Nayeli García

Irapuato.- Entre globos blancos y un grito desesperado de ‘¡Justicia!’ fue como familiares y amigos despidieron al pequeño Cristian Giovanni hasta su última morada, luego de que el lunes por la tarde, dos balas perforaron sus riñones y el pulmón, durante la detención de sus padres por elementos de la Secretaría de Seguridad Ciudadana.

Fue a la 1:00 de la tarde que se llevó a cabo la misa de cuerpo de presente en el templo de Santa María Reyna, en donde familiares y amigos del pequeño de 11 años, fueron a despedirlo y pedir por su descanso, para después emprender una caravana hacia las instalaciones del Cereso de Irapuato, en donde están ubicadas las oficinas de la Dirección de la Policía Municipal.

“Justicia Gobierno Corrupto”, “Mataste a un niño”, “Policías asesinos”, fueron algunos de los carteles con los que la familia cubrió la carroza que llevaba el ataúd blanco del pequeño, así como varios vehículos en los que se trasladaron los vecinos.

Y es que la justicia aún no ha llegado para la familia de Cristian, pues mientras ellos señalan a por lo menos seis policías como responsables, los cuales participaron en la detención y a uno de ellos en especial de haber disparado al menos en diez ocasiones, las autoridades callan y niegan los hechos.

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La mamá del pequeño Cristian aseguró que no descansarán hasta que se haga justicia por su niño, pues él apenas empezaba su vida, y los policías, por haber querido ayudar a una excompañera de ellos, de nombre Juana Milagros, le habían arrebatado la vida a un niño de 11 años y otro más aún está en el hospital, pues uno de los disparos le destrozó el tobillo.

Los familiares, junto con ataúd llegaron a las instalaciones del Cereso de Irapuato, en donde lanzaron consignas en contra de los policías y exigieron justicia, pues señalaron que mientras que los elementos siguen trabajando, su hijo ya nunca más volverá a jugar con sus amigos, ni abrazar a su mamá.

Tras varios minutos de estar a las afueras del Cereso, siguieron su camino hasta el Panteón Guadalupano en donde fue enterrado el menor, entre el llanto de sus padres y familiares, así como decenas de niños que participaron en la caravana de despedida, y que dijeron extrañarán al pequeño Cristian.

Balas vs piedras

Fue el lunes, cerca de las 5:00 de la tarde que, en la colonia Las Américas, fue reportado el robo de un tinaco, reporte al cual acudieron al menos tres patrullas con cerca de dos policías cada una; los vecinos de la zona aseguran que llegaron de forma agresiva a detener a la mamá de Cristian, quien fue señalada por una expolicía de nombre Juana como responsable.

Durante la detención, el niño habría arrojado piedras a los policías, y estos presuntamente respondieron el ataque, hiriendo al niño, quien fue llevado de emergencia al hospital general en un vehículo particular, y el pasado miércoles por la tarde murió.

Pruebas borradas

Aunque las autoridades municipales aseguran que no hubo disparos por parte de los uniformados y que las balas están contadas, la familia sostiene que en el Cuarto Cinturón Vial todos los policías se pusieron de acuerdo y recargaron el arma para cubrir las evidencias.

Será la Fiscalía General del Estado (FGE) la encargada de esclarecer este hecho, en el que ya fue requerida información a la Secretaría de Seguridad Ciudadana (SSC) para determinar si hubo o no disparos por parte de los elementos de la corporación, quiénes también ya son investigados de forma interna.

LC