Jazmín Castro      

León.- Los cinco trabajadores del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de León (SAPAL), que fallecieron en las instalaciones de una planta de tratamiento no portaban las mascarillas de seguridad.

Una fuente extraoficial de la paramunicipal reveló que los cinco hombres no portaban su equipo completo, entre lo que está la mascarilla de alta seguridad, para evitar que entren en contacto con los gases que se emanan de las plantas de tratamiento, sobre todo las que tienen que ver con la industria de la curtiduría.

 A seis días de lo ocurrido, la Fiscalía General del Estado (FGE) continúa recabando información e investigando para conocer si se trató de una negligencia o un accidente.

Cabe mencionar que la misma fuente informó que los empleados registrados ante la paramunicipal estaban bajo la vigilancia de un supervisor con experiencia en el tema de tratamiento, aunque lamentablemente también perdió la vida.

Y es que los diferentes químicos de la industria de la curtiduría, al entrar en contacto generar gases, “los resultados anteriores permiten suponer que se generó una alta concentración de gases tóxicos en un área abierta, es decir, al aire libre dentro de las instalaciones. Es importante considerar que es común la formación de ácido sulfhídrico en el medio ambiente de las plantas de tratamiento de aguas residuales”, se informó en el boletín del SAPAL.

Finalmente, el organismo no ha dado conocer la experiencia que tenían los trabajadores para maniobrar en esa área, pues solo había un supervisor, además el día de los hechos, familiares de las víctimas comentaron que tenían poco trabajando en el SAPAL.

EZM

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