Ocio

El templo del fin del mundo

Juana Adriana Rocha

León.- La Notre Dame de México, le dicen al templo Expiatorio de la ciudad de León, considerado uno de los 10 más bellos del país. Pero también se le conoce como ‘el templo del fin del mundo’.

La construcción está dedicada al Sagrado Corazón de Jesús. Fue idea del sacerdote Bernardo Chávez Palacios, capellán de las Hijas de María. El proyecto fue avalado por el entonces obispo de León, Emeterio Valverde y Téllez. El diseño corrió a cargo del arquitecto Luis G. Olvera.

Entre las anécdotas extraordinarias en torno a la obra, se dice que uno de los propietarios de los terrenos donde se levantó, exigió que le pagaran en monedas de 20 pesos.

También se cuenta que durante la guerra Cristera, los curas perseguidos se ocultaban en las criptas que hay debajo del edificio.

Foto: Cristina Muñoz

Casi un siglo

Nadie imaginó que el templo estaría listo hasta 91 años después. La construcción de la monumental estructura neogótica inició el 8 de julio de 1921.

Los trabajos en las catacumbas iniciaron poco tiempo después, con el fin de poner en venta espacios para depositar restos de los difuntos. Hay más de mil 900 criptas.

El Expiatorio fue inaugurado durante la visita del Papa Benedicto XVI el 20 de marzo de 2012. Sin embargo, faltan detalles para que corresponda del todo al proyecto original.

Foto: Cristina Muñoz

La leyenda

Se desconoce cómo inició el mito de que la conclusión de las obras coincidiría con el final de los tiempos.

Existen varias versiones: que lo dijo el arquitecto responsable, que fue un comentario del padre Bernardo, y la más probable, que surgió entre la población.

Al ver cuánto demoraba, la gente comenzó a decir que primero se acabaría el mundo, antes de que el templo estuviera listo.

A partir de esa ocurrencia surgieron otras, pues había quienes tomaban literalmente la advertencia. Se creía que cuando sonara por primera vez la campana de más de dos toneladas y media, ésta se desplomaría partiendo el templo por la mitad, y abriría una enorme grieta en el suelo. Así iniciaría el Apocalipsis.

Hay quienes piensan que la visita del Papa hace ocho años, fue la bendición que impidió la catástrofe.

La realidad, es que en la calle Madero número 721, se levanta majestuoso ‘el templo del fin del mundo’.

Foto: Cristina Muñoz

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