Karla Silva

Silao.- Aunque todavía existe renuencia a clorar el agua para potabilizarla, de los aproximadamente 90 pozos rurales que operan en el municipio de Silao el 80 por ciento ya se ha sometido a estos procesos, con la intención de garantizar la salud de quienes consumen el recurso natural.

Para atender este tema de salud pública ha sido necesario involucrar a los operadores de los pozos, a integrantes de los Comités de Agua, a los delegados de las comunidades y demás actores, quienes han recibido capacitación por parte de la Secretaría de Salud de Guanajuato y del Sistema de Agua Potable y Alcantarillado de Silao, compartió Alfonso Castillo Corralejo, director de Promoción Rural en el gobierno municipal.

En palabras del funcionario “se busca tener el agua limpia para el consumo humano”, sin embargo “muchos no quieren clorar que porque son alérgicos, son argumentos falsos”. Incluso recordó que existe un marco jurídico en la materia y que “no se puede exponer a la comunidad por una idea (…) hemos tenido buena aceptación”, refirió a las tres capacitaciones que se han otorgado a través de la dependencia.

La Norma Oficial Mexicana NOM-127-SSA1-1994 establece que el “abastecimiento de agua para uso y consumo humano con calidad adecuada es fundamental para prevenir y evitar la transmisión de enfermedades gastrointestinales y otras, para lo cual se requiere establecer límites permisibles en cuanto a sus características bacteriológicas, físicas, organolépticas, químicas y radiactivas”.

Expuso también que “en parámetros estamos en un 80% de cloración de todos los pozos y la gente está clorando ya su agua”. Además, reveló que los pozos rurales con mayor conflicto son los ubicados en Baños de Aguas Buenas donde se han detectado materiales pesados, así como uno de los dos con que cuenta la comunidad de Bajío de Bonillas, donde se encontró materia fecal.

“De ahí en más, todos los pozos es cuestión de clorar”, agregó, al precisar que las autoridades han emprendido acciones para atender mencionadas situaciones.

LC