Conecta con nosotros

Opinión

Estrictamente personal

Pasos para atrás

Periodico Correo

Publicado

En

Pasos para atrás

Un año más y no hemos podido impedir el hundimiento del Estado de Derecho. Incluso, se puede argumentar, vamos en retroceso. Arrastramos deficiencias crónicas de años atrás, y con una quinta parte del sexenio caminada por la nueva administración, que es muy visible en el discurso a favor de los derechos humanos y el combate a la corrupción, los resultados siguen siendo decepcionantes. Se puede hablar de mucho ruido y nada sustantivo. Hay problemas sistémicos, como la corrupción, que son transversales –funcionarios, policías y jueces en las nóminas del crimen organizado-, y hay batallas que parecen imposibles de ganar, como el freno a la impunidad. El andamiaje legal parece más débil hoy que hace un año, y fuera del descrédito reputacional, que en la mayoría de los casos se irá evaporando, nada profundo y de largo aliento ha sido concretado. En síntesis, un año más perdido.

El Proyecto Mundial de Justicia, una organización independiente y multidisciplinaria en Washington, dio a conocer el Índice de Estado de Derecho en México 2019-2020, que es resultado de una encuesta a más de 25 mil personas, y una muestra con más de dos mil 600 abogados y expertos. Los resultados son deprimentes, particularmente en lo que se refiere a Orden y Seguridad, donde el país viene en franca picada desde 2014-2015. El gobierno del presidente Andrés Manuel López Obrador heredó un desastre en esa materia del gobierno del presidente Enrique Peña Nieto, cuyo colapso en el restablecimiento a la seguridad va a seguir impactando a este gobierno y, probablemente, a quien le siga. En poco ayuda que el actual gobierno, al igual que el anterior, haya equivocado su estrategia, al pensar que siendo laxos con el Cártel de Sinaloa en el combate y en voltear a ver hacia otra parte con sus negocios ilícitos, serían sus jefes quienes se encargarían de pacificar al resto del país.

Los resultados que más sobresalieron, pero en sentido negativo, fueron los que tienen que ver con ese factor. El índice apunta un retroceso en 19 entidades, estadísticamente “significativas”: Baja California, Chiapas, Ciudad de México, Coahuila, Guanajuato, Hidalgo, Jalisco, Morelos, Puebla, Querétaro, Quintana Roo, San Luis Potosí, Sinaloa, Sonora, Tabasco, Tamaulipas, Tlaxcala, Yucatán y Zacatecas. Esto fue como consecuencia, explica, del aumento en la tasa de homicidios, del aumento en la prevalencia e incidencia delictivas, y del deterioro de la percepción de seguridad de los mexicanos. El otro factor que se encuentra en la parte alta de las preocupaciones del Proyecto es el de Justicia Civil, que mide si las personas pueden acceder a mecanismos pacíficos y efectivos para resolver sus controversias. “En la mayoría de los estados, los subfactores que tienen los puntajes más bajos son los relacionados con el acceso a la justicia y la eficiencia de los procesos al transitar el sistema de justicia civil”, señala el informe.

Esto explicaría la reciente radicalización de las policías comunitarias en Guerrero y la tendencia al alza de los linchamientos: la justicia civil ya no es una opción para muchos. Por eso, la alta tasa de delitos que no se denuncian, 9 de cada 10, según el Inegi. Asimismo, estos dos factores explican en buena medida la forma como los medios de comunicación proyectan una realidad violenta y roja en sus noticieros y primeras planas, generando ansiedad y sentimiento de zozobra entre los ciudadanos, como se aprecian en distintas encuestas realizadas por instituciones mexicanas. El problema por delante es que no se ven puertas hacia la solución del fenómeno, sino mayores complicaciones de inseguridad y violencia, cuando menos, en el corto plazo.

En los datos generales, el Índice muestra que las entidades que más han hecho por mejorar el Estado de Derecho, son las mismas del reporte de 2018, Yucatán, Aguascalientes y Zacatecas, mientras que quienes ocuparon los sitiales más bajos en la tabla fueron Guerrero –último lugar por segundo año consecutivo-, Puebla y Quintana Roo. En estas dos entidades, aunque con mayor profundidad en Puebla, el deterioro en materia de seguridad ha sido galopante. Entre los datos de 2018 y el nuevo Índice 2019-2020, los puntajes ascendieron en 15 estados, Aguascalientes, Baja California Sur, Chihuahua, Colima, Durango, Guanajuato, Guerrero, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Sinaloa, Sonora, Tamaulipas, Veracruz y Yucatán.

Sobresale el dato en Veracruz, al tener el gobernador Cuitláhuac García una de las peores percepciones como gobernante dentro del gobierno de López Obrador. Entre los que descendieron, que son el resto, sobresale, la Ciudad de México, gobernada por Claudia Sheinbaum, la número uno del presidente para la candidatura en 2024, y a quien más apoyo en seguridad, logístico y presupuestal le han dado en el país. Todos los gobiernos de Morena, salvo Veracruz, tienen malos resultados.

El informe aparece un mes antes de que la organización de a conocer el Índice a nivel global. En el reporte del año pasado, que se basó en los datos del último año de gobierno de Peña Nieto, los resultados fueron horribles. De 126 países encuestados, en la mitad de los ocho factores analizados, México estuvo en el último segmento en cuanto a Orden y Seguridad (117), Ausencia de Corrupción (117), Justicia Criminal (115) y Justicia Civil (113). Fue el lugar 87 en Aplicación de Regulación, el 84 en Contención a los Poderes Gubernamentales, el 73 en Derechos Fundamentales, y el 35 en Gobierno Abierto. Si vemos lo sucedido el año pasado, se podría esperar una reducción en estos últimos cuatro rubros al haber desaparecido los contrapesos, los ataques sistemáticos a la libertad de prensa, la colonización de los órganos autónomos, y la opacidad en la que navega López Obrador.
El Ínice del Proyecto Mundial de Justicia mostrará lo mal que estamos. El problema es que de seguir así, estaremos peor en 2021.

Comentarios

Continuar Leyendo
Publicidad

Opinión

AMLO y Madero, entre la devoción y la obsesión

Periodico Correo

Publicado

En

Por

Edición

AMLO y Madero, entre la devoción y la obsesión

Envuelto en las crisis de feminicidio, seguridad y desabasto de medicamentos, el presidente López Obrador aprovechó ayer el aniversario luctuoso de Francisco I. Madero, uno de los héroes y expresidentes que más admira, para reafirmar su discurso conspirativo y reiterar que detrás de cada problema o reclamo social que lo rebasa, que se le desborda y se sale de control, está la mano “de los conservadores” los mismos que, dice, asesinaron a Madero y a Pino Suárez en el Palacio de Lecumberri después de apresarlos y encarcelarlos junto al Gral. Felipe Ángeles en Palacio Nacional.

No es la primera vez que el presidente expresa en un discurso público su admiración por la figura del llamado “apóstol de la democracia” y de que utiliza la figura de Madero para mandar mensajes que establecen un cierto paralelismo entre él y el expresidente originario de Parras, Coahuila.

Pero al mismo tiempo que le admira por sus ideales democráticos y su propuesta de justicia social –incluso al nivel que los otros dos expresidentes que son su referencia: Benito Juárez y Lázaro Cárdenas- López Obrador tiene una especie de obsesión con la incomprensión, el vilipendio público y “la traición golpista” de que fue objeto el coahuilense: Madero, aseguró, “fue un político extraordinario y fuera de serie, a pesar de que en su momento lo consideraron insignificante, inepto de la política, poca cosa, desequilibrado mental y hasta loco”.

Apenas en la semana pasada, el presidente había conmemorado el también aniversario luctuoso de Gustavo A. Madero y Adolfo Bassó, ambos asesinados el 18 de febrero de 1913 por las fuerzas golpistas de Victoriano Huerta. Un día después, reunido en el Zócalo de la Ciudad de México con los mandos y tropas del Ejército mexicano, les agradeció a los militares del país “que no hayan escuchado el canto de las sirenas y dar la espalda a la traición y al golpismo”.

Todos estos discursos conectan sí con su devota filia maderista, pero también con su personalidad de mártir y su obsesión personal y permanente por una posible conspiración o reacción de sus adversarios en su contra.

López Obrador es un conocedor y apasionado de la historia de México y recurre a ella de manera constante no sólo para sus discursos y mensajes políticos, como cuando llamó a la oposición “moralmente derrotada”, sino también para definir su estrategia política.

Así es que acostumbrémonos a que cualquier crisis que le estalle a este gobierno, producto de sus errores, fallas o decisiones, sea respondida con el expediente de la “reacción conservadora” ante los cambios que está haciendo la 4T. Y nadie duda que hay intereses y reacciones de grupos económicos y de poder que se están viendo afectados con las decisiones de este gobierno y que algunos de ellos tienen la fuerza y la capacidad de intentar desestabilizar a la administración lopezobradorista; pero en la visión conspirativa del presidente, ningún reclamo social, popular o ciudadano, así sea de mujeres, padres de niños enfermos, madres de niños de guardería o pobladores que se oponen a una de sus obras, será válido ni legítimo porque todos los que cuestionen a su gobierno estarán bajo sospecha de ser “conservadores” y “adversarios”.

Continuar Leyendo

Opinión

El pantano de López Obrador

Periodico Correo

Publicado

En

Por

Edición

El pantano de López Obrador

Culiacán, desabasto de medicinas y feminicidios, es la trilogía de fenómenos que ha sacudido al presidente Andrés Manuel López Obrador y de la cual no se puede salir. Al contrario. Como en un pantano, entre más rápido nada, más se hunde. Su último discurso, machacando que detrás de la convocatoria para el paro nacional de mujeres hay “mano negra” y está organizado por “conservadores”, es patético, reflejo solo de la incomprensión de asuntos públicos que no procesa salvo en el marco de su racional reduccionista y maniquea. La realidad lo está arrollando porque no sabe afrontarla, mientras su administración se llena de contradicciones.

La más visible fue la de su esposa, Beatriz Gutiérrez Müller, que primero apoyó a la convocatoria de las mujeres y después se cambió de bando, en respaldo a una convocatoria antídoto de la primera. El presidente justificó que ella tenía su propio criterio, lastimándola más: ¿qué buen criterio cambia 180 grados en cuestión de horas? No era un asunto de criterio, como mal explicó el presidente, sino de realineamiento político. Pero tampoco eso saben hacer. El mejor ejemplo, la secretaria de la Función Pública, Irma Eréndira Sandoval, al ridículo auto denigrante para apoyarlo: si hay paro, habrá tentaciones entre las mujeres de lavar platos. Su capacidad intelectual ha quedado en entredicho.

Parecería como si el gobierno se empezara a caer en cachitos. El muro es grande y fuerte, pero ya se le ven los hoyos por todos lados. En la semana que terminó, tan peor como las anteriores, el jefe de Oficina de la Presidencia, Alfonso Romo, lo tuvo que descalificar públicamente ante inversionistas para apelar a que inviertan. “Dejen la ideología en su casa”, les dijo inútilmente. ¿Alguien lo escucha? La ideología es lo que impregna el discurso de López Obrador, e impacta la gestión eficiente en su administración.

Paseo de la Reforma fue bloqueadoen la semana por padres de víctimas del VIH, porque no hay medicamentos, y los padres de los niños con cáncer se levantaron indignados de una mesa de negociación en la Secretaría de Gobernación porque les mintieron que sí había. López Obrador acusa a las distribuidoras de medicinas del desabasto, que en efecto no distribuyen, pero no por sabotaje, sino porque no hay medicinas qué distribuir. El gobierno canceló compras, por órdenes de López Obrador desde el año pasado, y personas de varias edades con cáncer y sida están en riesgo de morir por una política de austeridad que, como admitió Romo, es “calcutiana”.

Todos los temas le están brincando al presidente y generando crisis. Junto con la convocatoria se dio la cancelación de un acuerdo para apoyar a pacientes con cáncer de mama, que lo metió en otro problema aún sin resolver plenamente, y el cese del director del Instituto Nacional de Neurología y Neurocirugía, una eminencia mundial a quien López Obrador señaló como eminencia sólo en corrupción, en un ataque infundado –hasta que prueben lo contrario-, ruin, y cuyo único antecedente público es la queja de que no tenían medicamentos, como decía el gobierno que había. La represión y purga contra quien protesta, la marca de la casa.

Es un gran estudio de caso el de López Obrador y sus decisiones: un país lleno de desigualdad, corrupción en las más altas esferas y crecimiento mediocre, empeoró en un año. ¿Cómo lo hizo? No ha resuelto lo primero, y ha añadido agravantes en su gestión por causas aún sin explicación clara. La empatía con criminales y desdén con las víctimas, es un patrón de comportamiento. A los presuntos feminicidas de Fátima los mantuvieron casi 48 horas en prisión sin que hubiera orden de aprehensión, pero a Ovidio Guzmán López, el hijo de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán, lo dejaron libre el 17 de octubre en Culiacán, porque no tenían orden de aprehensión. No extraña que el embajador de Estados Unidos, Christopher Landau, regañara hace unos días al secretario de Seguridad, Alfonso Durazo, porque las muchas reuniones que han sostenido no llevaron a resultados. “Es francamente deprimente”, le dijo. “Esto no puede seguir así”.

El presidente ha pasado de estar muy enojado, a también estar preocupado, de acuerdo con personas que han platicado con él recientemente. Tiene razón en estarlo, pero debería de ocuparse también. López Obrador cree que gobernar es pararse hora y media en la mañana en una comparecencia pública y dar un reporte de gasolineras, de medicamentos, de llevar a miembros del gabinete a que muestren algunas de las cosas que están haciendo. Pero también se sube a la montaña rusa a responder preguntas relevantes e intrascendentes, críticas y zalameras, a denostar y difamar, a pelearse y a retar, como si fuera una pelea en el lodo donde él es igual a todos.

No lo es. López Obrador es el jefe del Ejecutivo mexicano, con la responsabilidad de gobernar un país y para todos los mexicanos. Su misión no es pelearse diariamente con quien sea –hasta con su propio equipo a veces-, ni pensar que si todos van en sentido contrario a él, quien tiene el problema son los demás, no él. López Obrador es presidente de la República, no un pandillero. Debe actuar en consecuencia y gobernar, que es el mandato que tiene.

Los muros de su gobierno se van a colapsar de seguir la dinámica de ausencia de autocrítica, sin filtros y confrontación. Si revisara objetivamente lo sucedido en las últimas semanas, dentro y fuera de Palacio Nacional, vería la urgencia de actuar diferente a como lo ha venido haciendo. No se le pide que regrese a las formas del pasado, sino que haga un gobierno eficiente, incluyente y competente. Un presidente profesional, con un gobierno profesional. Es lo que se necesita.

Continuar Leyendo

Alberto Aguilar

Priva pesimismo de IP en sondeo de KPMG y reprueban gobierno y lo fiscal

Periodico Correo

Publicado

En

Por

Edición

Priva pesimismo de IP en sondeo de KPMG y reprueban gobierno y lo fiscal

En los próximos días la firma de auditoría y consultoría KPMG que comanda Víctor Esquivel dará a conocer su encuesta de Alta Dirección con las perspectivas para 2020, ejercicio de lo más interesante por el momento que se vive en el contexto de la administración de Andrés Manuel López Obrador.

Esta vez se incluyeron 1,036 encuestas. Récord con la opinión de presidentes, directores, gerentes y consejeros, en un trabajo que además cumple ya 15 años de realizarse.

El sondeo que se levanto entre octubre y noviembre estuvo a cargo de Celín Zorrilla cabeza de Clientes y Mercados de KPMG, con el soporte de Jorge Caballero, líder de Impuestos.

Un 85% de los consultados consideró que la Ley de Ingresos 2020 no impulsará la competitividad y el crecimiento de las empresas. Es más, 43% calificó el régimen fiscal como malo y muy malo.

Ahora que en SHCP de Arturo Herrera se habla de una reforma fiscal, 80% consideró que se debe seguir la tendencia global: disminuir impuestos directos (ISR) e incrementar indirectos (IVA).

En la encuesta 81% consideró que la actuación del gobierno en pro de la competitividad es negativa. Tres de cada 10 aluden la inestabilidad económica y la baja del consumo.

Para 2020, según el reporte de KPMG, 44% ven un escenario peor en lo económico, 33% igual a 2019 y sólo 23% mejor.
Tampoco para la economía global hay euforia: 44% lo ve igual a 2019 y 33% peor. En consecuencia seis de cada 10 compañías proyectan un crecimiento de sólo un dígito y 6% nulo. En rentabilidad 37% opina que se ha mantenido, 20% disminuido y 43% la han elevado.

En el diagnóstico 65% colocó este año la variable de la estabilidad económica como esencial para mejorar su competitividad, a la par de la mejora de la seguridad pública con 64%.

Claro que la inseguridad aún se cuece aparte en las decisiones de inversión, ya que 16% ha suspendido proyectos por ese mal y 41% las han cancelado.

En lo que hace a la expansión geográfica de los negocios en el territorio, 55% no tiene planes en los próximos tres años, lo que evidencia cautela, y en la global, 66% está en la misma tesitura.

Sin duda un ejercicio a considerar.

Interjet el viernes caos en 325 vuelos

Es conocida la problemática de Interjet de Miguel Alemán. El viernes resultó caótico para la aerolínea que dirige William Shaw, debido a la falta de aviones. Se reprogramaron 325 vuelos, de los cuales 72 tuvieron demoras de entre 60 y 320 minutos, como fueron los casos del 2160 de México-Monterrey y el 983 LA-Guadalajara. Este se retrasó 266 minutos. Además otros 16 vuelos se cancelaron como el 2931 Bogotá-México y el 580 Cancún-Lima. Si esto sucede en esta temporada, imagine lo que podría venir en el verano.

Concluye Liga Minera y mal sabor de boca

Ayer fue la final de la Liga Minera de Beisbol. El presidente Andrés Manuel López Obrador entregó el trofeo. Este primer ejercicio que empujó esa industria dejó un muy mal sabor de boca al interior de Camimex que preside Fernando Alanís. Y es que el gobierno federal empujó con todo al equipo de La Marina con una plantilla de semiprofesionales, a buena distancia de los equipos conformados por trabajadores.

Anaya presenta y campo otra vez un motor

Hoy presenta su reporte Perspectivas Agroalimentarias el Grupo Consultor de Mercados Agrícolas de Juan Carlos Anaya. Por ahí Francisco de Rosenzweig, Pablo Sherwell y Enrique de la Madrid. Se concluye que a pesar de la atonía, el campo se mantendrá otro año como motor. Habrá una balanza superavitaria por sexto año consecutivo por más de 10,000 mdd. Además se cree que las políticas públicas en pro de la autosuficiencia alimentaria en granos y oleaginosas aún no tendrá ningún impacto.

Continuar Leyendo

Publicidad

Portada Impresa

Cartón

Publicidad

Publicidad

Marcador

Salud

Ciencia y Tecnología

Publicidad

Extravagario