El arribo del gobernador Diego Sinhue Rodríguez Vallejo a Guanajuato, tras dos semanas de una gira intensa por Europa anclando inversiones, sobre todo del sector automotriz, le permitirá, primero, felicitar al nuevo presidente de la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio (Concanaco), Héctor Tejada Shaar, un personaje que podría ser un aliado estratégico en la política nacional; pero, primordialmente, ver de cerca el proceso de elección del nuevo dirigente de la Confederación de Cámaras Industriales de los Estado Unidos Mexicanos (Concamin), donde su viejo amigo José Antonio Abugber Andonie encabeza los momios para suceder al actual dirigente de la industria nacional, Francisco Cervantes.

Ambos personajes comparten un anhelo frustrado, haber sido alcaldes de su ciudad natal, León. Los dos, en su momento, fueron mencionados como aspirantes para ser candidatos del Partido Acción Nacional a la Presidencia municipal de la capital nacional del calzado. Lo curioso es que, cada uno, por distintos senderos, está llegando a metas de una responsabilidad tal vez mayor, pero que converge en un propósito común, potenciar la economía local y nacional.

Diego Sinhue Rodríguez Vallejo regresa al estado, con la conformación de inversión de empresas de Suiza, Italia, Francia, Austria y Alemania, por 446 millones de dólares y la atracción de 5 mil 556 empleos directos e indirectos, en los sectores: automotriz, aeronáutica, alimentos, desarrollo de innovación y de tecnología. Inversión que debe encontrar también impacto en el resto de la cadena productiva guanajuatense.

El gobernador busca transformar a la industria local, llevándola hacia nuevos nichos de producción, pero, sobre todo, teniendo como base el conocimiento científico y tecnológico como punta de partida para una mayor rentabilidad. En ese sentido, queda mucho camino por recorrer, pues necesitará también elevar la calidad educativa en Guanajuato y llevar a miles de jóvenes a carreras universitarias para que puedan ser el soporte de dicha revolución industrial en la entidad. Cuenta con el apoyo del sector privado, pero necesita dinamizar, primordialmente, el rol de la universidad pública estatal, lejana aún a la idea de la mentefactura.

Puede servirle el ejemplo de vida de ‘Pepe’ Abugaber, un empresario que ya fue dirigente de los industriales del calzado en Guanajuato y del Consejo Coordinador Empresarial de León, que ha destacado a partir de que tomó la dirección de Calzado Comando, la fábrica que su padre, de origen palestino. El hoy secretario de la Concamin, aprendió del esfuerzo de su padre y ha atestiguado la transformación del sector zapatero nacional, desde la vieja piquita a la empresa de exportación.

Su papá, José Abugaber Sara, como inmigrante no tuvo la oportunidad de ser dirigente de la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato, aunque lo deseo, las normas impedían que un extranjero presidiera las cámaras industriales mexicanas. Aún así, apoyó para la construcción del Centro de Convenciones, hoy transformado en el Polifórum leonés; también en la fundación de Sapica; instituyó el premio San Crispín y se decantó por la creación del Centro de Innovación Aplicada en Tecnologías Competitivas (Ciatec). De ahí, ‘Pepe’, ha tomado experiencia y la ha reflejado en su ruta a la presidencia nacional de la Concamin y antes en las negociaciones con China, en representación del sector calzado.

De triunfar su amigo en la elección de los industriales de México, el gobernador, Diego Sinhue Rodríguez, tendrá dos manos amigas en qué apoyar su política industrial y económica. Y en el caso de ‘Pepe’ Abugaber, una llave para afianzar la industrialización guanajuatense, con perspectiva al futuro tecnológico que desea, pero sin perder de vista a la industria local, fundamento de lo que es Guanajuato.