El pasado 4 de marzo cuando Rodríguez Vallejo traía recargadas las pilas por los resultados de su gobierno, que incluían hasta el fin de la inseguridad con datos a la baja de asesinatos con referentes del inicio del 2021, en ese marco lanzó -antes de cualquier candidato de 11 partidos políticos que buscan la alcaldía de León- “la primera promesa de campaña”. En su cuenta: “El Estadio León debe ser para las y los leoneses. “Durante el evento de la entrega de obras del Distrito León Mx me comprometí con el @municipio leon a brindar nuestro apoyo para adquirir las 6 hectáreas que contempla el estadio #León. #UnidosSomosGrandeza”.

Si querían echarle tierra al caso tan sonado del estadio Nou Camp de León –“propiedad de los guanajuatenses”-, entregado mediante litigio a un par de empresarios los gobiernos panistas, estatal de Diego Sinhue Rodríguez y municipal de Héctor López Santillana, personajes, señalados con dedo flamígero de haber actuado de forma errática en el proceso jurídico, debieron de presentar opciones en un momento de menos conflictos, para que se tome la decisión mesurada, pues las prisas podrían conducir al doble error garrafal: entrega y readquisición.

La pretensión del mandatario estatal por exhibirse a mitad del sexenio como un liderazgo del partido conservador PAN benevolente, tratando de devolver lo perdido a su pueblo, lo precipitó, colocando en el marco de su III Informe de Gobierno el tema más candente para el proceso electoral 2021, en que se disputa la alcaldía de la ciudad de León. Con la revelación sobre el costo de las 6 hectáreas, entre la pareja Rodríguez y López con los nuevos dueños, Roberto Zermeño y Héctor González, se “colocaron las cimientes” para el debate que continuará muy pronto.

Aspirantes al gobierno de la ciudad, Alejandra Gutiérrez Campos de la cofradía blanquiazul PAN y Ricardo Sheffield Padilla de Morena, quienes conocen al dedillo el grave problema, harto sensible, para los leoneses, tienen una gran oportunidad de proponerle a los llamados “exdueños” cómo hacerle para recobrar su propiedad y sin la entrega de millones de pesos del erario. Será primer tente entre viejos conocidos; la lucha entre la espada y la pared en los dos casos. Antes de que desenrollen más puntos de campaña va el estadio.

Anuncio en el pajarito azul

El pasado 4 de marzo cuando Rodríguez Vallejo traía recargadas las pilas por los resultados de su gobierno, que incluían hasta el fin de la inseguridad con datos a la baja de asesinatos con referentes del inicio del 2021, en ese marco lanzó -antes de cualquier candidato de 11 partidos políticos que buscan la alcaldía de León- “la primera promesa de campaña”. En su cuenta: “El Estadio León debe ser para las y los leoneses. “Durante el evento de la entrega de obras del Distrito León Mx me comprometí con el @municipio leon a brindar nuestro apoyo para adquirir las 6 hectáreas que contempla el estadio #León. #UnidosSomosGrandeza”.

No hubo alma caritativa que impugnara la propuesta del gobernador en un proceso electoral que lleva casi 6 meses. Pero atrajo una serie de comentarios entre ellos de los principales protagonistas en el momento: la virtual candidata panista, Alejandra Gutiérrez, que apoyó a su cofrade Rodríguez Vallejo y válido la propuesta de comprar el estadio León, agregando que es importante que ese “patrimonio forme parte de este municipio, porque es para los leoneses”; tampoco hubo réplica ni señalamiento de adelantar su campaña con esa compra.

El opositor moreno, quien viene por la corona de la ciudad, Sheffield Padilla, no se entretuvo con lo visto y tomó el camino de “lo latente” en la cuestión, lo que existe tras la compra con los recursos del pueblo desde las arcas estatal y municipal: “Los panistas quieren comprar el estadio para hacer negocio como el que Miguel Márquez- exgobernador- hizo con el nuevo estadio a través de prestanombres”, recordando aquella operación de compra de terrenos con dinero estatal para luego venderse al Grupo Pachuca a costo bajo y en cómodas mensualidades, en un movimiento apresurado antes de terminar su sexenio.

Amén de la tesis del director de Profeco -mañana ya no lo será-, presentó “su hipótesis”- y puso dos banderillas a los encargados de gobiernos, local y municipal. Aunque, queda aún por decirnos qué pasó en su trienio 2009-2012 con el caso, pues asumió el poder el mismo año que inició el problema, al suceder a Vicente Guerrero, titular del ayuntamiento donde precisamente también era miembro Diego Sinhue Rodríguez.

La primera reflexión que concibió el exalcalde: “la prisa con la que el gobernador está urgiendo a la compra del estadio León, hace sospechar que atrás de eso hay interés inmobiliario por parte de la gente de Gobierno del Estado y la Presidencia Municipal”; el colofón para la ocasión ¿por qué tanta prisa en comprar el estadio?, lo que cosificó como actuación anómala de los dos representantes de los gobiernos. Sheffield dijo, antes el alcalde Héctor López había desvelado que no tenían dinero. El moreno se dedicó a sembrar dudas.

Acopio originario para campaña

Lo que se tiene calculado de parte de los opositores, en especial de los morenos, es demostrar que los gobiernos del PAN no han logrado suministrar seguridad pública a los guanajuatenses, de acuerdo a la norma y mantienen en sus cargos a los mismos funcionarios encargados de la seguridad pública como de la procuración de justicia. El proyecto no estará aislado, porque es parte del grupo que encabeza Ricardo Sheffield Padilla con 16 candidatos por las alcaldías.

Por cierto, concurre en el reintegro de Sheffield a León este lunes, que cuando fue llamado a cuentas por las circunstancias fue por necesidad de Morena por mantener la mayoría en la Cámara de Diputados federal, y adelantar líneas en Guanajuato rumbo al 2024, y se jaló por él. Aunque no han faltado quienes aseguran que vino a cumplir un castigo. Verdad o ficción, es la pieza importante de la 4T en el estado en las elecciones de este, que podrían ser su Waterloo.

Topografía

Altimetría. Setenario resbaladizo. Indistinto de las concertacesiones entre los integrantes de la membresía albiazul, la “Causa Guanajuato” está en manos de la nomenclatura del partido conservador, pues existe preocupación entre por lo que sucedió con su candidato a la alcaldía, Alejandro Navarro Saldaña, que, en su intento por reelegirse -sostienen voces ante las dirigencias del PAN- recreó inquietudes con sus videos en Tik Tok. No “quieren perder” ninguna plaza ni diputación.

El antecedente. Los jefes políticos de Acción Nacional, federal, estatal y municipal recuerdan que en la administración municipal 2006-2009 de Eduardo Romero Hicks, el presidente estimuló “escándalos” públicos que trascendieron la ciudad y la entidad que molestó a la población, aunque por el extremo del conservadurismo en aquella ocasión, y por ello se consideró que el panismo, a pesar de ostentar el poder estatal fue expulsado del palacio municipal por la alianza PRI-PRD, con Nicéforo A. Nicéforo R., quien cubrió el trienio 2009-2012.

Con los análisis necesarios que se obtengan en la semana, se tendrán las razones para que el PAN mantenga a su abanderado en la ciudad capital, a Navarro Saldaña. Tiene ante sí el “jaqueo” por cambiarlo en una mesa de análisis a quien sigue en las encuestas, Gerardo Trujillo Flores.