Fotos: Martín Rodríguez

Luz Zárate

Celaya.- La familia Mendoza tiene más de 35 años que se dedica a la elaboración de piñatas tradicionales de 7 y 5 picos. Su negocio está ubicado en una pequeña casa de la calle Guanajuato en el barrio de San Antonio, donde en la entrada sólo tienen un pequeño letrero que indica que ahí se vende este tradicional adorno típico de las fiestas decembrinas.

Artemio Rodríguez Mendoza platicó que son una familia de artesanos que elaboran muñecas de cartón, pero fue su hermana Guadalupe quien, al ver a su mamá y a sus tíos elaborar diversas artesanías, decidió comenzar a hacer piñatas y siguieron su ejemplo sus hermanos y cuñadas. 

Su negocio es pequeño, pues elaboran pocas piñatas dependiendo de la demanda. Sin embargo, es de los más conocidos de Celaya por la calidad, dedicación y amor con que elaboran sus productos, pero también por los años que tienen dedicándose a este arte.  

No te pierdas: Los Judas, artesanía a punto de extinguirse ahora en el Museo Regional de Celaya

Durante muchos años han elaborado las piñatas con la tradicional olla de barro, pero por cuestiones económicas y de aminorar costos han tenido que cambiarla por un globo, además para evitar accidentes entre los niños.

“La olla de barro especial para piñata anda en unos 250 pesos, si la hiciéramos con ésta el costo incrementaría mucho, y si de por sí las ventas andan bajas, por eso y por seguridad de los niños cambiamos a hacerlas con globo, así el costo es menor y siguen luciendo bonitas. Los costos son de 45, 70 y 80 pesos”, mencionó Artemio.

Aunque la iniciadora de esta tradición familiar fue Guadalupe Martínez Mendoza, le siguieron los pasos sus hermanos y fue Artemio Rodríguez Mendoza quien al quedarse sin trabajo ahora se dedica de lleno a la elaboración de las vistosas y coloridas piñatas que tiene en exhibición.

“Mi hermana fue la que empezó a hacer piñatas, nada más le nació, le dijo a mi mamá y empezó a vender, antes sí vendíamos bien, en los últimos dos años las ventas han sido muy malas. Aprendimos porque nosotros no sabíamos nada de eso, mi familia a lo que se dedica es a la artesanía de muñecas de cartón, pero hacer piñatas tiene su chiste, es una artesanía”, contó. 

Ve más: Se posicionan artistas de Nuevo Chupícuaro por sus obras de cartonería

Desde septiembre comienzan a inflar los globos y colocarle papel periódico y engrudo y tener tiempo suficiente para que se seque; y su temporada fuerte de venta comienza las últimas dos semanas de noviembre y diciembre.

Ya en octubre comienzan a decorarlas, le hacen sus siete o 5 picos con papel o cartón y la visten con papel de china y crepé de varios colores, es ahí donde dejan volar su imaginación y comienza el arte que culminará en una bonita piñata. 

El año pasado fue muy malo en cuestión de ventas, ya que por la pandemia del Covid-19 y las restricciones y prohibición de realización de eventos no vendieron más de 40 piñatas, cuando en años pasados la cantidad mínima era de 300 piezas vendidas. 

“No sé cómo vaya a estar funcionando este año, el otro pues sí nos fue muy mal, sí vendimos algo no le digo que no, pero como estamos acostumbrados a vender pues no, años atrás había veces que tenemos lleno aquí de piñatas porque se vendían muy bien. En el 2019 si vendimos 50 fue mucho, cuando antes nos aventamos hasta tres bolsas de globo, es decir hacíamos unas 300 y se acababan, el 2020 fueron unas 40 ó 50, bajó muchísimo, bajó bastante la venta en la pandemia, ahorita va a haber eventos y a ver cómo nos va, hay que ver si aumentan las ventas”, platicó Artemio.

Ahora con el Semáforo Verde y la disminución de contagios de Covid-19, Artemio espera que nuevamente repunten las ventas, pues sus piñatas son tradicionales y baratas, hay desde 45 la más pequeña, 70 la de cinco picos y 80 pesos la más grande de 7 picos. 

“Ya empezando diciembre ya empieza la gente a venir, ahorita viene la gente sólo a preguntar precios, hay que darlas baratas por la crisis, la de 7 picos la estoy dando en 80 pesos, la de cinco en 70 pesos , la chiquita en 45 pesos porque es más laboriosa y es lo que la gente no ve que es laborioso”.

El negocio de la familia Mendoza está ubicado en la calle Guanajuato No. 303, entre Aldama y 1 de Mayo en el Barrio de San Antonio, ahí venden desde una pieza hasta por mayoreo que en su mayoría las compran personas que las revenden en expos navideñas, mercados, tianguis o tiendas más grandes que el negocio familiar de Artemio.

También buscan conservar a las muñecas de cartón

Cecilio Mendoza Martínez tiene 76 años de edad y prácticamente toda su vida dedicándose a la elaboración de muñecas de cartón, que es una artesanía tradicional de Celaya y de gran reconocimiento nacional. Sin embargo, ya no se venden como antes y poco a poco han desparecido los talleres que se dedicaban a este oficio.

Con tristeza dijo que ya no se valora este juguete como antaño y en consecuencia tampoco se vende y teme que poco a poco se vaya perdiendo esta artesanía que es de origen celayense. No obstante, él sigue elaborando la tradicional muñeca de cartón porque viene de una familia de artesanos y el oficio lo aprendió de su padre y su abuelo.

Don Cecilio platicó que desde hace años se ha considerado a Celaya como cuna de la Cartonería, un trabajo que es reconocido en el país y en el mundo.