Economía y Sociedad Opinión

El piso de nuestra realidad

A unos días de que cierre este histórico 2020, para muchos fatídico, comienzan a presentarse las últimas estimaciones o pronósticos de cómo le fue a la economía y sus repercusiones sociales, tratándose de hacer un puente con el año que se avecina y que, aunque con la esperanza de mejoras, no deja de tener su alto grado de incertidumbre.

Para empezar, ha resultado notorio que luego de fue exhibido el intento del dirigente de CONCAMIN, Francisco Cervantes Díaz, por sostenerse en el cargo hasta septiembre con un indebido y tenebroso documento de la Secretaría de Economía interviniendo en la vida interna de las cámaras empresariales, salga a presentar datos sobre los efectos económicos de la pandemia que señalan un camino contrario al optimista que quiere ofrecerse desde Palacio Nacional.

Resulta para la CONCAMIN que 2020 fue un “año atípico” y que la pandemia COVID-19 “redefinió la forma de convivir”. En ese trance, se llevó entre las patas a un millón de empresas, si, leyó usted bien, un millón de empresas cerraron definitivamente sus puertas, entre ellos 400 mil establecimientos comerciales, como restaurantes, hoteles y tiendas.

Las empresas sobrevivientes han logrado recuperar 600 mil empleos, pero nada más. El daño, como puede verse, resulta brutal, de acuerdo con lo informado desde la confederación empresarial más importante de México.

El dato fue respaldado de inmediato por el Consejo Coordinador Empresarial, también altamente cuestionado por el empresariado. En este caso Carlos Salazar Lomelín ratificó que se perdieron un millón cien mil empleos formales y 12 millones informales, pero que de estos últimos solamente se han recuperado a lo sumo 7 millones.

En el Banco de México, la encuesta realizada entre expertos para calcular el crecimiento del Producto Interno Bruto, ya no cambiaron su pronóstico. En el último análisis del año, consideran que será de -9.0 por ciento su caída; una contracción económica histórica, no vista en casi un siglo, pero esta más brutal por el propio desarrollo económico nacional.

La mirada al futuro les permite avizorar que habrá un crecimiento del PIB para 2021, que califican de rebote, del 3.44 por ciento, porque creen que hay condiciones más favorables; pero luego, para 2022, cuando se asienten las aguas, a lo mucho se crecerá al 2.60 por ciento, un aumento moderado. Por lo que tendrá que irse calculando que la recuperación de lo perdido este año, posiblemente se logre hasta 2024 o 2025. No hay en el escenario un factor adicional que permita crecimientos superiores.

En este sentido, la CONCAMIN añade el dato sobre el empleo: se perdió más de un millón de empleos formales, de los cuales se recuperaron 600 mil, pero no se creó el millón de empleos que al principio del año se tenía como meta. Es decir, a los 400 mil no recuperados hay que sumar otro millón no creado. Además, advirtió que cada año emergen al mercado laboral 250 mil jóvenes universitarios en espera de trabajos mejor remunerados, para los cuales no hay respuesta. Como tampoco lo hay para aquellos jóvenes que, en otras condiciones, también se incorporan al mercado laboral, donde no hay plazas para ellos.

Otro sector tampoco observa buenas cuentas, el aeroespacial. Usted recordará que el Bajío se está convirtiendo en una región de producción para este ramo y que antes competidores, con la pandemia han encontrado la necesidad de acercamiento para sobrevivir los clústeres de Querétaro y Guanajuato, asociándose con Jalisco y Aguascalientes; pues informan que en 2020 la pérdida de empleos fue de 20 mil plazas.

Entre los impactos tienen la disminución de exportaciones. René Espinosa, presidente de la Federación Mexicana de la Industria Aeroespacial, cita que la reducción en el valor de las exportaciones se espera que sea entre 25 a 45 por ciento respecto a 2019, cuando cerró en niveles de 9,680 millones de dólares. Se espera un cierre de ventas entre los 5 mil 300 millones y 7 mil 250 millones de dólares. En 2021 esperan el repunte de la industria aeronáutica y, sobre todo, el gran negocio, está en las partes que hacen para la industria de defensa.

Aviso de Ocasión

Luego de la cumbre de Pueblos Mágicos en San Luis Potosí, del que se ofrecen resultados alentadores para 2021, a decir de la Secretaría de Turismo federal, en Guanajuato el titular del ramo, Juan José Álvarez Brunel, se ha puesto las pilas y ha comenzado la promoción de los seis Pueblos Mágicos guanajuatenses, aprovechando lo que hay en casa y la circunstancia de las vacaciones de fin de año.

A pesar de que existen condiciones adversas por la pandemia y que puede registrarse el semáforo rojo para este fin de mes, restringiéndose actividades no esenciales, Álvarez Brunel puso en marcha la exposición “El Latido de los Pueblos Mágicos” en las escalinatas del Teatro Juárez en Guanajuato Capital.

Los visitantes podrán conocer que hay seis sitios especiales para acudir, además de las Ciudades Patrimonio de la Humanidad o León y su comercio: Dolores Hidalgo Cuna de la Independencia Nacional, Yuriria, Comonfort, Salvatierra, Jalpa de Cánovas y Mineral de Pozos. Podrán tener información de ellos todos los días, en esta exposición, hasta el 10 de enero del año próximo.

Amables lectores, esta columna toma un respiro en este cierre de año. Será un placer contar con su lectura el 4 de enero. Cuide su salud ante las difíciles circunstancias que vivimos. Felicidad para usted y los suyos.

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