mercados y clientes que ya tiene desde hace muchos años, con la esperanza de que alguno quiera comprarle. “Nosotros nos lo esperábamos, no se sabía que no se van a abrir los panteones pero si se vende para los altares, ahorita vamos a los mercados, vengo de Querétaro y allá si pude vender, esperemos que nos vaya mejor en los siguientes días”, platicó.

Guanajuato productor

El Secretario de Desarrollo Agroalimentario y Rural, Francisco Gutiérrez Michel, señaló que no han registrado disminución de siembra de Cempasúchil. La producción de Cempasúchil es variable, debido a que su cultivo no se realiza en parcelas de gran dimensión, sino que son en su mayoría pequeños productores los que la siembran en sus parcelas y principalmente son para venta local y de otros estados.

Guanajuato es uno de los principales distribuidores de flor de cempasúchil en el país. Entre Guanajuato y Puebla se concentran el 80% de la producción, mientras que en el Distrito Federal y el Estado de México se cultiva en macetas, como planta de ornato. Apaseo el Alto, Comonfort y otras comunidades cercanas, son los lugares donde más se cultivan estas flores que se cosechan tradicionalmente en los primeros días de octubre. En años pasados para esta temporada de ‘Todos Santos’ se tenía una cosecha superior a las 10 mil toneladas, pero este año debido a la contingencia sanitaria hubo productores que fueron cautelosos y sembraron menos y otros que prefirieron no arriesgarse.

** Con información de María Espino / Luz Zárate