LISTOS. En todos los frentes se hacen proyecciones sobre los escenarios de la siguiente legislatura en el reparto de diputaciones plurinominales, una vez que es casi un hecho que el PAN ganó los 21 distritos de mayoría por uno de Morena.

A TODO TREN. Y bueno, como hay todavía muchos filtros por pasar antes de que se cante la última palabra, seguramente en los tribunales electorales, resulta hasta divertido el ejercicio incluso para la especulación y el chacoteo político.

PUNTO DE PARTIDA. Cabe recordar que son 14 las plurinominales a repartir y que de entrada, el PAN no tendrá derecho a ninguna porque los 21 diputados le dan más del 50% de representación en la siguiente legislatura que no obtuvo en el porcentaje final de votación.

COMPLEJO. Hay algunos ejercicios que le dan una curul al PRD aunque, a reserva de esperar el cómputo final, este partido no alcanza en los ejercicios preliminares, ni con los votos sumados de su alianza con el PRI, el 3% mínimo de votación para aspirar a una curul.

NO IMPOSIBLE. Pero hay quienes dicen que así como algún partido ya lo ha logrado en tribunales, si rasguñan el 3% pueden aspirar a ganarlo en la mesa el sol azteca o Nueva Alianza.

CON POCO. Pero si esto no se da, entonces crecería la posibilidad de que Verde y Movimiento Ciudadano, tengan 2 diputados cada uno en la siguiente legislatura, algo insólito cuando ambos apenas andan en el 5% de la votación.

LOS DE ARRIBA. La mayoría de los análisis coinciden en que Morena y PRI tienen al menos 6 y 3 diputados de esas 14 pluris. Morena puede obtener uno más y el PRI también lo que le quitaría uno a cualquiera entre verdes y naranjas; los del tucán están arriba en votación distrital.

EN EL TRAYECTO. Pero además de los números, está todavía por definirse varias cuestiones en el camino. En el PRI, la impugnación a la residencia mínima de Ruth Tiscareño. En Morena, la impugnación de Ernesto Prieto a la designación de David Martínez Mendizábal.

YA VEREMOS. Y por supuesto, a partir de que el IEEG realice la primera asignación, hay que esperar las impugnaciones y las definiciones que tienen que ver con la paridad obligada. Muchos sudores fríos habrá de aquí al 25 de septiembre cuando rinda protesta la nueva legislatura. Los que van en las 2 primeras posiciones de PRI y Verde, el eventual repechaje del PRI y hasta el 4 de la lista de Morena que es Ernesto Prieto (en los hechos, el 7), vivirán con el Jesús en la boca durante los próximos 2 meses. Así que, serenidad y paciencia.

LA DEL ESTRIBO…

Pues sí. Tal parece que lo más sencillo para cualquiera que tenga que explicar una derrota en las elecciones del pasado domingo, si es de la chiquillada política es echarle la culpa al PAN y al presidente Andrés Manuel López Obrador.

Sergio Contreras que regresa a la dirigencia estatal del Verde el próximo lunes así lo dijo y ayer hizo lo propio José Luis Zúñiga de Redes Sociales Progresistas. En suma, que PAN y Morena les hicieron sándwich y que no pudieron sobrevivir a la disyuntiva de sí-AMLO o no-AMLO en Guanajuato.

¿Cuántos más, López Obrador? ¿Cuántos más?

LOS GOBERNADORES: EL NUEVO FRENTE DE APOYO DE LÓPEZ OBRADOR

De acuerdo a algunos analistas a nivel federal, ante el resultado lejano a la medida de sus deseos obtenido en las elecciones del pasado domingo, el presidente Andrés Manuel López Obrador, lejos de buscar la vía de la negociación en San Lázaro, ahora el mandatario estaría buscando darle la vuelta para obtener lo que quiere a través de los gobernadores.

No solo porque tendrá más afines con los triunfos que logró Morena el pasado domingo, sino porque podría tomar como estrategia un mayor acercamiento con los de otros partidos, ya sea por las buenas o vía los expedientes que tenga de algunos de ellos.

Eso, necesariamente abre la posibilidad de un nuevo esquema en la relación con los mandatarios muy distinta lo que se perfilaba hace justo 2 años cuando López Obrador convocaba a los jefes de los ejecutivos estatales a una reunión en Tijuana.

Diego Sinhue no fue porque estaba recién operado. Tampoco lo hizo Javier Corral de Chihuahua. Estuvieron los integrantes del bloque Gobernadores de Acción Nacional (GOAN): Francisco Javier García Cabeza de Vaca de Tamaulipas; Martín Orozco Sandoval de Aguascalientes; Carlos Mendoza Davis de Baja California Sur; José Rojas Aispuro de Durango; Francisco Domínguez Servién de Querétaro; Carlos Joaquín González de Quintana Roo y Mauricio Vila Dosal de Yucatán.

Al final, fueron mayoría los mandatarios estatales panistas que estuvieron en Tijuana para apoyar a López Obrador y las razones fueron expuestas en una carta abierta que dieron a conocer.

“El país demanda en estos momentos unidad sin fisuras. Cuenten con nosotros. El interés nacional está por encima de todas las diferencias que puedan existir, nuestra única bandera y nuestro único compromiso se llama México”, dice el pronunciamiento.

Diego Sinhue y Corral fueron los únicos ausentes en el acto y los que no firmaron la carta. De origen, hay que recordar que GOAN fue un bloque de gobernadores panistas en contra de Ricardo Anaya cuando el político queretano agandalló todo antes de la elección pasada y tuvo una derrota espectacular en 2018.

Solo él y el de Yucatán terminan hasta 2024 su mandato. La mayoría de los de GOAN se van en este 2021, algunos en 2022 y uno en 2023. Con más gobernadores morenistas y algunos otros, pro-AMLO, el escenario puede cambiar.

ROMÁN CIFUENTES: QUE EL NOMINADO NO DEBIÓ SER VILLARREAL

Vaya sorpresa con el diagnóstico del dirigente estatal del PAN Román Cifuentes cuando resume las razones del descalabro más doloroso para el PAN en la jornada electoral el pasado domingo: la alcaldía de San Miguel de Allende.

Las divisiones del partido y no haber advertido el riesgo de sondeos previos que les señalaban que podían perder esta plaza si postulaban a Luis Alberto Villarreal o dicho simple y llanamente: nos equivocamos de candidato.

“Como partido quizás nos faltó evaluar muchísimo más a profundidad la conveniencia de apostar por la reelección de Luis Alberto, a lo mejor como partido tenemos que hacer un balance, quizás no era el mejor momento, tuvimos algunos sondeos, algunos estudios de opinión previos y nos la jugamos, apostando por el tema de la reelección y yo creo que las condiciones no estaban dadas”, me comentó ayer vía telefónica.

Duras las palabras de Cifuentes Negrete por lo que exhiben. Una autocrítica poco común en el partido en el poder que pega directamente al todavía primer edil. Más, cuando le quedan por delante todavía 4 meses como gobernante a Villarreal García.

La pregunta es si el escenario de no postularlo se lo plantearon al propio candidato. Villarreal aparecía como gran favorito para ganar el municipio hace meses y aún más, los panistas solían decir que no les inquietaba Mauricio Trejo sino Morena como el rival más competitivo.

Y al final Trejo Pureco ganó hasta con solvencia la elección, bajo las siglas del peor PRI de la historia, muy diferente al poderoso y omnipotente de 2012 que lo llevó por primera vez al gobierno. 

Cifuentes habla de otros errores como las fracturas internas del equipo villarrealista. Trejo se llevó al exdirector de Desarrollo Social que no supo retener el panismo como operador y eso pesó seriamente en la operación.

Pero reafirma que el error panista pudo ser de origen y traza un escenario que debe revisar su partido de aquí en adelante: revisar muy bien la conveniencia de postular a alcaldes y alcaldesas para la reelección porque el desgaste es muy importante en el ejercicio gubernamental.

Se habla también de un voto de castigo por el manejo de la pandemia del gobierno actual que fue uno de los más duros para tratar de contener el crecimiento de contagios y que habría provocado un descontento entre sectores productivos y la población.

Vaya historia la de Villarreal que originalmente iba por una diputación federal hace 3 años y por el veto de Ricardo Anaya que no lo quería entre los candidatos a San Lázaro, tuvo que cambiar la postulación con su hermano Ricardo que sí pudo lograr la postulación para ser reelecto.