Onofre Lujano 

Acámbaro.- La administración del museo ‘Waldemar Julsrud’ continúa con las exposiciones alusivas a diferentes temas con la finalidad de desarrollar su papel social, “el museo debe ser un microcosmos de la sociedad, pero más que un espejo, un espejo del futuro. O sea, debe incorporar en su modo operativo lo que deseamos que la sociedad sea. Así, el museo debe ser abiertos a todos y promover la equidad de oportunidades”.

En legado de la ‘colección Julsrud’ encontramos las féminas, hermosas figuras artísticas representando deidades o amuletos, probablemente asociadas a los símbolos de feminidad o arquetipo de belleza que idealiza el cuerpo femenino, sensual y erótico.

El cuerpo femenino fuente de inspiración de creaciones artísticas desde tiempo remoto hasta la actualidad. Las piezas femeninas de la colección Julsrud; desnudas y regordetas, con los atributos sexuales muy enfatizados, con pechos y abdomen prominentes, bien podrían haber sido talladas por las propias mujeres, en la visión que ellas mismas o representación de musas inspiradoras.

La mujer fue y siempre será la musa por excelencia, ha ocupado un lugar especial en el campo del arte. Esta es una incógnita más abierta entre tantos otros enigmas dentro de la colección Julsrud.

EZM