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El presidente les falló

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El presidente les falló

Hoy, los mexicanos se sienten más vulnerables por la violencia. Su sensación de riesgo se ha convertido en una referencia inmediata, y la ansiedad que se venía arrastrando desde 2018, se disparó desde el ‘culiacanazo’ en octubre. La claudicación del gobierno frente al Cártel de Sinaloa, borró la diferencia que había establecido el presidente Andrés Manuel López Obrador con su predecesor, Enrique Peña Nieto. No sorprende, entonces, que la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana del INEGI, revele que durante la primer quincena de diciembre pasado, el 72.9% de la población mayor de 18 años consideró que vivir en su ciudad era inseguro y el 62.5% no tiene una perspectiva positiva de la seguridad pública, con lo cual se cayó casi 100% la confianza que había depositado en el presidente López Obrador cuando inició su administración.

El presidente asegura que la violencia e inseguridad es lo más difícil con lo que se topó en su primer año de gobierno, y responsabiliza al deterioro que le dejó Peña Nieto. Es cierto, pues no combatir criminales durante los primeros ocho años de su gobierno en 2012 al tiempo de avalar y armar a paramilitares en Michoacán, comenzó la catástrofe en materia de seguridad del gobierno peñista, a lo que se sumaron las deficiencias del nuevo sistema penal acusatorio, que terminó de disparar el número de homicidios dolosos y llevarlo a niveles no vistos antes, hasta que se empezaron a contabilizar los de López Obrador. Es decir, si como en alguna ocasión declaró Alfonso Durazo, secretario de Seguridad, les habían dejado un “desastre”, el nuevo gobierno lo amplió.

Las expectativas que había generado López Obrador con su política de ir a las raíces del fenómeno de la violencia, abrirle los brazos al crimen organizado y promover una amnistía para delincuentes, acompañadas por un discurso dentro del gobierno que minimizaba las críticas sobre la inseguridad con soberbia, se esfumaron. Más de la mitad de los encuestados por el INEGI antes de la toma de posesión el 1 de diciembre de 2018, pensaban que la seguridad mejoraría en los siguientes 12 meses. Poco tardaron en ver que no sería así. Inteligentemente, el gobierno ha estado insistiendo que el problema se circunscribe en cinco estados, lo que es tan real hoy como lo fue antes. La inseguridad siempre está focalizada, pero es la forma como se empaqueta el discurso de la oposición como se incuba en la mente de la gente.

En Ciudad Juárez, por ejemplo, la violencia se ubicaba en 250 de alrededor de dos mil 500 colonias que hay, pero la percepción era que toda la ciudad era un campo de guerra entre cárteles de la droga. En la zona metropolitana de Monterrey, el problema era en cuatro municipios, pero la forma como se manejaba el fenómeno cambió patrones de comportamiento entre los regiomontanos. En el gobierno de López Obrador diagnosticaron mal el problema, por lo que lo atajaron de manera equivocada y fustigaron a quienes lo advirtieron. Durante meses descalificaron a quienes decían que no combatían a los cárteles de la droga y que aparentaban tener un acuerdo para establecer la Pax Narca, hasta que el ‘culiacanazo’ cambió la percepción sobre el gobierno y desmontó ese discurso.

Los prejuicios sobre el pasado contribuyeron a ello. En la Ciudad de México, siguieron el ejemplo de López Obrador y relevaron a mandos policiales con personas incompetentes, pero que decían eran honestas, quienes cambiaron protocolos y métodos que antes se instrumentaban. Ciudades donde el acceso a tribunas de opinión pública y capacidad de denuncia inmediata como Polanco y San Ángel, experimentaron un crecimiento en los delitos de manera de forma muy rápida, reflejando el colapso en la seguridad capitalina y generaron presiones a la jefa de Gobierno, Claudia Sheinbaum, mientras que en zonas como la Condesa y la Roma, incrementaron las extorsiones de narcomenudistas a restaurantes y bares, orillando a algunos a cerrar.

La mala actuación de la policía en el arranque del gobierno de Sheinbaum produjo que durante el segundo semestre del año pasado, el 35.3% de los hogares tuviera al menos una víctima por robo o extorsión, aunque los porcentajes se elevaron en Coyoacán, Gustavo A. Madero y Tláhuac. Colapsos en los sistemas policiales en Morelos y Puebla, cercanos a la opinión pública de la capital federal, donde se encuentran los medios de comunicación más influyentes del país, contribuyeron a extender la percepción de indefensión. Violencia como la que se vive en Veracruz, donde el gobernador Cuitláhuac García está rebasado, o permanentes incidentes en Tapachula, como consecuencia de la nueva política migratoria, cuyas imágenes circulan por todo el país, alimentan la idea de caos en la seguridad.

La encuesta del INEGI sugiere que el discurso que utiliza el espejo retrovisor para achacar a Peña Nieto y al gobierno de Felipe Calderón la violencia que se vive, está agotado. No se les quita responsabilidad, pero tampoco se les adjudica en primera instancia la violencia que azota buena parte del país. El ‘culiacanazo’ fue el parteaguas para el presidente López Obrador, y el discurso del pasado quedó en el pasado. Dentro del gobierno todavía hay contradicciones y contraposiciones, pero se ajustó la estrategia de seguridad, reincorporando a la Marina a la seguridad pública, y fortaleciendo el papel del Ejército.

Sin embargo, no está claro qué tan comprometido está el presidente con esta nueva línea de acción, porque significaría que finalmente rompió el pacto de no agresión con los criminales, se elevaría el número de víctimas antes de comenzar a bajar, y retomaría la estrategia que Peña Nieto abandonó. El sólo pensarlo se antoja imposible. Reducir la inseguridad, en las condiciones actuales, también. Probablemente, las cosas empeoren.

LC

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Eliazar Velázquez

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¿Son policías o pandilleros?
¡Y cállate güey!
Tarjetita para el procurador Raúl Montero

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¿Son policías o pandilleros?

Sólo en la falsa realidad que el secretario Álvar Cabeza de Vaca ha creado en su imaginación, las Fuerzas de Seguridad Pública del Estado tienen estándares internacionales, porque hay evidencias de que algunos de sus elementos distan mucho de ser modernos y eficaces como él los presume.

En el municipio de Xichú, recién ocurrieron sucesos que demuestran como hay miembros de las FSPE, que si alguna certificación o graduación tienen ha de ser más bien la de pandilleros. Cuando menos así se observa en los hechos que aquí se documentan:

El lunes 27 de enero, a medianoche, el huapanguero Álvaro Gil, de 53 años, regresaba luego de amenizar un cumpleaños. Este trovador, de origen humilde, suele ser contratado en las rancherías para cantar en fiestas familiares, también es frecuente lo inviten a despedir difuntos o a venerar santos interpretando lo que en la tradición serrana se denomina Música de Camarín.

Cuando estacionó su camioneta en el lugar de costumbre, cerca del acceso al callejón que transita para llegar a la vivienda donde habita desde niño, por motivo del espacio, tuvo un airado altercado verbal con un vecino originario de otro municipio, quien tiene sólo tres años de vivir en ese sitio. La esposa de éste es la funcionaria pública Alejandra Ramírez Jiménez, quien en la nómina aparece como ‘asistente personal’ de la alcaldesa Ma. Guadalupe Ramírez Esquivel. Esa circunstancia, posiblemente influyó para la pronta llegada de una patrulla. En el momento cuando cuatro policías descendieron y ante la tardanza de su papá ya se había acercado al lugar Valentín, hijo menor de Álvaro de apenas 17 años, también músico, arribó para llevárselo. Estaban a punto de irse cuando les ordenaron voltearse para revisarlos, pero en lugar de eso los esposaron, los tiraron al suelo y los empezaron a golpear con saña.

¡Y cállate güey!

Valentín, el adolescente, todavía con rastros del daño emocional y físico, relata: “Yo estaba estudiando la música con mi hermano, iban a ser las 12:00 de la noche, como ya era tardecilla me preocupé, le dije a mi mamá: ¿Mi apá no ha llegado? No, pero orita llega. Seguimos ensayando. Su camioneta anda fallando y escuché los arrancones que le da para descarburarla. Ya llegó –pensé-, pero como casi tengo calculado lo que tarda en bajar el camino, se tardaba y fui a buscarlo. Me lo estaba ya trayendo cuando llega la Policía. No preguntaron qué está pasando aquí, ni nada. Yo andaba en mis cinco sentidos, no estaba tomado. Nosotros no les dijimos ninguna grosería, o una mala palabra, nada. Ordenaron nos diéramos vuelta para revisarnos. Cuando oí: ¡voltéate pa’ checarte! Alcancé a decir: ¡voltese apá, usté tranquilo! Haciendo eso, que me agarra un policía del cuello y me dejo sin respirar y me dije ¡Ay, Dios mío!… Lo que hice fue tratar de zafarme poquito para respirar, pero en eso me jaló y me tiro al piso. Ya boca abajo traté de volver a tomar aire y en eso me esposó y me agarró a patadas, me golpeaban en la cabeza y en un ojo”.

“Yo les decía: ¡Soy menor de edad, tengo 17 años! ¡Por favor no le peguen a mi papá, no sean malos, él ya está grande y ustedes están chavos! Pero ellos respondían: ¡cállate guey! y nos daban más patadas. Uno de ellos puso el pie en la nuca de mi papá y dio el paso hacia adelante, antes no lo desnucó. Nuestra sangre quedó ahí en la calle. Ya que nos subieron a la patrulla ellos mismos nos llevaron al hospital. Todavía llegando ahí, un policía a modo de burla, dijo: Muy pistiadores y luego muy chillones y contesté: señor, yo ni ando borracho, estaba en mi casa estudiando mi música. Diciendo eso me dio tres codazos. Para que me revisaran me quitaron una esposa. Mi papá estaba ya todo hinchado y sangrante, así esposado lo vio el médico”.

“Llegando a la cárcel metieron a mi papá, y dijeron: tú ven pa’ acá y no andes de chismoso. Luego, dos policías me regresaron en una patrulla a la casa. Llegando cerca, dijo uno:

-Ve por tu mamá, tienes que regresar, si no, voy por ti.

Ya que ella se acercó, le dicen burlándose:

– Ahí le traemos a su hijo sano y salvo

– ¿Así como lo traen todo golpeado y todo ‘entierrado’ eso es para ustedes sano y salvo?

– Nosotros ya se lo traemos y se lo entregamos. No estamos para caerle bien a nadie y hágale como quiera.

Diciendo eso se fueron y seguían burlándose”.

Tarjetita para el procurador Raúl Montero

Aparte de recibir la golpiza, él y su hijo menor de edad, este ciudadano huapanguero tuvo que pagar 900 pesos de multa. Por todos estos hechos, ya interpuso una denuncia en la Agencia del Ministerio Público.

Pero también, esta columna pudo documentar que tres días antes de ese hecho, alrededor de las 23:00 horas, ante los desplantes verbales de un joven tomado, cuatro de estos mismos policías se introdujeron hasta el interior de un domicilio particular localizado a pocos metros de la comandancia, ahí golpearon a Eduardo Salvador Jaimes González, de 25 años y a Erick César Rivera Navarro de 32 años. Además de los daños físicos, les provocaron daños materiales, y los encarcelaron.

Trascendió que hace días ya fueron relevados el comandante y los elementos de las FSPE que estaban comisionados a ese municipio desde el mes de octubre. ¿Hará algo la PDHG y otras autoridades competentes? ¿O a qué poblado le tocará ahora la desgracia de tener a esos pandilleros disfrazados de policías?

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Reflexión ciudadana

Prioritario, educar para la salud

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Prioritario, educar para la salud

Trabajar intensamente para lograr una sociedad sana, al grado de poder dialogar con afán de encontrar la verdad; empeñarse en involucrar conscientemente a un número progresivo de ciudadanos; intentar convertir la virtud de la obediencia en respeto, para convivir en paz, son retos que la sociedad organizada para tal fin, debe echarse a cuestas sin demora.

La sociedad se organiza primordialmente en torno a la motivación económica. El dinero ha cobrado tal importancia que los demás bienes espirituales y éticos, palidecen ante su impacto, que resulta necesariamente mortal, porque en afán de predominar, damos al dinero la calidad de fin en sí mismo y no importa lo que hagamos con él, ¡basta tenerlo y ya!

Cotidianamente nos enteramos de individuos brillantes, con descomunal capacidad para atraer y atesorar dinero, sin finalidad ética, que de presuntos verdugos, resultan a la postre víctimas, pues el dinero sin destino hacia el  valor de lo bueno, lo verdadero o lo bello, convierte en víctimas a los más talentosos sujetos, sea en el ámbito de la economía, la política, la religión o la vida social rodeada de bienes.

Muchos escuchamos en algún sermón del culto religioso: “de qué sirve al hombre, ganar todo el mundo, si se pierde a sí mismo” expresión que debe motivarnos a reflexión, ahora que no encontramos explicación a esa violencia que nos lastima y no sabemos de dónde viene, ni quien la promueve, lo cierto es que, como sociedad, nunca asimilamos el mensaje que nos anunció el riesgo grande de abandonar nuestra categoría de entes racionales ligados naturalmente a los valores y,  circunscribimos nuestro interés, a buscar el oropel, desdeñando la justicia.

Es lastimoso el apego al dinero de personas cultivadas en ideas y doctrinas, a cual más sofisticadas, que finalmente nos llevan al error cuando nos convencen de afanamos en lo superfluo y, cátedras famosas, hacen apología de la astucia para enriquecerse, sin reparar en el daño que con ello se pueden hacerse y posteriormente acabar ser victimizados por sus propias acciones u omisiones.

Lograr que la sociedad recupere grados aceptables de cordura, es tarea difícil, especialmente si las cúpulas formadas en la cultura dominante, siguen ocupándose de perderse a sí mismas, en el laberinto del individualismo suicida.

Educar para la salud, implica en primer término, recuperar la cordura de las élites y, volver por el camino de encontrarse a sí mismos, en la senda que brindan los valores fundamentales: la bondad, la verdad, la belleza y la justicia, para que, en el seno de una sociedad mentalmente sana, se cultiven los ideales, que nos devolverán la cordura.

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Don Giovanni

Yerbamala

1.-En medio del conflicto, los Ejecutivos caminan
2.- Cayo en la red el león
3.-En la antesala de la lucha electoral
De la Valija. Por parecerse
Benjamín Castillo Plascencia

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1.-En medio del conflicto, los Ejecutivos caminan

Andrés Manuel López Obrador

Durante las dos visitas realizadas por el morenista presidente Andrés Manuel López Obrador a Guanajuato, este mes, donde gobierna el panista Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, hubo sendas coincidencias que las porras y los aliados, de cada uno, no pudieron pescarlas al vuelo. En la primera, ambo resolvieron el asunto sensible de los servicios de salud; en la segunda, al inaugurar cuarteles de la Guardia Nacional (GN), aseguraron que son respuesta contra la inseguridad.

López Obrador garantizó que habrá paz y tranquilidad en Guanajuato, mientras que Rodríguez Vallejo, dijo al tabasqueño que puede contar con su administración en colaboración con los municipios, para que la GN tenga éxito en la pacificación.

La réplica a la actuación del presidente, por parte de los actores políticos del PAN, fue que es una lástima que el macuspano apenas se de cuenta de la violencia en la entidad, tratando de minimizar la respuesta federal, cuando en las mañaneras, Guanajuato ha sido tema todo el 2020.

La lucha entre los partidos políticos por la suscripción en la resolución de los problemas más sentidos de la sociedad, los ha ubicado en la condición de reaccionar antes que analizar y aprovechar las circunstancias. Máxime que en el país empieza a apurar a los políticos la elección intermedia del 2021.

2.- Cayo en la red el león

Carlos Zamarripa Aguirre

Seguramente con la aprehensión de Juan de Dios “N” por ser presunto responsable de los homicidios de cuatro jovencitas en Cuerámaro, se haga la justicia exigida por la población, además de que se aclaren todas las circunstancias que se gestaron a partir de la tragedia del 24 de noviembre de 2019.

El daño hecho a la sociedad cueramarense, no tiene dimensión ni se podrán recuperar los pobladores y mucho menos las familias de las cuatro niñas asesinadas. La captura del presunto responsable podría llevar luces a lo sucedido en la Presidencia Municipal, cuando luego de la detención de Juan de Dios “N”, una jueza de barandilla lo liberó en lugar de ponerlo a disposición del MP.

Sin embargo, una de las consecuencias de la actuación de la autoridad municipal tiene a 15 cueramarenses en prisión esperando la decisión de un juez por haber exigido justicia para las jóvenes asesinadas, en medio de brotes de vandalismo, siendo detenidos e indiciados por presuntos actos de terrorismo. Asunto llevado al Senado, donde se demandó su libertad, al considerarse que hay un trasfondo de represión social contra ellos, por parte de las autoridades municipales y estatal.

En la detención, aunque llegó casi tres meses después de los asesinatos, no se puede soslayar la actuación del fiscal Carlos Zamarripa Aguirre. Y la sana malevolencia es que la detención del presunto asesino, como en el caso Muñoz Mosqueda, se dio un día antes de la visita de AMLO. Del padre, Luis Araujo, sólo una reflexión: Un poco de valor cívico para poner al hijo ante la justicia, hubiera evitado tanto daño.

3.-En la antesala de la lucha electoral

J. Jesús Oviedo Herrera

Todavía con cuerpo completo, la LXIV Legislatura del Estado de Guanajuato abrió el fin de semana su segundo período ordinario de sesiones de su segundo año de ejercicio legal. Será significativamente importante porque representa la antesala del arranque del proceso electoral 2020-2021 para la renovación del Congreso Local y los 46 ayuntamientos de la entidad.

El período que arrancó es la última oportunidad de la mayoría panista, coordinada por J. Jesús Oviedo Herrera a fin de apuntalar a su Ejecutivo y dotarlo de normas que le permitan llegar con plenitud al intermedio de su mandato. Los diputados recibirán el informe del controvertido fiscal general del estado, el 27 de febrero; el primer jueves de marzo, recibirán el segundo Informe de Gobierno de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo.

Lo urgente para el Congreso será sacar las castañas del fuego en seguridad pública, sobre todo las normas por desapariciones forzadas; atención a feminicidios; las reformas electorales necesarias, incluida la participación político-electoral de los pueblos originarios de Guanajuato, entre otros puntos.

Los legisladores no pueden dejar de lado la armonización de las reformas constitucionales federales. Por lo pronto, el 21 de febrero se cumplirán los dos primeros meses dados para que Guanajuato incorpore la revocación de mandato para el Ejecutivo estatal en la Constitución local. Veremos la disposición para fortalecer la participación ciudadana y la democracia en el estado.

De la Valija. Por parecerse

Alfonso Durazo Montaño

Quizá, Alfonso Durazo Montaño, secretario de Seguridad Ciudadana federal, para empatizar con su similar en Guanajuato, Alvar Cabeza de Vaca, se tomó la libertad de hablar sobre el Poder Judicial, lo que parece la moda, antes que orientar a la sociedad sobre lo que se hace para suministrarle seguridad pública. Como táctico popular, Alfonso sugirió que se le cuide la mano a las autoridades que pudieran estar vinculadas al crimen organizado, por aquello de la corrupción, pero no habló de los efectivos de la GN que habrá en el estado, su distribución y su capacitación, temas necesarios para la coordinación entre los gobiernos a fin de atender la inseguridad.

Bien haría Durazo Montaño en aceptar la candidatura de Morena al gobierno de Sonora y dejar que un especialista se encargue de la seguridad de los mexicanos.

Benjamín Castillo Plascencia

Este fin de semana, los funcionarios y representantes de los sectores sociales sacaron a relucir las “domingueras”. La presencia del presidente de México para vehiculizar su credo respecto de la aplicación de la fuerza pública aduciendo que “el uso de la fuerza (pública) no se debe aplicar a discreción” porque los criminales son seres humanos, recreó la reacción del pastor católico de la diócesis de la golpeada Celaya.

Benjamín Castillo Plascencia, obispo que conoce bien el rostro de la violencia en provincia, apuró de inmediato la respuesta: “Si los militares y policías tratan de detener a los delincuentes y los reciben a tiros, no se les puede detener a besos”. Encarrerado, el prelado ofreció una analogía al responsable de la seguridad del país, al decir que es incongruente que un gobierno defienda la vida de criminales, pero que promueva el aborto y la eutanasia.

El émulo del presidente de la República Restaurada que gobernó con leyes especiales para imponer la paz, desveló que los criminales son seres humanos que merecen respeto, pues el uso de la fuerza tiene límites. Entres sus reflexiones, el obispo Castillo Plascencia invitó a quienes nos cuidan, que tienen la autoridad para usar la fuerza y las armas, todo en legítima defensa de la sociedad.

En el contexto de la visita presidencial e inseguridad sin límite en el estado de Guanajuato, tal vez la frase que quedaría a modo es aquella que sugiere “ni tanto que queme al santo, ni tanto que no lo alumbre”.

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