Conecta con nosotros

Opinión

Estrictamente personal

Periodico Correo

Publicado

En

 

estrictamente_personal Raymundo Riva Palacio

La peor crisis de Peña (II)

La fuga de Joaquín ‘El Chapo’ Guzmán del penal de máxima seguridad de El Altiplano no se dio antes porque no lo habían capturado. Esto no es un galimatías. La evasión se dio porque estaban creadas todas las condiciones para que se diera, y se empezaron a construir desde el periodo de transición, antes aún de que Enrique Peña Nieto asumiera la presidencia. Durante este sexenio se dio, por diseño institucional, el desmantelamiento sistémico de la seguridad en los penales, el relajamiento de las barreras legales contra los criminales, y el otorgamiento de privilegios inexplicables. Fueron tantos los cambios que al final contribuyeron a la fuga, que sólo el hecho que directamente al presidente Enrique Peña Nieto y metió a su gobierno en una crisis política profunda, elimina la posibilidad que fuera una evasión pactada.

La crisis política se entiende a partir del hecho que la fuga exhibió el desastre de diseño institucional que escogieron, y la frivolidad con la que actuaron en su construcción. En la génesis de esta crisis se encuentra Manuel Mondragón, reclutado como comisionado Nacional de Seguridad mediante una encuesta de popularidad –no un análisis de capacidades-, y a quien su jefe, el secretario de Gobernación, Miguel Ángel Osorio Chong, le permitió durante casi dos años la destrucción del aparato de seguridad. Mondragón es uno de los responsables políticos de la fuga, pero no se manejaba solo. Todo lo que hizo, necesitó aprobación superior.

Por ejemplo, la contratación de Celina Oseguera para coordinar los Centros Federales de Readaptación Social, que fue destituida tras la fuga de Guzmán. Oseguera trabajó con Mondragón en el gobierno de Marcelo Ebrard en el Distrito Federal, y fue señalada como responsable de una red de prostitución en los penales de la ciudad de México, corrupción y abusos de autoridad. Oseguera fue quien permitió que Sandra Ávila, la ‘Reina del Pacífico’, recibiera tratamientos estéticos en la cárcel, y durante la administración pasada, pidió formalmente –sin éxito- a la extinta Secretaría de Seguridad Pública Federal, la liberación de varios narcotraficantes.

Oseguera no pasó desapercibida cuando fue reclutada por Mondragón. El comisionado del órgano que manejaba los penales federales –también destituido tras la evasión-, Juan Ignacio Hernández, protestó por la contratación, pero no le hicieron caso en Gobernación. Los jefes del CISEN, que debieron haber alertado a Osorio Chong sobre Oseguera antes de ser nombrada, no hicieron nada. Una llamada de atención abierta se dio cuando en menos de media hora le dio la salida de la cárcel a Rafael Caro Quintero, el exjefe del ‘Cártel de Guadalajara’, a mediados de 2013, sin darle tiempo a la PGR para que interpusiera un recurso que impidiera su liberación.

Durante el primer medio del gobierno peñista, los sistemas se fueron relajando. Mondragón pidió, por ejemplo, que se redujeran las revisiones físicas a los visitantes en El Altiplano, argumentando que violaba los derechos humanos. Flexibilizó también las aproximaciones al penal, que dejaron de ser retenes inhibitorios para convertirse en entradas como en un reclusorio normal. Como se desmanteló parte de los sistemas de Plataforma México, la detección en tiempo real de identificaciones falsas en los visitantes al penal, no funcionó, como pasó con una legisladora del PAN que semanas antes de la fuga, lo visitó en la prisión. Se eliminó el monitoreo espejo desde la ciudad de México y se canceló el audio de las imágenes. La Policía Federal, que escuchaba todo lo que sucedía dentro de los penales con fines de contrainteligencia, dejó de oír, y el CISEN, que escuchaba dentro y fuera de las cárceles, también dejó de hacerlo.

Mondragón tiene una enorme responsabilidad en el relajamiento sistémico de los protocolos y procedimientos de seguridad, como se detalló en este espacio en textos anteriores, pero cuando renunció en octubre del año pasado, no cambió nada. ‘El Chapo’ Guzmán fue ganando mediante amparos el acceso irrestricto de sus abogados al penal, que tuviera una televisión, el pelo largo y hasta un canario en la celda, sin que en Gobernación lo frenaran. No sólo se le dejó en la misma celda –antes de irse, Mondragón reveló un secreto de Estado al declarar a la prensa en cuál se encontraba-, sino que contra todo protocolo, varios de los principales capos del narcotráfico, estaban juntos en el mismo pabellón.

Después de la salida de Mondragón, las cosas no cambiaron. Conagua, por ejemplo, pidió hacer nuevas obras del Cutzamala por debajo de El Altiplano, a lo cual se negó la Policía Federal, que permitió no obstante que las hicieran a un costado, lo que viola también protocolos de seguridad. Durante las obras se desconectaron los sensores subterráneos –que vigilaban hasta una profundidad de 20 metros-, y cuando se concluyeron, no se reconectaron. En política, tantas coincidencias no son coincidencias.

Pero hay que insistir que por el golpe al presidente y la crisis en la que lo metió, no se trata de una fuga pactada. Esto no le quita responsabilidad alguna. Tanto él como su equipo más cercano son responsables de esta evasión por construir un diseño institucional fallido, sin sistemas de inteligencia y contrainteligencia, cuyos resultados propiciaron la fuga. Culpables, en todo caso, de incompetentes. La fuga de ‘El Chapo’ es la prueba de ello.

 [email protected] | twitter: @rivapa

Comentarios

Continuar Leyendo
Publicidad

Invitado

El faraónico reto de los 2 millones de empleos

Periodico Correo

Publicado

En

Por

Edición

El faraónico reto de los 2 millones de empleos

Nos cuentan expertos que las proyecciones del presidente Andrés Manuel López Obrador de generar 2 millones de empleos en los próximos ocho meses no sé ve por dónde pueda llegar. Dicen que la situación se ve negra tras las cifras de la titular de la Secretaría del Trabajo y Previsión Social, Luisa María Alcalde, de que en menos de un mes se borraron 347 mil puestos por el coronavirus. Basta señalar que un componente esencial para crear plazas es la inversión; sin embargo, la más reciente encuesta del Banco de México mostró que las perspectivas para apostar capitales en el país están por los suelos. Si se le suma la incertidumbre y el descontento de ciertos sectores empresariales con el gobierno, el panorama para generar empleos se ve faraónico, nos aseguran.

Dividendos en tiempos de Covid-19

Ahora que terminó el primer trimestre del año, se espera la temporada de reportes de las empresas que cotizan en la Bolsa Mexicana de Valores (BMV), que tiene como director a José Oriol-Bosch. Nos cuentan que adicionalmente, muchos accionistas se frotan las manos porque también se pagarán dividendos y a una lanita en estos tiempos en que el horno no está para bollos, nadie le hace el feo. Nos dicen que una de las primeras emisoras que ya anunció el pago es Chedraui, que decretó un dividendo de utilidades generadas en ejercicios anteriores por 427 millones 882 mil pesos. También Cementos Moctezuma por mil 754 millones. Veremos si entre las emisoras aparece algún banco o aseguradora que vaya a dividendos, pues estaría desatendiendo las sugerencias de la Secretaría de Hacienda para no descapitalizarse.

Canadevi quiere ser actividad esencial

La Cámara Nacional de la Industria de Desarrollo y Promoción de Vivienda (Canadevi) que preside Gonzalo Méndez Dávalos hizo una evaluación de la industria frente a la contingencia por el Covid-19 y analiza estrategias para su reactivación. La Canadevi quiere que a la industria se le considere actividad esencial, como en Estados Unidos y Canadá, para lo cual, junto con la Concamin sostienen pláticas con el canciller Marcelo Ebrard y con Alfonso Romo, Jefe de la Oficina de la Presidencia. La construcción de vivienda genera más de 2 millones de empleos y aporta 6.5% del PIB. En EU y Canadá, los gobiernos han recomendado que las cadenas productivas de México sigan trabajando haciendo espejo de actividades consideradas esenciales en los tres países.

Continuar Leyendo

Carlos Loret de Mola

No contamos con el presidente

Periodico Correo

Publicado

En

Por

Edición

No contamos con el presidente

Es momento de que como sociedad mexicana caigamos en cuenta de que, frente al atroz reto que implica la llegada de la pandemia a México, no contamos con el presidente Andrés Manuel López Obrador.

La posición del gobierno federal es que cada quien se rasque con sus propias uñas. No hay dinero extra que llegue directamente a los más afectados por la crisis sanitaria y económica. Hasta los más pobres, que tanto aparecen en el discurso político del presidente, van a seguir recibiendo lo mismo que les lleva prometiendo año y medio, y que en muchísimos casos aún no les llega por la dramática incapacidad de implementación.

El presidente no parece mirar al mundo ni detectar lo que sucede allá afuera. No sabe que no entiende. No entiende que no sabe.

Ante ello, la sociedad no puede pasmarse en el lamento de sólo seguir contabilizándole al presidente cada una de las torpezas, mentiras, desdenes, desatenciones, malas frases y peores ejemplos. Habrá que seguir señalándolas para el juicio de la historia, que ya llegará.

Pero por ahora, hay una tarea urgente de atender. Si no contamos con el presidente, hay que tocar otras puertas del gobierno federal a ver si alguien abre, a ver si contestan los que sabemos que no comparten su actitud displicente. Agitar a gobernadores y alcaldes para que suplan el vacío presidencial. Animar a líderes sociales y empresariales, a ONGs y toda suerte de organismos de la sociedad civil y colectivos. Ya muchos han despertado y se están activando. No se trata de un llamado a la insurrección: AMLO es y será presidente de todos los mexicanos como lo marca la Constitución, pero si él ya dejó claro que no se cuenta con él, pues habrá que hacer la tarea sin él.

Y así, atender la emergencia: proteger de inmediato a la gente que está poniendo su vida en juego. Equipar a todo el personal de salud. Dotarlos de lo que necesitan para derrotar al enemigo: pruebas de coronavirus, camas de terapia intensiva por miles, ventiladores, cubrebocas, guantes, lentes de protección. Y no sólo a ellos. Cuidar también a los que, por desempeñar una actividad esencial para el país, deben salir estos días: soldados, marinos, policías, bomberos, los que trabajan en mercados y supers, los cajeros de los bancos, operadores del transporte público y un largo etcétera.

A la voz de ya, también apoyar a los que si no salen, no tienen qué comer. Dinero directo y especial a la gente más necesitada, a quienes están perdiendo su empleo (van 350 mil en tres semanas, según cifra oficial), incentivos para los empresarios que no despidan, y más aún para los que contraten más, apoyos para micro, pequeños y medianos negocios que son los que más trabajo dan en el país y son los que pueden aguantar menos un cierre tan largo.

Es momento de manos a la obra. Y ya sabemos con qué par de manos no contamos.

SACIAMORBOS

A dueto, el presidente López Obrador y su director del IMSS, Zoé Robledo, se me lanzaron ayer en la mañanera. Como es habitual, mintieron.

A principios de marzo di voz en esta columna a médicos del hospital Siglo XXI (‘http://eluni.mx/sdbq6ve8n’). Denunciaban que les habían comprado guantes de trapear y equipo de pintor para enfrentar el coronavirus. Publiqué las fotografías en las que aparecía el director de dicho hospital, el doctor Carlos Cuevas, sirviendo de modelo para exhibir esas prendas. Ese día me habló el doctor Cuevas para aclararme que no eran cosas para cocineros ni pintores, que era equipo profesional, muestrario de un proveedor. Ayer en la mañanera, el director Zoé Robledo cambió la versión oficial: dijo que las fotografías correspondían a un taller sobre “qué cosas no debían comprar jamás” para el coronavirus. (Hasta como chiste es malo el tal taller). Si van a mentir, que se pongan de acuerdo.

Continuar Leyendo

Invitado

¿Dónde vamos a estar en una semana, en 15 días, en un mes?

Periodico Correo

Publicado

En

Por

Edición

¿Dónde vamos a estar en una semana, en 15 días, en un mes?

Ayer México alcanzó la cifra de 3 mil 181 casos positivos de contagio por coronavirus y 174 personas que perdieron la vida debido a la pandemia.

Aún estamos lejos del peor momento; mientras el mundo cuenta hoy con más de un millón de individuos infectados y 88 mil 405 personas muertas, nosotros permanecemos en los últimos vagones de la tragedia.

España rebasó los 3 mil casos de contagio el jueves 12 de marzo de este año, Italia tres días después, Inglaterra el jueves 19 de marzo y Estados Unidos al día siguiente.

Esto querría decir que vamos atrás, entre veinte y treinta días, con respecto a esos países.

Cualquier predicción que no considere distintas variables sería equivocada. Cada gobierno ha tomado decisiones de distancia y confinamiento en el momento que consideró pertinente; cada país tiene una infraestructura hospitalaria distinta; varían también en cada población las enfermedades pre-existentes, como la diabetes o la hipertensión; y la pirámide poblacional por edad también debe tomarse en cuenta.

Sin embargo, no deja de ser pertinente observar el comportamiento de los números agregados que, en otros países, exhiben los patrones de evolución, tanto del contagio como de la letalidad.

Mientras en Italia la cifra de contagios dobló en sólo ocho días

–pasando de 3 mil a 6 mil 500-, en Inglaterra los casos se multiplicaron por cuatro, en España por nueve y en los Estados Unidos por diez, durante el mismo periodo.

Si imitáramos el modelo italiano, la semana próxima estaríamos aproximándonos a los 7 mil contagios, pero si corriésemos la suerte de Estados Unidos, de hoy en ocho rozaríamos los 30 mil casos.

Ayer miércoles Inglaterra alcanzó 60 mil 733 casos de contagio, Francia 112 mil 950, Italia 139 mil.

España 146 mil, y los Estados Unidos 435 mil.

Haciendo una matemática similar, si nuestro patrón se pareciera al de la Gran Bretaña en México alcanzaríamos los 60 mil casos dentro de veinte días, pero si nuestro futuro se pareciera al de los EE. UU. hacia finales de mes podríamos estar rompiendo el techo de los 400 mil casos.

La diferencia entre un escenario y otro radica estrictamente en la disciplina que guardemos respecto a las normas de higiene y de distancia social.

También dependerá de las curvas de crecimiento de la epidemia que se presenten en las zonas más pobladas del país. Si el ritmo de la epidemia en el valle de México se parece al que está experimentando la ciudad de Nueva York, cabría temer lo peor.

En cambio, si la ciudad capital reproduce los indicadores de Londres, a final de mes nos encontraremos frente a un escenario benigno.

Mirar estos números obliga a ser realistas: el futuro es muy preocupante.

La tasa de letalidad, respecto a las personas contagiadas, se modifica también a partir de variables propias a cada geografía y a cada sociedad. El promedio ronda una persona muerta por cada 100 contagiadas, pero hay naciones que han mostrado una cifra de 4 por 100 y hasta de 7 por cada 100 infectados.

Zoom: El coronavirus es inmune a los milagros. Mirando hacia la tragedia que se vive en otras coordenadas del globo debemos maximizar la ciencia, la responsabilidad y la inteligencia sociales disponibles. Con el coronavirus tenemos suficiente como para preocuparnos, habríamos de dejar para otro momento la confrontación y la disputa.

Continuar Leyendo

Publicidad

Portada Impresa

Cartón

Publicidad

Publicidad

Marcador

Salud

Ciencia y Tecnología

Extravagario