El efecto Asimov

Si bien Isaac Asimov escribió muchos géneros distintos además de la ciencia ficción, definitivamente es conocido por este género tan fructífero.

La ciencia ficción ha acompañado a los lectores menos convencionales desde los tiempos de Julio Verne, donde intrépidos viajeros exploraban insólitos lugares que aspiraban a ser descubiertos por las personas de su época.

El océano, el espacio y el centro de la tierra fueron temas que Verne utilizó para inspirar a su generación y a varias más a través de la ciencia ficción.

La ciencia ficción, mezcla de ciencia y fantasía se distingue de otros géneros por su capacidad aspiracional, pues así cómo ha inspirado a miles de escritores a seguir este género literario — entre ellos Isaac Asimov— también a logrado un efecto interesante, influenciando a científicos de todo el mundo a convertir las maravillas descritas en revistas baratas en increíbles realidades.

Las revistas conocidas como “Pulp” por la tonalidad que le daba la pulpa de papel barato que se utilizaba para su impresión fueron el campo de juego de muchos autores de ciencia ficción, acercando de manera inconsciente la estafeta a futuros científicos, cineastas y escritores que desde su infancia conocieron el amor por la ciencia y la literatura fantástica, llena de tecnología, acción y lugares espectaculares.

En la actualidad son muchos los autores que se han vuelto famosos por la adaptación de sus obras a otros formatos — cómo el cine— mientras que existen aún miles de autores que esperan en las polvorientas repisas de una biblioteca pública —o algún húmedo sótano — su descubrimiento por algún gran director de Hollywood.

Y si bien quiero reconocer la influencia monumental de Isaac Asimov en el género, ostentando obras tan representativas cómo “Yo, Robot” y la Saga de Fundación, realmente quiero explorar la influencia que tiene un artista sobre el trabajo de otros y lo valioso que esto representa en la evolución de nuestra sociedad.

En especial Asimov ha sido una gran influencia para nuestra sociedad moderna. Así cómo el submarino tiene sus más profundas raíces en diseños dibujados en la libreta de Leonardo Da Vinci, debía pasar por una fina destilación de ideas por parte de Julio Verne, para ver con mayor claridad el funcionamiento de una máquina capaz de recorrer veinte mil leguas de viaje submarino.

De Asimov tenemos fragmentos de inspiración tan abstractos y lejanos como el sable láser de Star Wars, pero otros tan tangibles y cercanos a nuestra vida cotidiana cómo los robots y la inteligencia artificial.

De hecho es de Asimov reconocida la autoría de varias palabras, incluida la palabra robótica, aparte de la abundante colección de libros, artículos y todo tipo de publicaciones , convirtiendolo por mucho en uno de los autores más prolíficos de los últimos tiempos. Se considera que son más de 400 los libros escritos por Asimov.

Es un hecho que esta capacidad de inspirar a otros es parte de la naturaleza humana, y se requiere de gran talento en ambos creadores — el que inspira y el inspirado—para poder conseguir resultados fructíferos de la involuntaria colaboración entre individuos que posiblemente jamás se conocieron.

H.G. Wells nos inspira a viajar en el tiempo, Einstein pone las instrucciones en la mesa y Spielberg diseña el transporte con la elegante línea de un De Lorean de acero inoxidable. A quien estarán inspirando a continuación, no lo sabemos.

Dicen por ahí que no hay nada nuevo bajo el sol, pero es una realidad que lo que nos distingue del resto de los animales es nuestra capacidad de crear lo inexistente en nuestro cortex prefrontal — la sección más nueva de nuestro cerebro— para nuestro bien o para nuestro perjuicio.

Algún día viajaremos al espacio con la facilidad que hoy organizamos un viaje a Europa y seguramente algunos de los involucrados en lograr que esto sea posible habrán sido inspirados por los escritores que alguna vez, en su más temprana etapa de lectores fueron asombrados por autores como Verne, Wells, Dick, Asimov y muchos otros.

Todavía hay mucho por ver de la mano de cineastas cómo Lucas, Speilberg o Abrahams. Y sobre todo hay mucho que esperar de Visionarios cómo Elon Musk o Jeff Bezos que con estrategias diferentes comienzan una competencia por alcanzar las estrellas y acercarlas a la Humanidad. No es en los libros dónde se almacena la inspiración, es en el corazón de las personas.

Andar sobre los hombros de gigantes es un privilegio y una gran responsabilidad, y es por eso que tenemos mucho por alcanzar con el legado que hasta ahora nos han dejado los que nos inspiran

Puede ser mediante un libro, un pensamiento particular o el ejemplo de un ser querido; seguramente has alimentado tus sueños con la inspiración de algo más grande y aparentemente inalcanzable. Es tu momento de abrazar nuevamente ese sueño y buscar la forma de hacerlo realidad, para que así, al lograrlo puedas inspirar a otros.