Nayeli García

Irapuato.- El tamaño no importa para alcanzar sueños grandes. El sueño de Emilia Salinas es que ganar el primer lugar en los Juegos Olímpicos de aceptarse el karate como una disciplina de competencia, pues desde los tres años de edad trabaja con disciplina para representar orgullosamente a México en este deporte.

A sus 16 años de edad, Emilia Salinas ya es una campeona. En la Olimpiada Nacional ya obtuvo dos medallas de bronce en el Campeonato Centroamericano celebrado en Barranquilla, Colombia, y es bicampeona del Campeonato Nacional de Karate y aunque clasificó para el Campeonato Centroamericano no pudo acudir debido a la pandemia y a otros campeonatos debido a la falta de recursos.

El karate lo lleva en la sangre, pues su papá por mucho tiempo practicó este deporte y a la corta edad de tres años, Emilia empezó su entrenamiento en el Dojo Cárdenas en donde a los ocho años obtuvo su cinta negra, y aprendió que la disciplina y el trabajo son el único camino que conduce hacia el éxito.

“Es mucha felicidad en pensar que todo el sentimiento que los problemas que hemos tenidos físicos, emocionales, y personales han valido la pena, siento que es un orgullo para mí y mi familia”, expresó.

Desde las cinco de la mañana empieza su entrenamiento para que antes de las siete terminar y empezar sus labores cotidianas y regresar a entregar por las noches, ya sea en la Deportiva Sur, en el Dojo o en un gimnasio cerca de su casa.

Y es que el esfuerzo y el sacrificio son recompensados cuando sube al pódium sosteniendo una medalla y sintiendo sobre sí el orgullo de sus padres, compañeros, maestros y el de sí misma, pues aunque no es una adolescente alta y fornida, más bien aparenta ser dulce y frágil, dentro de sí encierra una enorme garra y fuerza que demuestra en cada combate.

Sin embargo, su camino no es fácil y se ha visto truncado por la falta de recursos para seguir compitiendo, por lo que a través de las redes sociales inició la recaudación de fondos y una rifa para reunir al menos 40 mil pesos y poder participar en el IV Campeonato Centroamericano Juvenil, a celebrarse en el Salvador del 2 al 6 de noviembre, al que fue invitada por la Federación Mexicana de Karate y Artes Marciales Afines AC el pasado 15 de septiembre.

El tiempo se agota, y aunque los dos últimos años no ha podido competir por falta de recursos y la pandemia, ella sigue entrenando todos los días para estar lista para la pelea y seguir en la competencia en la rama de combate y en la kata, en donde se ha destacado y está clasificada para competir.

Los dejan sin apoyo

La medalla de oro que obtuvo Jesús Hernández en paranatación de  los Juegos Paralímpicos de Tokio 2021 dejó un sabor a gloria entre los irapuatenses que, a través de redes sociales, se volcaron en felicitar al atleta. Sin embargo, en Irapuato continúa un tema pendiente que el mismo atleta ha solicitado desde hace ya dos años para su desarrollo: la apertura del Centro Paralímpico.

Desde el 2013 el Centro Paralímpico de Irapuato fue abandonado y el Municipio, durante la administración de Sixto Zetina Soto se negó a hacerse cargo de él, pues implicaba una inversión de un millón 174 mil 800 pesos en ese entonces. A partir de ahí, tanto Gobierno municipal como federal se empezaron a ‘echar la bolita’ sobre su operación durante varios años.

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Con los recortes presupuestales federales, Jesús, igual que otros atletas dejaron de percibir apoyos económicos para su preparación y al no contar con instalaciones adecuadas, tenía que sufragar gastos para trasladarse hasta el Centro Paralímpico Mexicano, ubicado en Ciudad de México. Esto, a fin de llevar a cabo todas sus rutinas y entrenamiento que le permitirían mejorar su técnica y que él logró.