Roberto López

Dolores Hidalgo. La donación de un predio para la iglesia de la colonia Santa Cecilia se hizo para regularizar el terreno porque ese templo ya estaba ahí, explicó la alcaldesa Jennifer Rodríguez, quien mostró la declaratoria de procedencia de la Secretaría de Gobernación.

Explicó que el año pasado el Ayuntamiento aprobó donar un terreno de mil 500 metros cuadrados a la asociación “Parroquia Nuestra Señora de la Asunción de Dolores Hidalgo”, para la construcción del templo en esa colonia, que será dedicado a la virgen de Santa Cecilia. “Partimos de que el templo ya existía.

Fue un proceso que se realizó en el 2020 y fue a solicitud de los colonos y le correspondió al municipio el proceso de regularización. Actualmente ya se cuenta con la declaratoria de procedencia de la Secretaría de Gobernación emitida el 16 de octubre de 2020, donde se da el resolutivo y se puede hacer la publicación”, explicó la alcaldesa interina Jennifer Rodríguez.

Dijo que básicamente fue para darle certeza jurídica, porque el templo ya existía “y como asociación religiosa pueda hacer lo propio, además que la asociación pertenece a la diócesis. Esa colonia fue irregular”, dijo la presidenta municipal interina.

Correo acudió a la colonia Santa Cecilia y aunque el templo existe, no está concluido. Los propios vecinos comentaron que lo han estado construyendo con donaciones de gente que vive en esa colonia y en otras aledañas.

“La gente dona ladrillos, cemento y ahí le vamos haciendo algo al templo. El diseño final es de una campana, porque Santa Cecilia es la patrona de los músicos”, explicó una vecina que prefirió guardar el anonimato.

La asociación que recibió la donación está integrada por los vecinos, quienes a través de comisiones, se dividen las tareas.

Actualmente están haciendo los trámites de escrituración. De hecho, hasta que la escritura esté lista, según la información oficial, se podrá valuar el terreno. Hoy no existe una valuación para saber cuánto cuesta.

Los propios vecinos señalaron que el terreno no era del municipio, sino que lo donó Miguel Hernández (ya fallecido), pero la donación tuvo que ser avalada por el Ayuntamiento para que se pudiera desafectar. Ese terreno se ha usado para oficiar misas desde hace más de 20 años.

LC