Redacción

Celaya.- A la edad de 85 años falleció el conocido y legendario arbitro celayense Andrés Badillo Rendón por mucho tiempo presidente del Colegio de Árbitros de Celaya.

Apodado desde muy joven ‘El viejo’, Andrés tuvo el gusto desde niño por el futbol e iba a ver al llano al legendario equipo Piratas y empezó a jugar con el cuadro de Marmolería Insurgentes de los hermanos Rangel. Se desempeñaba como lateral derecho, pero su destino no sería ser jugador sino árbitro.

Llegó a ser silbante por casualidad, ya que en alguna ocasión después de disputar un encuentro, en el siguiente partido no se presentó el árbitro y algunos amigos le insistieron, “tu pítalo Viejo”, le decían los compañeros; lo pensó mucho, pero aceptó.

De ahí le vino el gusto por el arbitraje y pronto se convirtió en un silbante muy solicitado para pitar finales y partidos importantes, lo mismo en Celaya, Salvatierra, Empalme Escobedo y en todo el estado; su trayectoria había cobrado fama y fue tomado en cuenta para participar como abanderado en partidos profesionales de Segunda División.

Llegó a estar en la terna arbitral con Arturo Yamasaki, árbitro peruano que dejó muchas enseñanzas en el arbitraje mexicano.

Un partido que lo marcó

Debido a su buen desempeño arbitral fue designado arbitro central en un juego de reservas profesionales entre el Oro y Universidad de Guadalajara en el estadio Jalisco. En ese encuentro todo iba bien, pero faltando ocho minutos para el final del duelo se suscitó una jugada por una banda, un jugador universitario agredió a un rival y fue inmediatamente expulsado por Andrés.

Acto seguido, el elemento reaccionó salvajemente y la dio una patada en el pecho al jugador tirado, luego los dos equipos se enfrascaron en una campal, el futbolista agredido lamentablemente murió.

Fue una noticia que recorrió el mundo, todos buscaban culpables, hasta que el mismo equipo del Oro reconoció que el único culpable era el jugador agresor. Andrés lo había dicho en una entrevista en el noticiero de  Jacobo Zabludovsky “los árbitros manejamos el reglamento, mas no las reacciones de los jugadores”.

Fue una situación complicada que orilló a Andrés a voltear a enfocarse en su trabajo en Celaya y siguió su carrera en el futbol amateur.

Fue presidente del Colegio de Árbitros de Celaya por dos periodos de cuatro años, uno de dos y un interinato. Bajo su tutela surgieron muchos silbantes jóvenes.

Andrés Badillo ahora descansa en paz y sin duda será recordado por la familia futbolística del llano en Celaya y la región.

/Con información de Martín Mendoza

lc