Empresa

ZEE: onerosas e ineficaces

Aunque al anuncio de la cancelación de las Zonas Económicas Especiales levantó una llamarada de petate, en cuyo marco los organismos empresariales amagaban con una macroprotesta, en tanto algunos gobernadores anticipaban que tomarían por su cuenta el proyecto, las aguas bajaron a su cauce ante una triste realidad: el escenario resultó tan oneroso como ineficaz.

Lo que en el papel derivaría en un torrente de inversiones productivas, de cara a impulsar el desarrollo de zonas en largo abandono, derivó en un chisguete.

Aunque al principio del nuevo sexenio se había designado a Rafael Marín Molineda como autoridad para el desarrollo de éstas en sustitución de Gerardo Gutiérrez Candiani, expresidente del Consejo Coordinador Empresarial, el entusiasmo decayó a la comparación de gastos contra resultados.

Aunque se rescata el objetivo que apuntaba al Istmo de

Tehuantepec, el nuevo proyecto tiene una proyección distinta privilegiando la posibilidad de rehabilitar el ferrocarril transístmico para conectar los océanos Atlántico y Pacífico vía los puertos de Coatzacoalcos, Veracruz y Salina Cruz, Oaxaca.

Calcado del Extremo Oriente, con énfasis en China, aunque con marco en 130 países, el esquema de Zonas Económicas Especiales tenía como exposición de motivos el hecho de que en los 4 mil desarrollos en escena se cobija 41% de las exportaciones mundiales.

La oferta, con proa inicial al Istmo de Tehuantepec, Puerto

Chiapas y Lázaro Cárdenas, Michoacán, planteaba colocar una serie de ‘estímulos’ a los inversionistas, empezando por exención del Impuesto Sobre la Renta a 100% durante una década, pagando sólo 50% en la siguiente. En paralelo, las empresas participantes en la piñata pagarían 50% de la cuota patronal del Instituto Mexicano del Seguro Social durante 10 años, aportando 75% en los cinco subsecuentes. La prebenda alcanzaría a los impuestos locales, como el de nómina.

Las firmas tendrían posibilidad de realizar sus trámites en una ventanilla única que aglutine desde licencias o permisos federales hasta requerimientos en el ámbito local.

Y si le seguimos, habría créditos blandos por parte de los bancos de desarrollo, con énfasis en Nacional Financiera y el Banco Nacional de Comercio Exterior, además de apoyo de universidades locales para revisar el proyecto y su ejecución. Quienes instalen plantas con miras a la exportación tendrán opción a 100% de los esquemas Inmex, es decir devolución de impuestos de ingreso para insumos reclamados para la producción.

Los terrenos en que se instalarían las empresas tendrían dos opciones: adquirirlos en propiedad a precio castigado, o arrendarlos.

El escenario contemplaba 8 mil hectáreas. Como lee usted, casi el paraíso. Sin embargo, el anzuelo fue desdeñado. Se diría que la desconfianza venció a la conveniencia… o tal vez que era demasiada carnada para ser verdad.

Balance general

Atorada desde hace meses la modernización del Tratado de Libre Comercio con la Unión Europea y en el limbo la posibilidad de una rápida aprobación del acuerdo mercantil México, Estados Unidos y Canadá, la Secretaría de Economía prepara la revisión de los existentes, incluidos acuerdos bilaterales y pactos, con el fin de mejorarlos.

Frente a la percepción de que el país metería reversa de cara a la apertura comercial, se busca reanudar los vínculos con países sudamericanos como Brasil y Argentina.

En el marco se abrirán negociaciones con la Asociación Europea de Libre Comercio que cubre Islandia, Noruega, Suiza y Liechtenstein.

En paralelo, se busca integrar a otras naciones a la Alianza del Pacífico y al Acuerdo Transpacífico que entró en vigencia en enero pasado.

Arde Troya

En el insólito de la temporada, el presidente Andrés Manuel López Obrador enviará a la consideración del Congreso de la Unión una iniciativa de reforma que cancela la posibilidad de que el Ejecutivo pueda condonar impuestos del dicho al hecho en la promesa de cancelar ese tipo de acciones en el sexenio.

En su larga braga opositora, el hoy Ejecutivo había señalado alguna vez, lista en mano, que los grandes corporativos del país pagaban cantidades simbólicas al fisco. Sin embargo, el SAT negó durante años las solicitudes de transparencia sobre el asunto, escudándose en el secreto fiscal. Sin embargo, desde hace dos años se “balconea” a firmas con alta morosidad.

En la percepción de trato fiscal laxo para los gigantes, hace poco le preguntaron al presidente del Consejo Coordinador Empresarial, Carlos Salazar Lomelín, sobre el tema, cuya respuesta fue otra inquisición: ¿De dónde creen que sale el dinero para los programas sociales?

Salida a carencias

En la pretensión del gobierno de implantar la portabilidad de cara a los usuarios de servicios médicos sociales para aprovechar íntegramente la infraestructura, dada la carencia de hospitales, la empresa Nubay IT&c Consulting está ofreciendo un instrumento de interconexión.

Desde uno base en la Ciudad de México, la posibilidad habla de enviar estudios médicos a cualquier parte del país, lo que evitaría diagnósticos tardíos.

El centro se financia con capitales a fondo perdido de la Unión Europea.

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