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Antes no; ahora sí

Rechazado por la Secretaría de Comunicaciones y Transportes un proyecto de la cadena MVS para aprovechamiento integral de la codiciada banda de 2.5 gigahercios vía la integración de un carrier de carriers, ahora resulta que el gobierno intenta concesionarla para un proyecto idéntico

Lo que en 2012 era veneno, ahora es medicina “para mejores servicios y mayor cobertura en beneficio de los usuarios”. La concesión apunta a 20 años.

Colocada como manzana de la discordia en un pleito entre la Secretaría de Comunicaciones y Transportes y la cadena encabezada por Joaquín Vargas, al margen de acusaciones de no haber refrendado la concesión en tiempo y forma, el punto fino hablaba de tener desaprovechado un espectro con valor de oro.

MVS tenía 190 kilohercios de una banda que arañaba los 200, explotando sólo una mínima parte de la carretera.

En el jaloneo se planteó rentarla en tramos, para lo cual se integró un consorcio en el que cabían la propia MVS Telecomunicaciones, además de las firmas Clearwire, Alestra e Intel, cuya novedad sería el uso de la tecnología LTE.

La conexión para los usuarios planteaba el proyecto, sería 20 veces más rápida, en un escenario en el que se podrían descargar películas en 90 segundos y tres canciones MP3 por segundo, y en paralelo, subir imágenes desde una cámara celular en medio segundo.

Estamos hablando de hace cinco años.

La inversión prevista era de 500 millones de dólares.

Sin embargo, la SCT decidió de facto expropiar el espectro de la discordia, a título de estudiar el uso pleno de la banda durante algunos años.

Según ello la decisión encuadraba con el esquema de políticas públicas integrado en el Programa Sectorial de Comunicaciones y Transportes en el que se prevé la posibilidad de rescate de concesiones por subutilización.

Sin embargo, la cadena acusó públicamente al entonces presidente Felipe Calderón de haber tomado la decisión de forma unilateral al no exigirle a la periodista Carmen Aristegui ofrecer una disculpa pública por haber utilizado los micrófonos de una estación radiofónica propiedad de la cadena para pedir explicación a Los Pinos de una supuesta afición etílica del Ejecutivo.

Laxadas las relaciones de la cadena con el gobierno al regreso del PRI, se le permitió vender 60 kilohercios de la banda, quedando el gobierno en opción de licitar 120.

La estrategia es dividir la carretera en 4 bloques para permitir el ingreso de varios operadores, en lo que técnicamente se lee como carrier de carriers.

El valor mínimo de referencia para cada uno de ellos será de 350 millones de pesos.

Los interesados deberán entregar una garantía de seriedad de 700 millones.

Milagros de la vida: lo que ayer era tabú hoy es palanca para el desarrollo del país.

Balance general

Ayuno aún de resolución de la Comisión Federal de Competencia Económica el supuesto ocultamiento de una operación de compra de la mitad del capital de la empresa Marzam por parte de Nacional de Drogas, de Pablo Escandón Cusi, el escándalo sigue haciendo estragos en la Fundación Mexicana para la Salud que preside éste.

Su presidente ejecutivo, José Campillo, hijo del que fuera secretario de Comercio, José Campillo Sainz, y alguna vez su secretario de Salud acaba de renunciar.

En el escenario algunas de las empresas aportantes se han hecho a un lado o prácticamente han cancelado su participación.

El organismo filantrópico tuvo como primer presidente al banquero Carlos Abedrop, en tanto como presidente ejecutivo llegó al exrector de la UNAM, José Soberón.

Este cargo lo ocupó Mercedes Juan, en la fase previa a su llegada a la Secretaría de Salud.

El escándalo, como usted sabe, lo desató el trabajo periodístico derivado de los ‘Papeles de Panamá’, es decir documentos de un despacho de abogados panameños especializados en crear empresas en paraísos fiscales.

Sigue

Damnificados del escándalo de la empresa contratista de Pemex, Oceanografía; los trabajadores en reclamo de indemnización se quejan de que la firma concede en Ciudad del Carmen, Campeche, está siendo saqueada a partir de su liberación del concurso mercantil al que se le llevó.

Se habla de robo de materiales, equipo, paquetes de perforación y hasta 35 vehículos en el interior del Puerto Industrial del poblado.

De acuerdo con la ley, éste debió ser vigilado por la Administración Integral de Puertos de Campeche que pertenece al gobierno de la entidad.

En el detalle se habla de dos módulos habitacionales de 380 toneladas que se le otorgaron a una mujer que dijo ser representante de Pemex.

De acuerdo con la ley, los bienes de la empresa se colocan como garantía para pagar a trabajadores salarios atrasados, prestaciones y demás de su liquidación.

Pasarela

A contrapelo del curioso paréntesis determinado por el Instituto Nacional Electoral (INE) dos de los tres aspirantes punteros en la carrera por la Presidencia de la República llegarán en los próximos días a la pasarela del club de industriales.

El primer turno será de Morena, el próximo martes 20, sólo que en representación de Andrés Manuel López Obrador acudirá el empresario de Monterrey, Alfonso Romo.

Un día después de la presentación del candidato de la coalición Por México al Frente, Ricardo Anaya, y el 1 de marzo el del Todos por México, José Antonio Meade.

Rarezas

Por aquellas cosas raras de la vida, aunque las empresas de limpieza y mantenimiento de Marco Antonio Jesús Reyes Saldívar trabajan con una plantilla de aproximadamente 9 mil trabajadores, hete aquí que según registros del Instituto Mexicano del Seguro Social sólo están inscritos 2 mil 500.

Las firmas se han rotado a partir del inicio del sexenio contratos por 200 millones de pesos por parte de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes.

Estamos hablando de Kasper Limpieza y Mantenimiento; Claver, Servicio; Quadrum Limpieza, Reisco Operadora de Servicios, Limpieza y Mantenimiento, Xielsa y Ocram Seyer.

Las empresas que han peleado por un cambio de proveedor se quejan del apoyo irrestricto al grupo por parte del oficial mayor de la dependencia, Rodrigo Ramírez Reyes y de la directora de Recursos Materiales, Mónica María Iglesias Soberón.