Roberto López

Xichú.- De acuerdo a la secretaria de Ayuntamiento, Guadalupe Alvarado nunca se habló de destruir documentos oficiales, sino de darlos de baja porque no representan un contenido histórico; aseguró que se trató de una confusión y que dicho material aún se encuentra resguardado. 

“Se usó una palabra, quizá equivocada, que fue destruir, pero en realidad era dar de baja documentación que para nada afecta la situación histórica del municipio”, dijo la funcionaria municipal. 

Aseguró que todos los documentos históricos, actas, acuerdos, concesiones, proyectos, se encuentran perfectamente resguardados. “Todos esos documentos que forman parte de nuestra historia, están en perfectas condiciones para que cualquier ciudadano pueda acceder a esa información”. Abundó que el resto son documentos que están perfectamente sustentados en ley que es permisible dar de baja.

“Sí es una realidad que la Secretaría de Medio Ambiente nos comunicó, aproximadamente en mayo, que no se podían hacer incineraciones por el tema ambiental y se buscaron otras opciones”. 

La secretaria de Ayuntamiento dijo que actualmente, los documentos están en una bodega en el almacén municipal. “Todo se trató de una mala interpretación; en ese momento se planteó con algunas personas del Ayuntamiento, pasar los documentos a unas bolsas, pero están intactos”.

Explicó que son polizas de ingresos, de egresos, que ya fueron en su momento auditados “y que no tienen necesidad de seguir archivados, no son archivo histórico; son documentos que están desfasados y son del 2010 para atrás”.

Aseguró que como Ayuntamiento jamás atentarían con el archivo histórico. “Incluso en el archivo municipal hay actas de ayuntamiento de 1993 porque todo está intacto, esos documentos se conservan”. Guadalupe Alvarado insistió que la baja de los documentos en cuestión será dados conforme al reglamento y sin afectar ninguna ley “y en éste momento ya estamos trabajando en ello” finalizó.

Irregularidades

Correo publicó el Ayuntamiento de Xichú emprendió el año pasado un proceso para deshacerse de documentación anterior a 2010; desde hace varias administraciones se acumuló papeleo en el subterráneo de un inmueble conocido como ‘El Sindicato’. El Municipio contempla incluso vender los archivos como papeles de desecho. La secretaria del Cabildo, Guadalupe Alvarado, lanzó la propuesta de destruir la documentación cuando lo adecuado es dar de baja. No consideró el Reglamento del Archivo General para el Municipio que consigna que el Ayuntamiento no tiene la facultad para desaparecer los documentos, ya que la tarea corresponde a un Comité Dictaminador.

Además, se confirmó que los acervos nunca fueron clasificados ni organizados como marca la ley. El 8 de febrero, el síndico Osvaldo Villa confirmó que ni siquiera existe un Archivo Municipal como tal.