Roberto Lira

Celaya.- La Diócesis de Celaya informó la muerte del padre Marco Antonio González de León, quien fuera el exorcista de esta comunidad católica. Será el obispo Benjamín Castillo Plascencia quien decida al nuevo encargado de estos ritos en lo próximo.

A través de las redes sociales, se difundió la noticia del fallecimiento del sacerdote el pasado 6 de enero, sin mencionar las causas de la muerte, de quien tenía entre siete y ocho años en la Diócesis de Celaya y era el encargado de llevar a cabo exorcismos. 

“Tú sabes que hay situaciones más allá del pecado donde ya son posesiones diabólicas como tal. Lejos están de ser una especie de psicosis o de problemas psicológicos, sino ya de posesiones diabólicas y él era quien tenía la potestad. Para eso hay que tener la autorización del señor obispo para poder ser exorcista”, comentó el sacerdote Jesús Palacios, vocero de la Diócesis de Celaya. 

El clérigo agregó que el padre Marco Antonio contaba con dos sacerdotes auxiliares como exorcista: el padre José Juan José Juan Cruz, párroco de San Felipe de Jesús, y el padre Pedro Figueroa, párroco de la parroquia de Nuestra Señora del Carmen, en la colonia Valle hermoso. Ellos podrían ser los sucesores del padre Marco Antonio en su función de exorcista, pero esta será una decisión que corresponde al obispo Benjamín Castillo Plascencia. 

“Todos los sacerdotes deberíamos tener la capacidad para desempeñar esa función. Ahora, no por tener la capacidad lo vamos a hacer… la autoridad del padre exorcista sobre un exorcismo en concreto pues pesa y vale mucho, entonces pues ahí (habrá que ver si el obispo puede elegir) entre estos dos que eran sus auxiliares, o bien, elegir alguno más”, comentó el sacerdote. 

El padre Marco Antonio pertenecía a la Comunidad del Oratorio de San Felipe Neri, de esta ciudad. Nació el nueve de mayo de 1963 fue ordenado Diácono, el 29 de junio de 1994 y como sacerdote el 5 de mayo de 1995.

ndr