Opinión Palabras mayores

El presidente del IEEG y el supuesto registro retrasado de Morena

“El plazo vence el 26 de marzo a las 23:59 pero es materialmente imposible que a las 23:59 que llegan cinco partidos y cada partido trae 30 planillas y que estamos hablando de 5 mil expedientes, una planilla de las grandes, trae 29 expedientes y cada expediente trae 7 u 8 documentos”

Mauricio Guzmán (Hoy dictaminan y empiezan las campañas en medio de la pandemia)

La batalla del gobierno de Diego Sinhue Rodríguez Vallejo para posicionar el avance en el combate al crimen organizado con base en la reducción de los homicidios dolosos no será sencilla.

Luego de que febrero, fue el primer mes desde 2019 en el que la cifra de homicidios dolosos había bajado de la cifra de 300, marzo volvió a los niveles habituales de los meses de 2020 con más de 330 asesinatos.

Es evidente que medir los avances en materia de combate a la inseguridad como concepto global no puede abarcar solo el análisis de los homicidios dolosos pero en Guanajuato, es casi un tema inevitable porque es uno de los lastres que arrastra desde hace cinco años el PAN-Gobierno.

Es cierto que en Guanajuato se presume que la inmensa mayoría de los delitos que reporta el Sistema Nacional de Seguridad Pública van a la baja menos el de homicidios dolosos.

Durante febrero y una parte de marzo, el gobernador Diego Sinhue machacó en sus discursos públicos que el combate al crimen organizado empezaba a dar frutos porque se veía por primera vez en mucho tiempo, dos o tres meses de disminución de los homicidios dolosos.

De hecho, esa fue uno de los datos que presumió Rodríguez Vallejo en su tercer informe de gobierno pese a que admitió que no se podían echar las campanas al vuelo.

Aunque, en marzo de este año se cometieron menos homicidios que los 353 del mismo mes en 2020, fueron más que los de 2018 (296) y 2019 (314). En otras palabras, el sube y baja a plenitud.

El comparativo de trimestre a trimestre, de este 2021 con 2020 sigue mostrando una ligera reducción en los números globales de más de 200 homicidios dolosos lo cual mantiene una ventaja para el discurso optimista del dieguismo de que se avanza.

También, el hecho de que Celaya, Irapuato y Salamanca, pese a que tuvieron ligeros repuntes en marzo con respecto a la cifra de febrero, el número de homicidios dolosos en los tres casos es inferior a los de enero.

No es el mismo caso de León en donde si bien, febrero había registrado una baja de 24 homicidios dolosos 73 de enero por 49 de febrero, en marzo, los asesinatos superaron la cifra de 70.

Y León tendrá un análisis peculiar no sólo por ser la ciudad más poblada sino porque ahí, Diego Sinhue Rodríguez envió a su exjefe de escoltas a arreglar el desorden que dejó Luis Enrique Ramírez Saldaña y los resultados son irregulares. No es un desastre pero tampoco vamos al paraíso. Entre azul y buenas noches, el Golpe de Timón y el Guanajuato Seguro.

Dicen que cuando hay para carne es vigilia y justo ahora que el INE acredita su reincorporación como el dirigente estatal de Morena, Ernesto Prieto Gallardo, tendrá que esperar por lo menos una semana más para que la licencia que ha presentado tres veces como diputado local sea efectiva.

Y todo, porque con la solicitud de licencia de la panista Libia Denisse García Muñoz Ledo, la presidencia de la comisión de Gobernación y Puntos Constitucionales quedó vacante y no hay quien resuelva ya. Pasado mañana, hay sesión del pleno en la que rendirán protesta los nuevos diputados y al día siguiente la Junta de Gobierno votará la nueva integración de comisiones que se aprobaría el jueves 8 de abril.

Y es a partir de ese día que el o la nueva presidenta de la comisión, puede convocar a sesionar y discutir y aprobar en su caso las licencias pendientes; las otras son de Isidoro Bazaldúa y Jessica Cabal.

El problema de Prieto ahora es con los estatutos de Morena que no permiten ostentar un cargo partidista y otro de representación popular de manera simultánea.

Alma Alcaraz impugnó la resolución ante la comisión Nacional de Honestidad que es un órgano partidista. Ella dice que el INE no puede nombrar a un dirigente que está impugnado. Ya lo hizo el INE y el señalamiento de Alcaraz de que es ilegal, lo tiene que litigar.

Es ella ahora la que tiene que pelear en tribunales. De impugnada, ahora pasa a impugnadora y con menos control partidista que antes. La resistencia es de un órgano partidista, la CNHJ (en particular Héctor Díaz Polanco) que no quiere a Prieto. Mario Delgado en los hechos ha avalado al diputado local; el INE ya le entregó el papel que necesitaba y parece una batalla perdida para Alcaraz. Quedaría escribir que con Morena no se sabe pero Prieto gana terreno y a Enrique Alba, su suplente, se le cuecen las habas porque llegue el 8 de abril y se dictamine la licencia del polémico diputado.

Unos meses de dieta legislativa a nadie le caen mal.

Hasta ayer a las 20 horas, el Instituto Estatal Electoral no había convocado aún a la sesión dominical del consejo para dictaminar los registros de Ayuntamientos. Ya inician campañas. La carga de trabajo es mucha y seguramente habrá decisiones complicadas por tomar, como negar registro a algunas planillas de Ayuntamientos.

Vamos a ver si Morena, por ser quien entregó al cuarto para las 12 sus expedientes, resulta el más perjudicado con fallos adversos o son otros los que tienen que subsanar con el riesgo de quedarse fuera.

SANTIAGO GARCÍA: EL TRIUNFO QUE MARCÓ AL PRI

Hace exactamente siete años, Santiago García López ganaba la elección de presidente estatal del PRI con 2 mil 889 votos, contra 1 mil 859 de Alejandro Lara Rodríguez y rompía los pronósticos que hacían favorito a este último como representante de la corriente arroyista que así, comenzaba su declive mientras que el senador Gerardo Sánchez iniciaba su corto reinado en el tricolor.

Santiago García conseguía el 59.43% y Lara el 38.24%, de acuerdo con su cómputo de los 46 municipios.

“Nadie creía en nuestro proyecto. Nadie creía que podíamos derribar una roca de toneladas y toneladas”, decía García López, un desconocido para entonces en el PRI.

Eran las primeras palabras luego de un triunfo que agrupo en un bloque a Miguel Ángel Chico, Bárbara Botello y Gerardo Sánchez, quienes desafiaron a Francisco Arroyo.

Los arroyistas se quejaron de que les ganaron a la mala, con malas artes, con prácticas arcaicas pero en ese momento aplicaba la conocida frase de: a puñaladas iguales, llorar es cobardía.

Fue una elección que representó un parteaguas para el tricolor porque la alianza Botello-Chico-Sánchez duró un suspiro. El líder de la CNC agandalló todo mientras que la entonces alcaldesa de León, estaba muy entretenida en el gobierno leonés. Miguel Ángel Chico, a la distancia, no obtuvo nada.

Del otro lado, Arroyo, veía apagar su estrella.

A siete años de distancia, Gerardo Sánchez está en el ostracismo absoluto. Botello quiso revivir pero no pudo lograr gran cosa. Miguel Chico se mantiene flotando y seguro, caerá parado como desde hace 15 años.

Por su parte, Francisco Arroyo para bien y para mal, revivió con su incursión en Movimiento Ciudadano y la polémica por Andorra. En el primer caso, la influencia se quedó a medias y en el segundo, el control de daños avanza.

VACUNACIÓN ANTICOVID-19 Y ELECCIONES: MEZCLAR NO ES BUENO

Con pronósticos poco favorables del interés y participación en las urnas (porque así lo señala la historia y porque ahora la pandemia justificaría un mayor distanciamiento), este domingo arrancan en Guanajuato las campañas federales para renovar el Congreso federal y mañana las que son por la alcaldía.

Ya se sabe que en Guanajuato, estas elecciones intermedias que no incluyen gubernatura y presidencia de la república, normalmente llaman muy poco la atención a los electores.

Es probable que la pandemia, la natural decepción de la clase política y la polarización que vive el país, espanten todavía más ese interés. En Guanajuato se renuevan 46 alcaldías y 22 distritos locales en un entorno en el que el PAN, busca ratificar en las urnas su hegemonía y mantener esta entidad como una reserva en la que no penetre Morena.

Y este último partido buscará acortar las distancias que lo separan de Acción Nacional que enfrenta el desgaste en el ejercicio del poder. El blanquiazul ha hecho gala del perfil monolítico en su partido con la definición de candidatos sin mayores fisuras y un orden institucional que parecen ser buenos argumentos para ratificar su dominio.

Morena, mientras tanto tratará de capitalizar ese desgaste que hoy tiene el PAN para pelear varias alcaldías y distritos de mayoría, mientras el PRI y el Verde se disputan un digno tercer lugar.

León, Irapuato, Celaya y Salamanca atraen la atención porque concentran más de la mitad del electorado y la primera ciudad con más razón porque Ricardo Sheffield, viene a regañadientes a contender pero con todo y sus negativos, es el adversario más fuerte para el PAN.

Y si en tiempos normales pasa, en las campañas con mayor razón no faltan las teorías del complot y los análisis que hacen coincidir el arranque de la estrategia de vacunación en León con el inicio de las campañas municipales y que conectan este hecho con una ‘manita’ a la postulación de Ricardo Sheffield por Morena a la alcaldía.

León es de las últimas ciudades más pobladas en el país que tendrá vacunación para adultos mayores.

Cualquier cosa hoy podría tener la intención de uso electorero en el país aunque de entrada, sería ingenuo pensar que con la vacunación al 10% de la población alguien piense que se puede incidir en las preferencias para una elección.

Otra cosa será si en los 60 días de campaña, en Guanajuato, algunas ciudades vuelven a tener una atención especial, que no hayan tenido en los últimos meses. Está claro que, la vacunación y la pandemia en general serán temas íntimamente ligados a la contienda electoral.

Pero más allá de la grilla, hay temas incomprensibles a los ojos de la sensatez y lo dejó claro el secretario de Salud, Daniel Díaz, el pasado viernes. Es un absurdo que un sector del personal médico, así sin apellidos (primera línea de atención covid o segunda línea, público o privado) siga sin vacunas cuando ya en Guanajuato hay adultos mayores que van por la segunda dosis.

Que los médicos y enfermeras de hospitales públicos y privados tengan que salir a protestar y exigir algo que tendría que habérseles dado a ellos primero es uno de los más grandes absurdos en esta pandemia.

No se entiende cuál es el razonamiento del gobierno federal para dar largas a un compromiso que además ni siquiera cuesta mucho esfuerzo. Que nadie dude que sea un tema en la arena electoral al igual que el lento avance en la aplicación de vacunas. No tendría que ser electorero sino de la sensatez más esencial.

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