Está por quedar atrás la temporada invernal y el sector turístico en playas y pueblos mágicos ya se frota las manos, a decir del presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco-Servytur), José Manuel López, pues en este arranque de marzo ya ‘huelen’ la llegada de 5 millones de visitantes, mayormente nacionales, durante las vacaciones de Semana Santa, que iniciarán el Viernes de Dolores, 26 de marzo.

Sin duda lacerados por la pandemia, los prestadores de servicios turísticos sueñan con tener sus negocios a rebosar de visitantes, luego de un desastroso 2020. Piensan que la ocupación hotelera podrá llegar al 65% de manera general y que la derrama económica será por 14 mil millones de pesos.

Todo este optimismo, se desborda porque han visto que en el ámbito nacional no hay ya un solo estado en semáforo rojo, estando la gran mayoría en color amarillo, de acuerdo a la evaluación de la Secretaría de Salud federal, estando solo dos estados en verde, Campeche y Chiapas, puntos de atracción turística internacional, por cierto.

Sin embargo, desde mi punto de vista, están echando las campanas al vuelo sin un sustento firme. Les gana la ansiedad y es entendible luego de un año de restricciones severas, cierres masivos de empresas del sector y miles de empleos perdidos. El sector turístico está ávido de movilidad social, de buen ánimo social y sobre todo de que fluya el poco dinero que hay en los bolsillos de las familias mexicanas en las próximas vacaciones.

José Manuel López, como presidente de Concanaco, hasta se atreve a decir que Semana Santa permitirá un balance del Plan Nacional de Vacunación del que se podrá “comprobar la confianza y la eficacia”. Además, aseguró que la vacuna significa esperanza para la salud y la economía.

Lamentablemente, este sentido de esperanza que ofrece López está fuera de la realidad. El Plan Nacional de Vacunación va dando tumbos, ni siquiera se ha cumplido la primera meta, tener a todo el personal médico, de enfermería y de apoyo en el sector salud, inoculados con el antígeno para poder trabajar en las instalaciones de sanidad con mayor seguridad.

No se diga de la población civil, apenas está iniciando la vacunación en adultos mayores y las vacunas tardan de dos a tres semanas en lograr efectos inmunizadores parciales. Jóvenes, adultos y niños, siguen expuestos al Covid-19. Luego entonces, ese deseo de que la gente tome confianza y salga libremente a divertirse, permanece lejano. Posiblemente haya algún avance en ese sentido para finales del verano. Si se observa a muchos divirtiéndose en antros apenas se decretaron amarillos o naranjas, como sucedió con el semáforo estatal en Guanajuato, es porque se tropieza una vez más con las mismas piedras del poco cuidado y los riesgos de que repunten los contagios aumentan.

Donde es posible que sí haya mejora es en el arribo de turistas estadounidenses, pues la vacunación avanza mucho más rápido y mejor allende el Río Bravo. Ciudades coloniales y playas podrían verse beneficiadas en las próximas semanas, sobre todo por el deseo de nuestros vecinos del norte por climas mejores tras semanas bajo la nieve.

En todos los casos, los prestadores de servicios deberán cumplir a cabalidad los protocolos de seguridad sanitaria. La vida de sus visitantes, con vacuna y más sin ella, sigue en riesgo. La oportunidad de Semana Santa debe verse con buen ánimo, pero con los pies en la tierra.

En este marco, debe comenzar a verse el trazo de la planificación y tareas del recientemente instalado Comité de Estrategia y Promoción Turística del Estado de Guanajuato (CEPTG). Juan José Álvarez Brunel, secretario de Turismo estatal, ha precisado que el ente debe evaluar y validar acciones de promoción y difusión para el fortalecimiento de los segmentos turísticos del estado, que, entre otros, cuenta con el Cultural, conformado por Pueblos Mágicos, Ciudades Patrimonio y Zonas Arqueológicas; Romance; Aventura; Gastronómico; Enológico y Destilados; Wellnes y MICE, el primero con servicios como médico, spa y holístico, el segundo reuniones, incentivos, congresos y exposiciones. Hay municipios ofrecen varios de estos segmentos.