Enrique Pérez

Victoria.- El maestro Noé Rincón Reséndiz originario de Victoria, recibió de manos de autoridades municipales y del Instituto Estatal de Cultura (IEC) el reconocimiento como uno de los ‘Tesoros Humanos Vivos’, gracias a su destacado trabajo en el ámbito de la obrajería. 

Rincón Reséndiz, de 74 años de edad, fue uno de los tres ganadores en la convocatoria lanzada con anterioridad por el Instituto Estatal de Cultura, para reconocer a los baluartes del Patrimonio Inmaterial del estado.

Dentro de las postulaciones para obtener el reconocimiento de ‘Tesoros Humanos Vivos’, fueron seleccionados los candidatos considerando su valor como testimonio vivo del patrimonio cultural; el arraigo en las tradiciones culturales y sociales del estado; su carácter representativo de una comunidad o grupo determinado; y que su conocimiento se encuentre en riesgo de desaparecer.

El artesano recibió dicho reconocimiento de la directora general del Instituto Estatal de la Cultura María Adriana Camarena de Obeso, durante una breve exposición del trabajo que ha realizado por años el maestro Noé Rincón Reséndiz en la explanada de la Plaza Principal.

Tres generaciones de obrajeros

Noé Rincón ha pasado la mayor parte de su vida en talleres de tejido de lana, heredó la labor artesanal de su abuelo materno Teodolo Reséndiz, quien instruyó a sus padres Anastasio Rincón y María Reséndiz, por lo que el maestro Rincón Reséndiz es la tercera generación que aún preserva viva la esta tradicional técnica.

Don Noé, como también es conocido en su natal municipio de Victoria, reconoce que su actividad ya no genera las mismas ventas que hace unas tres décadas, pero él continúa no por la ganancia económica que pueda recibir, sino por el gusto de ver a un cliente satisfecho con su producto.

El trabajo del maestro Noé Rincón Reséndiz es reconocido a nivel estatal, nacional e incluso en otros continentes.