Redacción

Irapuato.- Este jueves, a más de 15 meses, se reanuda la audiencia de juicio a Luis Esteban Zavala Rodríguez, sacerdote católico que fungió como párroco de Nuestra Señora de la Soledad y fue acusado de violación a una menor de edad.

El presbítero se encuentra en prisión preventiva, mientras los familiares de la víctima declaran haber sufrido amenazas de algunos fieles para que retiraran la denuncia.

“El lunes pasado se reanudó el juicio después de una prórroga de 10 días que solicité como ampliación para analizar el caso. El juicio estará en su etapa final mañana -este jueves- cuando se reanude la audiencia. Con las pruebas ofrecidas por la Fiscalía se señala la responsabilidad del sacerdote Luis Esteban Zavala Rodríguez”, dijo a correo Dalia Ramírez, abogada defensora de la víctima menor de edad del presbítero.

Un largo proceso

Hace más de 15 meses, el 5 de agosto del 2019, con la causa penal 1P1619-1062 por los delitos de violación espuria calificada y corrupción de menores en contra de una niña de, en ese entonces, 12 años de edad, inició el proceso penal contra Zavala Rodríguez.

El expárroco de Nuestra Señora de la Soledad, ubicado en la zona centro, a un costado de presidencia municipal, fue detenido en prisión preventiva mientras se desahogaban las pruebas. Proceso que hasta hoy, finalmente continúa.

“Confiamos en la justicia, pero estoy preocupada porque podría haber más víctimas de este sacerdote y sospecho que no se animan a denunciar precisamente porque saben que los familiares de la denunciante han sufrido amenazas y hostigamiento. Pero es necesario que los familiares de las víctimas presenten sus denuncias correspondientes, pues de otra manera no se podrá impartir justicia”, lamentó la abogada.

Mensajes pornográficos

Trascendió que el abuso contra la menor ocurrió entre mayo a junio del año pasado, cuando la niña acudía a catecismo y a las misas donde era acólito junto a más de 10 menores de edad.

Fue ahí cuando el padre Luis Esteban Zavala comenzó a enviar mensajes y fotos pornográficas al celular de la niña. Pero no fue hasta que la mamá de la menor se percató de los cambios de conducta en su hija y descubrió estos mensajes, cuando habló con la menor quien le platicó de los abusos y violación.

La madre de la menor informó y mostró las fotografías a un sacerdote, quien le recomendó que llevara a la pequeña con un psicólogo y se comprometió a que iniciaría una investigación en la Diócesis. No obstante, a la fecha, la Iglesia Católica no ha informado nada sobre el asunto, por lo que la mujer presentó la denuncia penal.

ndr