Agencias

Ciudad de México.- El concepto de la premiación más importante de la industria del cine, los premios Oscar serán tratados este año como una película, no como un programa de televisión, según explicó Steven Soderbergh, uno de sus productores.

“Vamos a anunciar nuestra intención inmediatamente”, dijo Soderbergh. “La gente dirá ‘¡ay tenemos que ponernos el cinturón de seguridad!’”.

Cambiar los Premios de la Academia, una institución estadounidense de 93 años, ha demostrado una y otra vez ser un ejercicio fútil. Pero este año la pandemia ha puesto a todo el mundo ante un nuevo panorama. Cuando la transmisión inicie el 25 de abril por ABC, no habrá público.

La base para el show no será su casa regular, el Teatro Dolby sino Union Station, el ventilado edificio estilo Art Deco-Caloforniano que sirvió como estación de tren en el centro de Los Ángeles.

Sin importar qué tan bueno sea el trabajo de los productores, es casi seguro que los ratings caerán con respecto a los 23.6 millones de espectadores del año pasado.

El nivel de audiencia de las premiaciones se ha reducido este año, a pesar de que las cintas nominadas están ampliamente disponibles en streaming y ser más diversos que nunca, les falta la expectativa que suelen generar en un año normal.

LC