Manuel Arriaga

Pénjamo.- El Río Turbio es uno de los cauces más contaminados del estado de Guanajuato, es el reflejo del daño ocasionado por el hombre en más de tres décadas, sin control alguno. Durante más de 18 años, los municipios por donde cruza han efectuado reuniones para buscar el saneamiento del cauce sin resultados palpables, los habitantes que viven en la rivera tienen que soportar la contaminación y los malos olores que ocasionan sus aguas, sobre todo en temporada de calor.

El arsénico y otros metales pesados provenientes principalmente de la industria del calzado de la ciudad de León son los contaminantes más peligrosos que llegan a la región suroeste del estado de Guanajuato a través del río Turbio, cauce que requiere de saneamiento urgente e inmediato.

En más de 15 años, las autoridades municipales, estatales y federales poco han hecho para aminorar la problemática del considerado sexto río más contaminado del estado. Un estudio realizado por la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM), establece que la contaminación comenzó con la proliferación de la industria en León y San Francisco del Rincón.

Los ríos Temascatío, Turbio, Batán, Laja y Lerma, así como la presa La Purísima, presentan indicios de raticidas, plomo, níquel, mercurio, arsénico, solventes, petroquímicos y desechos industriales.

Los minerales

En el 2005, un estudio de la UNAM confirmó la presencia de metales pesados en el Turbio. El estudio realizado por el Instituto de Geología fue denominado ‘Monitoreo de contaminantes en las cuencas de los ríos Guanajuato, San Juan de Otates y Turbio y su impacto en el río Lerma, estado de Guanajuato, México’, del cual correo tiene copia, y establece que el río tiene cantidades de metales pesados por encima de lo permisible, incluso encima de los límites internacionales.

En el estudio se demuestra la existencia de arsénico, cadmio, cobalto, cobre, cromo, hierro manganeso, mercurio, níquel y zinc.

De acuerdo con las conclusiones del estudio, los contenidos de cobre se encuentran por arriba de 100.0 mg•kg-1, fuera de los rangos medios mundiales considerados como normales, se ubican en la terraza de inundación del río Guanajuato y del arroyo Yerbabuena, probablemente asociados con actividades mineras.

En el sur de la cuenca el contenido alto de cobre se relaciona con las actividades industriales de Irapuato. Probablemente exista un transporte moderado de cobre a través de los sedimentos del río Guanajuato, movimiento que puede llegar hasta el inicio de la presa La Purísima.

En el caso del manganeso, las concentraciones que se encuentran por arriba del rango medio mundial se restringen a áreas relacionadas con actividades mineras.

Además, señala que la mayor parte de los metales pesados de origen antropogénico que han entrado al sistema del río Turbio, lo han hecho desde los años 50, cuando se inició la industrialización de León, San Francisco del Rincón y Purísima de Bustos.

EZM