Que lo entienda quien lo quiera entender. El Bajío, por fuerza del capital privado, es uno de los dos motores de la industria automotriz internacional asentada en México, el otro es Nuevo León y ambos sitios libran una guerra de baja intensidad por convertirse en el más sobresaliente por inversiones y la calidad de las empresas que llegan.

 Sin embargo, el Bajío tiene la ventaja estratégica de enlazarse en cercanía e intensidad de negocios con el occidente representado por Guadalajara y su zona metropolitana y ese monstruo regional que conforman Estado de México, Ciudad de México y Puebla, además de acceso al puerto de Lázaro Cárdenas en Michoacán, la salida al Pacífico, y al Golfo de México desde Veracruz. No extraña así, que poco a poco comiencen a emerger proyectos trasnacionales como el Centro de Distribución de Vehículos del Bajío en Comonfort, a unos cuantos kilómetros de Celaya y de lo que será el nuevo puerto interior que proyecta el gobierno de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo, como nos presenta correo en su edición de este lunes.

 Se construirá en este municipio guanajuatense, sobre un terreno de aproximadamente 60 hectáreas, una gran central donde se concentrarán los vehículos de las armadoras asentadas en la región como BMW, General Motors, Nissan, Honda, Mazda, Toyota, Volkswagen y Ford, para ser trasladados a Estados Unidos y Canadá. La obra ha comenzado a ejecutarse y debe estar lista en el primer semestre de 2022, de acuerdo con los reportes de los desarrolladores del proyecto: Kansas City Southern (KCS), TransDevelopment México, SA de CV, y Suministros Industriales Potosinos, SA de CV.‎ Tiene como objetivo acelerar las entregas transfronterizas multimodales de vehículos terminados en toda América del Norte, de acuerdo con lo expresado por KCS.

 Vea usted el tamaño de la central concentradora: en su primera fase almacenará 2 mil vehículos y deberá llegar a tener una capacidad de diez mil unidades; mientras que en su inicio anualmente manejará el tránsito de 50 mil unidades y a su conclusión hasta 200 mil. La ferroviaria plantea incluir

6 mil 500 bahías para vehículos y capacidad para 134 vagones, con 60 posiciones de descarga. También incluirá servicio de tren unitario y acceso directo de camiones entre la Ciudad de México, Guadalajara y la región del Bajío. ‎

 En este proyecto el papel central recae en la ferroviaria KCS, la cual fue adquirida hace un par de meses por Canadian Pacific Railway Ltd, uno de los dos gigantes ferroviarios de Canadá. La operación fue por 27 mil 200 millones de dólares y con ello se logra enlazar vía ferrocarril de forma directa a México, Estados Unidos y Canadá, en una red que tendrá 32 mil kilómetros en vías y generará aproximadamente 8 mil 700 millones en ingresos anuales.

 Uno de los elementos muy interesantes del proyecto, es que también se pone en marcha la salida de los vehículos desde el Bajío, al puerto de Veracruz, el punto de salida más grande de México a la Costa Este de los Estados Unidos y Europa, y hasta el año pasado el más activo de América del Norte en el sector automotriz. En el caso de Lázaro Cárdenas, KSC ha establecido una alianza estratégica con SS Marine, una de las corporaciones marítimas más importantes de América del Norte, trasladando los vehículos a la Costa Oeste y a Asia.

 Con esta infraestructura, Guanajuato no puede dejar ir ese tren.