Juana Adriana Rocha

Guanajuato.- El apellido Zapata nos remite de inmediato a Emiliano, ‘El Caudillo del Sur’. La historia de México omitió la participación decisiva del hermano del revolucionario: Eufemio.

Ambos fueron dos de los 10 hijos de Cleofas Salazar y Gabriel Zapata. Los historiadores difieren en su fecha de nacimiento. Valentín López señala que fue en 1873, mientras que Francisco Garay afirma que fue en 1864.

Si dicha fecha es correcta, Eufemio era 15 años mayor que Emiliano.  

Su carrera militar

Eufemio Zapata fue pieza clave en los hechos que culminaron con la firma del Plan de Ayala en San Pablo Oaxtepec, el 19 de junio de 1914. Cuando la Revolución estalló, era comerciante en Veracruz.

En abril de 1911 se incorporó a las fuerzas de su hermano en Tepexco, Morelos. El general controló las operaciones en todo el estado, fue el segundo al mando en el Ejército sureño.

Las crónicas que existen en torno a su figura lo describen como un tanto más violento que ‘El Caudillo del Sur’, de carácter fuerte y gran líder. Lo demostró al encabezar junto con otros capitanes villistas y zapatistas la entrada triunfal a la Ciudad de México y la ocupación de Palacio Nacional, el 6 de diciembre de 1914.  

A través de la literatura

En la novela de 1928 ‘El águila y la serpiente’, Martín Luis Guzmán incluye un pasaje donde Eufemio recibe en Palacio Nacional al presidente Eulalio Gutiérrez y el ministro de Guerra, José Isabel Robles.

En dicha escena, Guzmán cuenta cómo los zapatistas bebían hacinados en un apartado patio del enorme y lujoso inmueble. Eufemio describe a los ilustres generales, a detalle, para qué sirven los objetos de palacio, algunos cuyo uso apenas descubría.

El mencionado pasaje de la novela pretende plasmar los contrastes entre los intereses revolucionarios, la sencillez del campesino, contra el derroche de quienes ostentaban el poder.  

Su misteriosa muerte

Eufemio fue asesinado el 18 de junio de 1917 por el general Sidronio Camacho. Se manejó que murió en una vulgar riña, pero el contexto y los conflictos que zapatistas y carrancistas tuvieron siempre, apuntan a que el motivo fueron diferencias políticas.

Historiadores han trabajado en desmentir versiones que pintan a Eufemio como un hombre iracundo, irracional y alcohólico. El general Agustín Castro reveló dos días después del crimen un telegrama que narra que el zapatista intento evitar la rendición de Sidronio y otro líder carrancista, y la muerte de Eufemio se dio en dicho encuentro, que se tornó violento.

Su cadáver fue inhumado en el panteón de San Miguel Anenecuilco por órdenes de Emiliano. Luego de la devastadora noticia de la muerte de su hermano, ‘El Caudillo del Sur’ dejó el ataque de Buenavista para dirigirse a Plan de las Amilpas en busca información sobre la tragedia.

dm