Manuel Arriaga

Huanímaro.- En el 2006, el gobierno del panista Armando Contreras Núñez se propuso hacer de Huanímaro el primer municipio de la región suroeste del estado en tener un ecoparque. Se logró contar con un espacio, que poco a poco se fue convirtiendo en un pulmón natural, pero ahora se encuentra abandonado. Al estar alejado de la ciudad y sin vigilancia alguna, el módulo sanitario que ahí se construyó ha sido saqueado, además, es utilizado como motel y lugar de reunión para personas que ingieren bebidas alcohólicas.

Actualmente, el panista Armando Solís Pantoja ha desistido en la inyección de recursos para el ecoparque, contrario a las acciones que varios de sus antecesores realizaron por el beneficio de este lugar natural. El ecoparque de Huanímaro, o al menos lo que queda de él, se ubica en el kilómetro 1 de la carretera Estatal que conduce hacia Pueblo Nuevo.

Durante al menos nueve años, las autoridades municipales refrendaron su compromiso por generar un pulmón natural y un área digna para el esparcimiento familiar. Pero de manera repentina el proyecto fue abandonado a su suerte, un ecoparque que incluso contaba con invernaderos para la producción de árboles utilizados en campañas forestales hoy luce con los árboles secos, descuidados entre la maleza, y con daños importantes al módulo sanitario que ahí se construyó.

El mobiliario de este lugar ha sido robado, también las instalaciones hidráulicas y eléctricas. Habitantes de la zona aseguraron que el sitio solamente es visitado por personas que ingieren bebidas alcohólicas y que tratan de evadir los rondines de vigilancia de la Policía Municipal. Además, hay personas que lo utilizan como motel, es decir, el sitio es visitado por personas que buscan tener relaciones sexuales.

Desde hace dos administraciones, gobiernos municipales han reiterado la posibilidad de recuperar el ecoparque, sin embargo y hasta la fecha, el sitio no ha tenido la inyección de recursos públicos necesarios para ser rehabilitado.

EZM

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