Mordaza al sector privado

El retorno al pasado. Años costó a los mexicanos la democratización de la vida pública y alcanzar relativa transparencia para empujar hacia la rendición de cuentas, sin soslayar el fundamental papel que juega la libertad de expresión. Por eso, lo dicho la tarde de este jueves por Alfonso Romo, jefe de la Oficina de la Presidencia de la República, resulta una joya.

Además de pedir por la inversión privada para salvar a México, con la promesa de cero obstáculos, en una reunión con el Consejo Nacional Agropecuario, aceptando que no hay un peso público para apoyar a las empresas, Alfonso Romo tuvo la frescura de pedir a los empresarios no ventilar sus diferencias con la Cuarta Transformación, sino hacerlo en privado, para que puedan irse resolviendo, porque si se denuncia, las cuestiones ideológicas o “litigios en la prensa” llevarán todo al fracaso. Pidió, pues, la mordaza, para que no se incomode el residente del Palacio Nacional y acompañantes. Los negocios, mejor en lo oscurito.

Dinero privado en CFE

Por muy nacionalistas y estatistas que parezcan el presidente Andrés Manuel López Obrador y su amigo el director general de la Comisión Federal de Electricidad (CFE), Manuel Barttlet Díaz, la realidad es que han estado tomando el dinero de inversionistas privados para inyectar de recursos financieros a esta empresa paraestatal y a la propia Pemex.

De colmillo retorcido, Barttlet Díaz se ha significado como el mayor referente para AMLO en cuanto a política energética se refiere, esto desde hace ya algunos años. El poblano, formado en las entrañas del sistema político mexicano y en el vientre ideológico priista de los años sesenta y setenta, donde la estatización era la salida para alcanzar la soberanía y con ello la disminución de la pobreza, o eso al menos se decía, pasó de columna del salinismo a asesor político del tabasqueño, pero sobre todo articulador de las políticas energéticas, pues su equipo ha ido cuerpeando a la titular de la Secretaría de Energía (SENER), Rocío Nahle.

Sabedor de cómo es la realidad de las paraestatales, por un lado, ha ido cerrando la competencia que representa para PEMEX y CFE la inversión extranjera. En su parcela particular, la eléctrica, se acusa que ha ido absorbiendo los entes reguladores del sector energético, SENER, la Comisión Reguladora de Energía y el Centro Nacional de Control Eléctrico (Cenace), logrando que modifiquen regulaciones secundarias, sin afectar la legislación vigente, aún. Con ello ha desplazado a los generadores de energías limpias y forzando el uso de combustibles fósiles.

Al lograr la CFE que se congele a su “competencia” privada, puede ir recuperando espacio perdido. Ahora el objetivo es tapar los grandes hoyos financieros que tiene. Para esto, necesita dinero que no tiene la Federación, por lo que la vía es el endeudamiento; como esto se oye y ve mal ante el discurso presidencial de no endeudamiento, entonces se usa un mecanismo, la emisión de certificados bursátiles. Inversionistas privados pondrán el dinero y esperan recuperarlo en unos años, con su ganancia, en una empresa que por ahora se consolida al retornar al esquema del mercado cautivo.

Así, la CFE emitirá certificados bursátiles por 10 mil millones de pesos, los cuales serán utilizado para el refinanciamiento de su deuda. La emisión se realizará en tres partes sin exceder el monto de 10,000 millones de pesos. Uno de los certificadores será con vencimiento en 2022, el segundo será hasta el 2026 a una tasa fija, y el tercero será en Unidades de Inversión (UDI´s) con un plazo al 2028.

Los inversionistas privados que compren estos certificados, además, tienen la garantía de que el Gobierno de México sostendrá a la empresa con subsidios.

Así, el dinero privado reapuntala la neo-estatización energética, pero en las peores condiciones, con energía sucia para nuestro medio ambiente.

Aviso de Ocasión

José Arturo Sánchez Castellanos abandona el Consejo Coordinador Empresarial de León, la pregunta es a dónde irá, luego de corresponder en buena medida a las necesidades que le marcó Gobierno del Estado para apuntalar el apoyo empresarial, sobre todo leonés, en la pandemia de COVID-19.

Por lo pronto, la única certeza es que Luis Gerardo González García es el nuevo dirigente del organismo empresarial que hace la vocería de las diferentes cámaras industriales, de comercio y servicios. El industrial del calzado, con experiencia en la Cámara de la Industria del Calzado del Estado de Guanajuato, ya fue invitado a seguir la línea de colaboración. El gobernador Diego Sinhue Rodríguez le felicitó y convocó a seguir trabajando juntos.