Conecta con nosotros

Opinión

Estrictamente personal

El candidato presidencial

Periodico Correo

Publicado

En

El candidato presidencial

Ante la ausencia total de oposición política al presidente Andrés Manuel López Obrador, una conspicua figura no deja de amartillar todas las semanas la muralla que tiene enfrente. Es Gustavo de Hoyos, presidente de la Confederación Patronal de la República Mexicana, la Coparmex, que escoge cada domingo para iniciar su semana de activismo de oposición con un mensaje fuerza y de temática variada. Es muy activo en redes sociales y duro en las entrevistas. De Hoyos responde a la tradición belicosa de la Coparmex, que ha tenido dirigentes que no se arredran ante el presidente en turno y que ya produjo, en Manuel Clouthier, un carismático candidato presidencial por el PAN.

De Hoyos es distinto en personalidad a Clouthier, aunque ambos vienen del noroeste del país. Comparte con él la determinación de confrontarse cuando lo considera necesario o cuando la coyuntura favorece sus objetivos, y en la estrategia para lograr la candidatura presidencial. En efecto, sin un partido que lo arrope, cuando menos por ahora, el líder patronal ha comenzado a construir su maquinaria electoral pensando en las elecciones de 2024, en un contexto donde la oposición partidista está muy debilitada.

El PRI, que tiene la mayor estructura territorial –alrededor del 18% del padrón electoral-, vive aterrorizado de que sean exhibidos por actos de corrupción. El PAN, que oscila en un 14% de apoyo, está roto, sin liderazgos fuertes y con un éxodo de figuras. El PRD, el último de los partidos de oposición que pinta, tiene el 8%, pero quienes lo encabezan son políticos que públicamente están agotados. López Obrador ha ido perdiendo capital político de manera muy acelerada, pero no hay quién haya podido capitalizarlo.

Morena, que tiene un respaldo de alrededor de 24% en el país, sigue prendido del presidente, quien tiene un nivel de aprobación considerable –alrededor del 60% en mediciones que no son públicas-, lo que le permitirá llegar, pese a mayores desgastes que pudiera tener, en una cómoda situación para las elecciones intermedias del próximo año. Los cálculos dentro del entorno presidencial es que perderán la mayoría absoluta en la Cámara de Diputados, pero serán la primera minoría y podrán llevarse un buen racimo de gubernaturas. En cualquier caso, no se ve por el momento que, dentro de las estructuras actuales de los partidos de oposición, pueda surgir una fórmula ganadora en 2024.

De Hoyos, que originalmente parecía querer la candidatura para el gobierno de Baja California, cambió la escala de su aspiración. Recientemente reclutó como estratega de comunicación a Lázaro Ríos, quien desde la fundación de ‘Reforma’ fue una pieza clave en el equilibrio interno del periódico y en el funcionamiento de la empresa, se retiró del grupo editorial en diciembre de 2018. Ingeniero de formación, Ríos aceitaba todos los procesos en ‘Reforma’, y fue un directivo de mano suave y decisiones firmes.

En otra área estratégica, la de opinión pública, De Hoyos decidió no contratar a ninguna empresa demoscópica de la Ciudad de México, y optó por Ariosto Manrique, de Testa Marketing, que nació en Tijuana, pero se educó en Guadalajara, Monterrey y San Diego. Testa Marketing es quien hace las encuestas para la Coparmex –Manrique fue líder juvenil de la organización-, y trabajó encuestas electorales en Baja California, cuando De Hoyos coqueteó con la idea de la gubernatura. Pero desde hace varias semanas, de acuerdo con personas en la industria, está realizando encuestas a nivel nacional.

Coparmex es un sindicato patronal con arraigo territorial. Incorpora a 36 mil empresarios que emplean a casi cinco millones de personas y producen el 30% del PIB. De Hoyos empezó a trabajar nacionalmente en la Coparmex en 2013, y en fue ungido con el voto unánime de los 65 centros empresariales en todo el país, como su presidente nacional dos años después. Desde un principio mostró olfato político y se sumó a iniciativas populares como el salario mínimo, la ‘Ley 3 de 3’, sobre transparencia y rendición de cuentas de servidores públicos y eficiencia gubernamental. La semana pasada colocó rápidamente a la Coparmex del lado de la autonomía universitaria, criticando de esa forma la intromisión de legisladores de Morena, y en ésta se sumó a la marcha y paro nacional de mujeres.

Su protagonismo beligerante surgió con la victoria de López Obrador y su Presidencia, convirtiéndose en el único crítico empresarial sin dobleces y sistemático en contra del nuevo gobierno. Entre sus pares, De Hoyos no es bien visto por su antagonismo ante el presidente, frente a otros órganos empresariales lo tratan con guantes de terciopelo y palabras con miel.

La estrategia de la Coparmex frente a la del Consejo Coordinador Empresarial, que es el organismo cúpula del sector privado, estuvo en las antípodas. Mientras Carlos Salazar, líder del CCE, cultiva una relación personal con López Obrador para ser un interlocutor con amplio acceso a Palacio Nacional, De Hoyos no tiene ninguna relación personal con el presidente, al que trata no como un interlocutor, sino como un opositor. López Obrador retóricamente lo ignora o prácticamente no lo ataca, pero en los hechos lo margina, invitándolo a eventos sólo cuando es totalmente necesaria la presencia de Coparmex.

El rol de opositor que ha asumido dentro del empresariado De Hoyos, es una apuesta alta que podrá dar frutos en la medida que en el desgaste de López Obrador, los desencantados busquen una opción para 2024. Si fuera así, la desilusión quizás busque perfiles como el suyo, y entonces se convertiría en un riesgo para el proyecto transexenal de López Obrador y un enemigo a descarrillar. La ecuación política para la contienda presidencial sólo se verá con el tiempo, pero De Hoyos comenzó su trabajo de armado con el objetivo de quitarle a Morena la silla presidencial.

Comentarios

Continuar Leyendo
Publicidad

Opinión

Por Covid-19, preparan área de “Inteligencia en Salud”

Periodico Correo

Publicado

En

Por

Edición

Por Covid-19, preparan área de “Inteligencia en Salud”

Aunque en el discurso el presidente López Obrador diga que sólo estamos ante una “crisis transitoria” y que los efectos de la pandemia del coronavirus le cae “como anillo al dedo” a su proyecto de transformación, la realidad es que la dimensión de los efectos negativos que tendrá la enfermedad del Covid-19 en México son aún incalculables para las propias autoridades federales, tanto en la salud de los mexicanos como en la economía nacional por la recesión en que caeremos este año, pronosticada por todas las agencias y analistas nacionales e internacionales y reconocida ya oficialmente por la misma Secretaría de Hacienda y los analistas del Banco de México.

En el tema sanitario lo único que puede salvar al país de una catástrofe, es el cumplimiento que la sociedad haga del aislamiento social que podría reducir el número de contagios, pero tampoco va a evitar que en las próximas semanas se disparen los casos confirmados de Covid-19 y que la capacidad hospitalaria se vea comprometida, incluso con casos como los que ya comenzaron a ocurrir en hospitales regionales del IMSS, como el de Monclova, donde la falta de equipamiento, insumos y medidas de seguridad y protección para el personal médico (denunciadas en varios estados) convertirán a algunas instalaciones médicas en focos de propagación del virus. Las muertes serán inevitables y con todo y el Ejército y su Plan DN-III (por cierto un plan específicamente diseñado para “desastres”), la demanda de hospitalización para pacientes críticos podría rebasar la capacidad de respuesta a nivel federal y en los estados.

En esos escenarios, que nadie quiere pero que están contemplados en las proyecciones federales, el gobierno ha comenzado a tomar algunas decisiones que buscan garantizar la disponibilidad de recursos, sobre todo a partir de dos premisas: el Presidente no quiere aumentar el déficit público ni contraer más deuda (como sí lo están haciendo la mayoría de los gobiernos para enfrentar los efectos de la pandemia) y tampoco se quieren cancelar o sacrificar “por ningún motivo” los “proyectos emblemáticos” de la 4T (Aeropuerto de Santa Lucía, Refinería de Dos Bocas, Tren Maya, rescate de Pemex) y, sobre todo, los programas sociales y de apoyo directo a la población más vulnerable.

Por eso la polémica decisión de decretar la extinción de fideicomisos públicos, una figura que siempre ha sido vista con recelo y desconfianza por López Obrador y que, efectivamente fue utilizada en gobiernos anteriores como un instrumento para el desvío y ocultamiento de recursos públicos, aunque en los últimos años se han aprobado reformas legales y mecanismos que transparentan y vigilan el desempeño de esos fondos públicos utilizados en su mayoría para pagos de pensiones, ahorros como los del Fondo de Estabilización (que por cierto ya utilizó este gobierno para inyectarle recursos a Pemex), prestaciones laborales, desastres naturales y, precisamente Gastos Catastróficos en la Salud.

¿Podría el gobierno federal en estos momentos disponer de recursos de esos fideicomiosos sin estructura orgánica? Sí, en teoría puede, pero el entramado legal y financiero como están diseñados esos fondos, hará muy complicada la disponibilidad de esos recursos, que significan cerca de 878 mil millones de pesos, según el reporte de Finanzas Públicas al cierre de 2019, sin que se afecte a trabajadores, jubilados y a algunos programas públicos importantes o sin que se enfrenten incluso recursos legales de impugnación.

Pero esa es sólo una medida, que tiene que ver con los escasos recursos financieros para atender la pandemia; hay otra decisión que están tomando en el Palacio Nacional y que tiene que ver con la forma de atender y enfocar el tamaño de esta emergencia sanitaria. El gobierno de López Obrador tiene lista una reforma a la estructura de la Secretaría de Salud en la que se va a desaparecer la Dirección de Epidemiología, hoy a cargo del doctor José Luis Alomía, para crear en su lugar un “Centro Nacional de Inteligencia en Salud”, algo como el equivalente al antiguo Cisen pero para emergencias y crisis sanitarias como la del Covid-19. Hasta ahí el tema suena lógico y habla del tamaño real con el que las autoridades están viendo los efectos de esta pandemia, que dista mucho de la “crisis transitoria” o el “anillo” a la medida que comenta el Presidente.

La propuesta de reforma, que surge del equipo del doctor Hugo López Gatell, va en la línea de la gravedad que tiene este tema en el mundo y la forma en que la mayoría de los países está enfocando el problema, y estaría acorde con la intención de crear un área de “inteligencia” especializada en el tema de salud pública. Lo que no parece encajar con esa intención es el perfil de la persona que están pensando nombrar como titular del Centro Nacional de Inteligencia en Salud. Entre científicos allegados al gobierno de la 4T mencionan el nombre de Dwight Dyer, un consultor independiente en temas de energía y seguridad en México, con doctorado en Ciencia Política y maestría en Estudios Asiáticos por la Universidad de California de Berkeley.

Los mismos científicos que conocen el proyecto de reforma de primera mano, cuestionan por qué se nombraría en esa nueva área de inteligencia en salud a un especialista en temas energéticos, políticos y de seguridad, más que a un científico. El currículum de Dyer confirma experiencia en el sector público y en el privado. Fue subsecretario de Hidrocarburos en la Sener de 2017 a 2018, en el sexenio de Peña Nieto, y antes, en el gobierno calderonista, de 2009 a 2012 trabajó como director General de Análisis de Inteligencia en el Cisen. El resto de su experiencia en el sector privado fue como analista de riesgos y consultor independiente.

De concretarse la reforma a la estructura de Salud y el nombramiento mencionado en la nueva área de inteligencia sanitaria, el mensaje sería que por el tamaño y el nivel de daño que dejará la pandemia en México —como en el resto del mundo— en el gobierno lopezobradorista, más allá del discurso falaz y demagógico que maneja el Presidente, están viendo la realidad que también ven los gobiernos del resto de los países: que el Covid-19 es una amenaza histórica no sólo para la salud, sino para la seguridad nacional y la estabilidad social y política del país y del mundo.

NOTAS INDISCRETAS…

En medio de la contingencia sanitaria en el país y por razones que no están muy claras, el Gobierno federal volvió a otorgarle el 90% de los contratos de la licitación del IMSS para el servicio de laboratorios de análisis clínicos, a empresas que integran el llamado “Cártel de la Sangre”, como Hemoser, Centrum Promotoria Internacional e Impromed, a pesar de que varias de ellas habían sido “rescindidas” en sus contratos en Puebla y en varios estados de la República por las delegaciones estatales del IMSS, por diversas irregularidades en el cumplimiento de sus contratos. Según el “Acta de Fallo” de la licitación LA-050GYR988- E7-2019 de la Dirección de Administración del IMSS, fechada el 1 de abril de 2020, las empresas mencionadas, que habían sido acusadas de conformar un “cártel” en el que sus dueños se confabulaban para acaparar, con prácticas de sobornos y “moches”, licitaciones públicas e inhibir la competencia en el área de los suministros para laboratorios clínicos en el sector público, se llevaron el 90% de la millonaria licitación en donde el contrato más bajo fue por 49 millones de pesos, y el más alto por 1,999 millones de pesos, todos para el abasto de insumos para laboratorios de análisis clínicos en el Seguro Social. La decisión, que pasó desapercibida en medio de la emergencia por coronavirus, echó por tierra la idea de que la 4T iba a “limpiar de corrupción” la industria de suministros para laboratorios y, según versiones que dan algunos laboratorios afectados, tuvo que ver con “cabildeos y padrinazgos” de algunos funcionarios públicos en la Oficialía Mayor de Hacienda y la Secretaría de Salud, a través del Consejo Nacional de Salud. Es el caso de la empresa Hemoser, que a pesar de haber sido sancionada en julio pasado por “incumplimientos” o que le rescindieron un contrato en Puebla el 31 de diciembre de 2019, tuvo el padrinazgo del poderoso empresario Patrick Devlin, quien maneja la Comisión de Salud tanto en Coparmex como en el Consejo Coordinador Empresarial. Devlyn cabildeó, según afirman de los laboratorios, para que Hemoser se llevara el segundo contrato más grande de esa licitación por 13 partidas y un monto total de 1,275 millones de pesos. Así que con “padrinos” y cabilderos, el “Cártel de la Sangre” sigue chupando contratos en plena 4T…

En medio del embate del coronavirus, en el Ayuntamiento de Guadalajara, el alcalde Ismael del Toro Castro logró que todos los síndicos del Cabildo Municipal hicieran a un lado sus filias y fobias políticas, para suscribir un pronunciamiento público en el que todos se comprometen a trabajar para garantizar la salud de los habitantes de la capital de Jalisco. Si ese mismo espíritu lo tuviéramos a nivel nacional, otro gallo nos cantaría…

Los dados mandan Serpiente. Semana difícil para todos los mexicanos. Arriba el ánimo y la unión nacional.

Continuar Leyendo

Don Giovanni

1.- Solidaridad ante la cuesta
2.- La seriedad se impone
3.- Contra los trabajadores, el cuento de siempre
De la Valija. Fortalecer a la JAPAMI
Daniel Alberto Díaz Martínez

Periodico Correo

Publicado

En

Por

Edición

1.- Solidaridad ante la cuesta

José Luis Alomía Zegarra

Al entrar el fin de semana, se nos avisa de que el incremento de casos confirmados de coronavirus aumentará en los próximos días; llamado a la población para que no baje la guardia con las medidas de prevención, quedándose en casa, en un momento donde sobresale la Semana Mayor. Es no caer en tentación, porque resulta crítico para todos.

José Luis Alomía Zegarra, director general de Epidemiología de la Secretaría de Salud federal, plantea la inminencia de la tercera etapa de la crisis, con base a que 20 por ciento de los enfermos con un cuadro de infecciones respiratorias agudas están contagiados con el COVID-19. Crece la proporción de infectados. Son ya 60 los fallecidos, mil 688 casos confirmados de contagio y 5 mil 398 bajo sospecha.

En Guanajuato, a casi un mes del primer caso registrado, hay 52 pacientes confirmados, 262 casos en investigación y 744 descartados. De golpe aparecieron 120 casos en investigación en menos de 24 horas, siendo León la ciudad con más casos sospechosos. También se incorpora uno de los municipios más aislados, Xichú, con un caso en investigación a pesar de sus filtros sanitarios en el acceso a la cabecera.

Este Viernes de Dolores se notó la ausencia de gente en las calles, en congruencia a la suspensión de actividades no esenciales. Pero aún hay quienes no concientizan la dimensión del problema y ponen en riesgo la salud y vida de las personas. Ejemplo de ello, la decisión de un cura de ofrecer misa abierta a todo público en el templo de la Compañía de Jesús en Guanajuato Capital o la concentración de adultos mayores para entregarles apoyos por parte de funcionarios de la Secretaría del Bienestar en Valle de Santiago. El gran reto de la autoridad en la Semana Santa será motivar a la sociedad a la solidaridad de todos.

2.- La seriedad se impone

Jaime Fernando Revilla

La apuesta por la gobernanza empieza a generar sus frutos en los momentos de la adversidad, lo que permitiría producir la historia de la participación gubernamental en una contingencia por la pandemia del COVID-19 en el 2020.

Más allá de ponerle el cascabel al gato, de manera responsable el Comité de Participación Ciudadana del Sistema Estatal Anticorrupción, presidido por Jaime Fernando Revilla Guerrero, demandó al Gobierno del Estado, municipios y al Instituto de Acceso a la Información Pública estatal, transparentar las acciones para atender la emergencia sanitaria, además de una página de internet donde se pongan los datos a disposición de la ciudadanía.

La actuación del Comité. desde sus atribuciones legales, permite encuadrar la acción gubernamental ante la emergencia en un marco de rendición de cuentas y transparencia ineludible. Además, involucra al Congreso Local para que incorpore una auditoria excepcional de todo lo hecho en la emergencia, a cargo de la Auditoría Superior del Estado. Un punto de formalidad en un momento donde los propios diputados navegan entre la ocurrencia y la táctica partidaria, lejos del papel institucional que se espera de ellos.

Esto da pie para que los Poderes Ejecutivo y Legislativo realicen una reingeniería financiera y ajusten el presupuesto 2020 a las necesidades de la contingencia para apoyar a los guanajuatenses y, por humanidad, salvar el mayor número de vidas.

3.- Contra los trabajadores, el cuento de siempre

Marco Antonio Rodríguez

El presidente de México, el próximo domingo dará a conocer ante la adversidad el paquete de estímulos económicos ante la emergencia sanitaria; de lo que se presente, dependerá en mucho lo que en las próximas semanas articulen las entidades federativas y municipios con la finalidad de estructurar la atención a la salud pública y las actuaciones para salvar al sector productivo y empleos, en una planta productiva nacional mayoritariamente de micro y pequeñas empresas. En el caso de Guanajuato, 95 de cada 10 empresas apenas cuentan con la decena de empleados, sin olvidar que también existen trabajadores independientes y un universo de actividades en la economía informal.

Es muy importante señalar que el Gobierno del Estado desde hace varios años no salvaguarda, como debiera, el interés de los trabajadores; ha priorizado la atracción de inversión extranjera, con empresas, en muchas ocasiones, sin responsabilidad social. Por eso, emergen casos como en Valle de Santiago, donde la empresa japonesa ARCOSA Bajío ubicada en el Parque Industrial Sendai, ejerce prácticas desleales contra sus trabajadores.

En este escenario se esperaba, por la vocación industrial en Guanajuato, que Marco Antonio Rodríguez Vázquez, Subsecretario del Trabajo y Previsión Social local, saliera a la defensa de los trabajadores y sus familias, supervisando, en acuerdo con su similar de la Federación, la actuación inmediata de la Procuraduría de la Defensa del Trabajo. Ante cierre de oficinas públicas por la contingencia, debe recrear las formas para evitar que violen derechos laborales.

De la Valija. Fortalecer a la JAPAMI

Pareciera que subvertir el orden resulta una respuesta recurrente de la autoridad, hemos visto que Gobierno del Estado ha utilizado el Fondo de Pensión de ISSEG como ente financiero estatal y municipal, mientras que en el caso de los organismos operadores del agua, estos caen en manos de los ayuntamientos.

Posiblemente por ello, el empresario José Aguirre Gallardo pidió al gobierno de Irapuato regresar 150 millones tomados como préstamo a la JAPAMI en 2019, porque la paramunicipal necesita solvencia económica para condonar el pago del agua durante dos meses a los usuarios en esta emergencia sanitaria. Una exigencia al alcalde Ricardo Ortiz Gutiérrez, que gana apoyo social.

Daniel Alberto Díaz Martínez

Es importante en esta emergencia, para generar confianza a los guanajuatenses, que la instancia responsable de velar por su salud informe de la capacidad hospitalaria con la que cuenta y si existe un Plan B ante una situación más crítica. Esto, porque en el Hospital General de Salamanca se hizo evidente la impericia con los protocolos de actuación con pacientes contagiados por el COVID-19 y la grave carencia de equipo e insumos para proteger al personal médico y de enfermería.

Daniel Alberto Díaz Martínez, secretario de Salud estatal, sin duda, con base a la información que tiene, conocimiento médico y apoyos en epidemiología, contempla los diversos escenarios que vendrán, con base en las diferentes etapas que señalan las autoridades federales.

Al momento, la Federación supervisa públicamente la infraestructura hospitalaria en el IMSS e INSABI; sería sano que en Guanajuato se realice algo similar, pues -se dice- se tiene un hospital especializado en León, pero todavía no se prueba su potencial ni hay transparencia suficiente sobre la actuación de la infraestructura en la contingencia.

Continuar Leyendo

Opinión

En sentido contrario

Periodico Correo

Publicado

En

Por

Edición

En sentido contrario

Andrés Manuel López Obrador siempre ha hecho, salvo excepciones, lo que dice. Por lo tanto hay que creerle que el próximo domingo, cuando anuncie qué tipo de política va a llevar a cabo para apoyar la recuperación económica, excluya estímulos fiscales para el sector privado, refuerce la recaudación, obligue a las empresas a no reducir su plantilla ni a rebajar salarios –aunque él si lo vaya a hacer en el gobierno-, y se enfoque en la salud, el bienestar y el empleo. “Van a ver cuántos empleos vamos a crear”, enfatizó el jueves en su comparecencia pública matutina, en la parte más enigmática del compromiso, y pidió que no se compare a México con otros países –porque su “transformación” es única-, por lo que no recurrirá a recetas del pasado. Las cosas están claras. Será a su modo.

En materia de salud, está preparando el camino para anunciar la fase tres de la pandemia del coronavirus, aunque ya está previsto, por decreto, que el gobierno pueda tomar posesión de todos los hospitales y clínicas privadas que necesite para afrontarla, a costa, como ha dejado ver, de los propietarios, que probablemente tendrían que subsidiar los costos de operación. En materia de bienestar, lo ha señalado varias veces en días pasados, se mantendrán los programas sociales y la entrega directa de recursos, mediante el financiamiento de los contribuyentes. La creación de empleos probablemente la focalice en el Tren Maya y la refinería de Dos Bocas. De ahí su afirmación que esta crisis de salud llegó en el mejor momento para fortalecer su “Cuarta Transformación”.

La apuesta de López Obrador por la recuperación desafía todo, a la economía y a las políticas de estímulos en el mundo. Es el único país que no prevé estímulos para el sector privado, aunque les aprieta fuertemente el pescuezo. Piensa que la única forma que puede subsidiar los programas sociales es obligando al sector privado a financiarlos, y como va a tener que seguir pagando impuestos y hay una amenaza política en caso de que quieran ajustar sus nóminas, es probable que muchas empresas cierren. Si esto sucede, dejará la recaudación y se secará la máquina clientelar en la Secretaría del Bienestar. Podría recurrir al déficit fiscal, pero no lo hará; en lo profundo de su corazón hay un neoliberal indómito.

En su cabeza debe tener la solución, y mucho beneficiaría a los mexicanos que estuviera en lo correcto. Los expertos, sin embargo, tienen otros datos. Una gráfica elaborada por Bloomberg con datos del Banco Mundial, la consultora Eurasia, el Consejo Mundial de Turismo, el Laboratorio sobre el Crecimiento de la Universidad de Harvard y ‘Lancet’, la revista especializada en ciencia, analizó las vulnerabilidades económicas, la capacidad política y la preparación del sistema de salud en 38 países.

México se encuentra en el sótano dentro, sólo menos peor que Irán. Si bien en la parte de los sistemas de salud todos los países latinoamericanos, salvo Perú, se encuentran mal preparados para enfrentar el Covid-19, Bloomberg coloca a México en una de las situaciones más desventajosas de ese grupo de naciones, sólo por encima de Argentina, que se encuentra en el fondo, junto a Irán. Italia y España, las naciones europeas más afectadas hoy en día por el coronavirus, superan ampliamente a México en su capacidad sanitaria. Francia, que está mejor que ellas dos, rebasó ayer las cinco mil 300 muertes por el coronavirus.

López Obrador es visto con una capacidad política limitada. Si alguien lo observa en México de manera cosmética, esta consideración parece fuera de lugar. Pero si se analiza su papel este año, donde fue rebasado por la protesta del desabasto de medicinas, por el movimiento feminista y por su manejo en la crisis del coronavirus, la consideración ya no luce disparatada. Mientras López

Obrador ha caído en las últimas encuestas publicadas alrededor de 10%, los gobernadores del norte del país, que reaccionaron primero para frenar el contagio del coronavirus, aumentaron su nivel de aprobación.

Los gobernadores le han quitado liderazgo, no se sabe si efímero o duradero, pero por el momento lo han rebasado. Varios líderes en el mundo que estaban mal en las encuestas, como el presidente Donald Trump, o el presidente francés, Emmanuel Macron, han repuntado sus niveles de aprobación como resultado del manejo de la crisis del Covid-19. La respuesta negativa que va teniendo López Obrador en forma creciente por parte de la población, muestra que sus márgenes políticos se han venido reduciendo ante lo que ven un mal manejo de la crisis de salud.

En materia económica, México está en mejores condiciones que Argentina, pero detrás de Brasil, Chile, Colombia y Perú, dentro del grupo de los países latinoamericanos. Está menos preparado para enfrentar la crisis que los países africanos que muestra la gráfica –Egipto, Nigeria y Sudáfrica-, y sin acercarse siquiera al potencial que le ven a las naciones europeas más afectadas por el coronavirus hoy en día. Ni siquiera la sociedad comercial con Estados Unidos y Canadá, que están en el bloque de 14 naciones mejor equipadas para salir bien de la crisis, impacta positivamente sobre las posibilidades mexicanas.

La gráfica muestra las consecuencias de lo que ha hecho López Obrador en sus primeros 16 meses de gobierno en materia económica –el decrecimiento-, en el tema de salud, donde sobresale su proclividad a destruir un sistema de salud sin sustituirlo por algo real, y su ineficacia en resolver el tema de la seguridad. El ve una realidad distinta, pero los datos no mienten. Ya veremos el domingo si hay una rectificación, aunque el escepticismo es enorme. Pensar en México como lo hizo este jueves, no convence mas que a su clientela política, insuficiente para darle la vuelta al rumbo que lleva el país.

Continuar Leyendo

Publicidad

Portada Impresa

Cartón

Publicidad

Publicidad

Marcador

Salud

Ciencia y Tecnología

Extravagario